La lectura es bastante simple y directa. A diferencia de otros libros, este parece estar diseñado para aprendices, pero deberían estar en el Templo de Luz, no acá en Jerah.
Esta manera de explicar los hechizos temporales y los artefactos para no mágicos es interesante. Incluso los alquimistas o artesanos podrían usar cualquiera de estos hechizos sin problema, o al menos así parece.
Siri y Dorian están de cabeza en sus pergaminos, nada les distrae y yo, mientras leo, no dejo de pensar que hay algo extraño en todo esto. Si queda alguien sin contaminar en Jerah, ¿Por qué Valto no le instruyó en esto? Hay que acabar con esta horda de rebeldes, pero se ha estado escondiendo. ¿Puede alguien tener las armas para ganar y esconderse por miedo? Bueno, eso es lo que parece.
¡Vaya! Este ejemplar de espacio y tiempo tiene más de lo que esperaba, ahora entiendo como abrir una brecha en el espacio y atravesarla con un hechizo de tiempo, es lo más parecido a la telertansportación. ¿Funcionará para salir de aquí?
- Anath…
- ¿Si?
- Tomaste un libro poderoso, ese pergamino tiene la guía para dominar una de las habilidades más importantes en combate. Quizás estés pensando en utilizarla para salir de acá y avisar sobre nuestra situación, pero me temo que no es posible.
- ¿Por qué no, Valto? Solo debo abrir la brecha. Si activo el portal con mi círculo de fuego será mucho más poderoso.
- Lo sé, pero los contaminados lo sabrán y eso levantará una guerra. Lo que buscamos es erradicar la maldad desde adentro. Si Thot hubiese querido un movimiento bélico, Él mismo habría venido ¿No crees?
- Pero terminaríamos más rápido, y pronto iríamos a Athe para luego regresar.
- Anny, Valto tiene razón. El propósito de estudiar lo que haremos es para hacer un movimiento limpio, directo y con un mínimo de errores.
- Está bien, sigo leyendo…
- Pero llevan más del tiempo previsto. ¿Acaso no tienen hambre?
- Verás, Valto… Después de vivir los ataques en Rina y estar cara a cara con la muerte, las sensaciones secundarias dejan de importar. Menos a Dorian, él sigue teniendo hambre y come incluso antes de que lo apuñalen.
- Bueno, espero que eso no sea hoy, pero vamos preparé un platillo especial.
- ¿Qué será, amigo?
- ¿Ves? Ahora eres su mejor amigo.
- Déjame, Siri, vamos a comer y ya tocará pelear un poco.
Siri está más despierta, más peleadora, pero me temo que sea por la ira reprimida. El suceso de sus padres devastaría a cualquiera, si yo misma no soporto la idea de que papá ya no está, al menos tengo el consuelo de que murió defendiendo lo que amaba. Pero los padres de Siri, ellos solo decidieron cruzar la línea.
¡Cuánto lo siento, amiga!
- ¡Pescado! ¡Pessscadooo! ¡Gracias, Valto! Espero que no hayas preparado poco.
- Jajaja, conozco sus gustos chicos, hice suficiente, y como sé que Anath prefiere las carnes rojas, he aquí tu propio platillo.
- Gracias, lo aprecio. La siguiente comida queda a cargo de nosotros.
- No te estreses tanto, Anath. Son mis invitados, he abierto las puertas de mi casa para ustedes.
- Pero acá ni siquiera hay puertas.
- Jajaja, es cierto…
La comida del día estuvo llena de risas, conversaciones amenas y un sabor exquisito. Pasamos más de 8 horas estudiando pero acá arriba apenas es medio día. Sigue sorprendiéndome.
- ¿Listos para bajar?
- Claro, hemos esperado demasiado.
- Bien, síganme.
Todo el ánimo de arriba se dispersó mientras bajábamos. De pronto apareció una tensión oscura entre nosotros y un silencio abismal da una sensación de misterio que no recuerdo haber vivido antes. La orden es directa, cada uno debe posicionarse en una esquina y prepararse para invocar el Círculo de Fuego, incluso Valto también está en una esquina.
Cerrar los ojos en este estado me acelera el pulso; es como si supiera que algo malo va a pasar, pero solo estamos nosotros, nada debería pasar si estamos juntos.
Aquí vamos, siento el poder del Círculo surgir de la profundidad de mi ser, esta vez me invade más rápido y siento que tengo un mayor control. Es curioso, casi pareciera que hay una corriente de aire acá abajo, pero eso sería absurdo; no hay ni ventanas ni tuberías, no hay nada que pueda atraer aire desde afuera. Respiramos por magia, solo por eso.
Bueno, ya creo que estoy completa.
¡Oh! Siri está bastante concentrada, al igual que Dorian siguen perfeccionando su círculo. Mientras sucede, su tez se vuelve más fuerte, más seria, incluso. Definitivamente se avecina una buena batalla.
- Anath, ¿Dónde está Valto?
- ¿Valto? Estaba en esa esquina.
- ¡Oh, no! No puede ser lo que estoy pensando.
- ¡Chicos! No hay escalera, nos ha dejado encerrados.
- ¡Está con la Horda! Lo planeó todo desde el principio.
- El aire… Levantó el hechizo que nos dejaba respirar.
Sin pensarlo, Siri sacó tres semillas azules de un bolsillo, tomo una para sí y nos hizo comer las otras.
- Esto nos dará oxígeno por al menos 8 horas del mundo exterior.
- Gracias, amiga, porque en realidad no conozco esos hechizos de viento.
- Solo jugaba con nosotros, se llevó los libros, nos despojó de la mayoría de nuestras pertenencias y nos ha dejado acá encerrados. Es un bastardo.
- ¿Qué sentido tenía?
- Supongo que validar lo que había visto de nosotros, ganar nuestra confianza y reportar todo a la Horda de Contaminados.
- En ese caso, no hay mucho que perder, es hora de abrir la primera brecha espacio-tiempo.
- Eres terrible para darle nombres a los hechizos nuevos, Anath. Y peor, te cuesta trabajo aprender los nombres.
- Eso no hará que funcionen mejor ¿O sí?
- Te sorprendería, pero dejemos de perder el tiempo, ábrelo ahora, salgamos de aquí.
Te das cuenta de que todo era una ilusión cuando hasta la luz del lugar comienza a desaparecer. Dorian, enseguida dispersa algunos rayos de luz para no perder la cordura en la oscuridad de una cueva subterránea.
Aquí vamos… El hechizo decía trazar un círculo en la mente y visualizar el portal en el interior, escribir las runas que ya he memorizado y visualizar el siguiente destino. Eso intento, pero no aparece nada en el otro lado del círculo, no encuentro la explicación.
- No funciona, no veo nada del otro lado del portal.
- Eso pueden ser dos cosas, quizás todo arriba era una ilusión o el hechizo no sirve.
- Si los hechizos fueran falsos, no se habría llevado los libros.
- No conozco suficiente Jerah como para visualizar otro lugar.
- ¿Y qué hay de Rina? ¿Por qué no volvemos?
- Vamos directo al Templo de Luz. Tú, intenta comunicarte con Él, Siri.
- Nada, no hay contacto. Estamos aislados.
- Igual, en el portal no puedo ver Rina. Podemos abrir paso hasta la superficie, pero hay un riesgo enorme de que todo se derrumbe y terminemos tapizados en escombros.
- Eso ni pensarlo. ¿Qué hay del piso de abajo?
- Bueno, si no podemos subir, tal vez abajo hallemos algo que nos ayude a salir de acá.
- Retrocedan un poco, abriré un espacio por donde podamos bajar, pero que no afecte demasiado el lugar.
Dorian se prepara para perforar el suelo de un solo movimiento. Debe ser un rayo potente, preciso y sin excesos para evitar empeorar la situación.
- Espera, Dorian. Tal vez un golpe directo cauce más daño del que debe. Permíteme…
- Siri, últimamente te has encargado de demasiadas cosas.
- Bueno, al menos no me dejo arropar por esos instintos arcaicos.
- También te has vuelto algo contestona, amiga.
- Ya, cállense y dejen que me concentre, no hay demasiado tiempo.
- Vale, tómate tu tiempo.
Siri es demasiado astuta, no tiene fuerza como para pelear, ni siquiera le gusta la magia, pero piensa demasiado rápido y tiene gran agilidad con las manos. Por eso, puede crear soluciones rápidas con pociones o elementos. Estaríamos removiendo escombros de no ser por ella.
Allí va de nuevo, un par de gotas al suelo.
- ¡Salten! Sujétense de las paredes, como en esos conjuros antigravedad.
Terminando su oración no dejó suficiente tiempo. Dorian se mueve más rápido y se aferró a su pared más cercana, Siri tomó otra, pero yo, no escuché a tiempo y caí con el mismo suelo a la planta inferior.
Eso dolió.
No es justo, ellos bajan como si nada por un par de movimientos de Dorian mientras yo estoy tirada en el suelo de lo que parece ser la mitad de un túnel iluminado con un extraño humo azul. Las paredes son rocosas y tienen runas que parecen marcar la dirección a algún lugar.
- Anath, despierta. Si Valto mencionó este lugar es porque quería que estuviéramos aquí. Es más grande que la sala de arriba, no tiene sentido, además esos corredores deben ir a algún sitio de interés.
- No fue mi intención caer, amiga, pero ya, ya estoy de pie. ¿Contenta?
- No tanto como nosotros.
- ¿Quién está allí?
De las paredes rocosas brotaron luces en formas de geometría sagrada, las reconozco por algunas clases del Templo, pero no sé sus nombres. A pesar de ser una magia especial, no parece que quienes hablan tengan buenas intenciones.
- Los hemos estado esperando, emisarios. Ah, y un amigo de ustedes, también.
- No recuerdo tener amigos cercanos en Jerah. Pero gracias por la hospitalidad. Ahora puedes revelarte.
De las figuras salieron 6 hombres vestidos con túnicas grises. El lugar se puso frío y de pronto hubo una pesadez que no podría describir. Ellos encarnan la maldad.
Uno de ellos tiene correas que sujetan algo en del otro lado de su portal. Sequita la capucha y es Valto; no me sorprende, pero su risa maligna me intriga.
- Lamento los inconvenientes, no podíamos dejar que atacaran nuestro imperio mientras comienza a asentar las bases.
- ¿Entonces, esto es lo que eres, Valto?
- Eso también lo lamento. Soy Gander, este de acá es Valto.
Haló con fuerza sobrehumana las correas y apareció un hombre semidesnudo, malherido y amordazado. También tiene ojos azules, pero definitivamente ha sufrido por más tiempo del que tenemos en esta tierra. Esta es una emboscada, vieron todo con antelación y acá estamos en su tablero, con sus reglas.
¿Qué haces cuando eres el plan y otros se han encargado de estropearlo todo? ¿Qué haces cuando quieres ayudar y son aquellos que te necesitan los que te dan la espalda?
- Bien, Gander… Espero que tú y tus seis puedan dar batalla, porque créeme, estamos dispuestos a dejar sus cuerpos en cenizas.
- Bien dicho, querida Anath, pero nosotros ya nos vamos. Creo que notaron que no pueden salir hacia arriba, no si quieren evitar ser parte de los escombros. Todo está calculado, así que no se esfuercen demasiado.
- ¿Cómo supieron que veníamos?
- Lo supimos demasiado tarde.
- No te entiendo.
- Cuando decidimos tomar el control, lo primero que hice fue clonar la magia de Valto, después de todo, soy hasta más hermoso que él ¿No lo crees?
- Idiota…
- Luego de eso, vi lo que sucedería en el futuro cercano, mientras levantábamos nuestro nuevo imperio, con el que destruiríamos a Thot.
- Entonces entendimos que si podíamos detener que atacaran, lograríamos nuestro cometido.
- Estoy hablando yo, Porta. Deberías hacer silencio.
- Lo siento, Señor.
- ¿Señor? ¡Ja! ¿Cuántos Señores pretenden reinar en Atlantis?
- No importa cuántos seamos mientras podamos erradicar la luz. Ya ha cegado a demasiados de los nuestros. Tal vez, un día, cuando todo esté completado, regresaré a este momento solo para mostrarles cómo es Atlantis sin ustedes.
Y sin decir más, desaparecieron, dejándonos a los cuatro es ese túnel.