El brazalete del tiempo

1867 Words
Tres lunas más, y en cada una de ellas, han aumentado las torturas. No les importa cuánto gritemos, al parecer, mientras más sufrimos, más lo disfrutan; son unos monstruos.   Dorian está frustrado, sabe que puede acabar con todo en un instante, pero al salirse de control sería el único en pie; borraría todo lo que hay en el continente, así que decide soportar. Es deprimente; dos poderes ancestrales encerrados como ratas y tratados como escoria por quienes originalmente eran los prisioneros.   No se han librado, pero parece que han organizado un imperio dentro de su propia prisión. ¿Por qué el Maestro no se ha acercado? ¿Acaso nos dejará morir aquí? No merecemos esto, en tal caso, es su culpa que los exiliados estén tomando represalias. De hecho, si Baal llegase a atacar ahora, habría un grave problema. Un ataque por dos flancos sería un fin del que no podríamos librarnos.   Lyra, los exiliados y nuestros poderes sin control… No hay que ser un genio para darse cuenta de que el cosmos lanzó un mal chiste sobre nosotros.   Madre… ¿Aún no despiertas? Quisiera estar a tu lado; deseo abrazarte fuerte, eres todo lo que me queda. Papá se ha ido, y lo único que podemos hacer es seguir avanzando, pero si estas personas se interponen y no podemos responder, posiblemente sea nuestro fin.   ¿Moriremos todos de esta manera? Preferiría que acabaran con mi vida y así unirme con el Todo, donde no hay dolor, donde solo hay plenitud. Pero cada vez que nos visitan, no hacen más que fanfarronear sobre cómo atraerán al Maestro y las atrocidades que le harán con el Claroscuro.   Al principio creí que se trataba de un ataque de Lyra; que de alguna manera habían influenciado el comportamiento de los exiliados. Pero no, estoy convencida de que es un deseo del corazón corrompido por la oscuridad. Hay tanto por preguntar.   Hace días estaba ansiosa por ver el Mensajero aterrizando en el Valle y recibirlo a Él y a Bathory. Preparar las cosas para nuevas aventuras y una vida llena de experiencias. A mi padre le encantaba explorar conmigo esas zonas de Atlantis donde pocos se atreven a cruzar. Heget se divertía enseñándome hechizos simples, pero no nos acompañaba en esos viajes.   ¿Cómo se sentirá ahora? Después de todo, fue su cuerpo el arma que le quitó la vida a su esposo y además, mientras estaba inconsciente, su única hija fue secuestrada por los que orquestan el caso desde las sombras.   Es un completo desastre.   -         Anath… Sé que puedes escucharme. -         ¿Maestro? ¿Te has anclado a Dorian? -         Mi niña, lo siento… Lamento que estés en esta situación. El joven estelar también está gravemente herido, pero no pude venir antes. Justo después que ustedes se fueron al Valle a entrenar, tu madre despertó, al igual que Siri. -         ¡Despertaron! ¿Están bien? -         No… Despertaron, pero igual siendo manipuladas por estos desalmados. Al igual que ellas, decenas de atlantes fueron poseídos por el deseo de sangre de tus captores. -         Así que Cario no era el único. -         Estás en lo cierto, hemos estado luchando todo el día sin descanso. Hay sangre en toda Rina, lastimosamente mucha gente ha muerto, pues, a medida que los atrapábamos, los emisarios de Cario los desgarraban desde adentro. Han sido decenas, Annath, decenas… -         Maestro… -         Aun no estamos seguros, en cualquier momento, podrían entrar en alguien más. Apenas tuve oportunidad me anclé a Dorian para ver cómo estaban. Me costó encontrarlos, y supuse que estarían del otro lado de la barrera. -         Pero Maestro, han pasado lunas enteras desde que salimos al Valle d Bruma. -         Anath, solo llevan unas horas. Pero han conjurado la Torre para que el tiempo se mueva distinto y les agote hasta la última gota de energía. Sigue siendo el mismo día, sólo es un hechizo atemporal. -         ¿Todo este sufrimiento es falso? -         No, eso es real. Podríamos decir que les han hecho vivir varios días en pocas horas. -         Eso es imposible… -         De hecho, está pasando… -         ¿Qué podemos hacer? -         Necesito un par de horas para asegurar que no habrá daños aquí, reagrupar hechiceros y guerreros, debemos salvar a todos en Rina, por eso no debemos atacar a matar. En un par de horas iré por ustedes. Pero recuerda, la torre está hechizada. Por favor resistan. Ya debo dejarlos. No se adelanten, no hagan nada estúpido, solo resistan. -         Es fácil decirlo desde afuera. -         Es fácil pensarlo cuando no estás viendo a tu gente morir justo frente a ti. -         Tiene, razón… Resistiremos… Dese prisa…   Y ahí va de nuevo, Dorian al suelo…   Son repugnantes, ¿Qué sentido tiene asesinar inocentes? ¿Llegar a tanto por el control de nuestra tierra? ¿Cómo se les podría llamar?   -         Anny… Estaba demasiado débil, pero escuché lo que dijo Thot. -         Dorian, no te esfuerces… -         No te preocupes, tengo una idea para hacer la espera más ligera. No podemos atacar, pero podemos alterar las cosas y sufrir menos. -         ¿Qué propones? -         Necesitamos que el tiempo transcurra normal en la Torre. ¿Conoces algún hechizo de tiempo? -         Sí, para manipular la velocidad, de hecho. Pero no sé si pueda contrarrestar esta barrera de tiempo que ellos han levantado con el Claroscuro. -         No, no creo que puedas conjurar algo tan poderoso sin el control del Círculo de fuego, pero, tampoco me refiero a contrarrestar el tiempo de la torre. -         ¿Qué quieres decir? -         Conjura hechizos individuales para anular el efecto de la torre, solo en nosotros. -         Pero eso puede crear una distorsión si actuamos en dos planos temporales. -         Sí, pero apenas lo conjures, podemos entrar en meditación, y en ese tiempo, no habrá distorsión. Esperemos que Thot pueda venir antes de que nos corresponda despertar. -         No lo había pensado, pero puede funcionar. -         Va a funcionar… Concéntrate…   Dorian confía en lo que puedo hacer, más de lo que yo misma me creo capaz. Es hora de actuar. No necesitamos sufrir más, y debemos estar listos para escapar cuando Él llegue por nosotros.   Anclarme con el meridiano siempre se me hizo fácil. Percibo las frecuencias alteradas, ha de ser por el hechizo de la Torre. Ahora necesito un objeto para Dorian y uno para mí. Lo recuerdo, Samael, Myra y Cario llevan un amuleto en el cuello. De seguro es el conjuro que les permite no sentirse afectados por la magia que rodea este lugar. Nosotros usaremos una runa.   -         Dorian, extiende tu brazo. -         Claro…   Alrededor de su muñeca derecha comienza a tallarse el hechizo, con destellos de una luz blanca, comienza a formarse un círculo que le ayudará a entrar en otro plano temporal. Necesita entrar en una meditación profunda justo cuando cierre el hechizo.   Vamos, hazlo ahora. Bien…   La parte difícil comienza en este preciso momento. Invertiré la secuencia y me toca hacerlo desde la meditación. Debe funcionar, de lo contrario, puedo estar frente a un colapso entre dos planos temporales.   Vamos, ya estás anclada. Mi respiración ha mejorado, tal vez la noticia de que Él vendrá pronto me ha dado un motivo para continuar, y preparar todo para pelear. Aquí viene el círculo en mi muñeca. Ya está, ahora a no moverse. …   -         ¿Qué hay con estos dos? -         Myra, parece que meditan. -         Hasta que entendieron que deben volver al origen de las artes atlantes para superar cualquier cosa. -         La meditación es la clave de cualquier conjuro, ¿Pero qué intentarán hacer, luego? -         Tal vez un intento vago por escapar, pero las líneas temporales no les dejarán espacio para salir. Además, por más fuerza que puedan acumular, solo hay una manera de salir, pero a no ser que hayan decidido cambiar de bando, están perdidos. -         Bueno, Cario insiste en extender su vida un poco más, hasta que Thot venga por ellos. Me parece grotesco. Si dependiera de mí, no les haría más daño, atravesaría su corazón y les arrancaría la cabeza en dos pasos. -         Te has vuelto blando Samael. -         Tú, eres aterradora., de verdad. Yo me muevo entre los límites de la luz y la oscuridad, pero tú… tú eres de las que disfruta el lado siniestro de todo. ¿Sabes qué es lo peor? -         A ver, dime. -         Que te queda perfecto. -         Idiota… -         Jajaja, bueno, no podemos esperar a que despierten ¿O sí? -         No, pero tal vez les venga bien recuperarse un poco para aguantar un poco más. Así podremos disfrutar lo que sigue y habrá menos riesgo de perderlos antes de que llegue Thot. -         Insisto, eres demasiado cruel. Mejor vámonos, tengo hambre y honestamente no soporto este doble plano temporal. -         Sí, vayamos por comida.   …   Ciertamente han estado hablando de los planos temporales, pero no había prestado demasiada atención. Necesitaba que el Maestro me hablara, ahora todo tiene sentido. Myra es fría y calculadora. Se ve como una mujer elegante, de clase alta, pero eso no la libra de la demencia que inunda este lugar. Samael, por el contrario, es un idiota sediento de sangre. Aunque no es fan del sufrimiento extendido, mientras pueda matar con rapidez, mucho mejor para Él.   No hemos visto a Flin, él estaba en la triada demoníaca, pero por alguna razón ha estado lejos. Vaya, ya ha pasado una hora. Lo mejor es deshacer el hechizo antes de que Él intente venir a buscarnos.   La runa se disuelve lentamente. Parece que estos dos no pudieron notarlo, mejor así, eso habría complicado las cosas. Creo que subestimaron a una pequeña hechicera. Es el turno de Dorian…   -         Una hora es suficiente tiempo, ya Thot debe estar cerca. -         Ustedes dos… Atentos… -         ¿Maestro? -         No hagan ruido, es hora de volver a casa.   Me cuesta creer lo que veo. El ambiente se vuelve denso una vez más, como cuando nos trajeron del Valle hasta aquí.   Esta vez fue mucho más rápido. Llegamos a Rina.   -         Maestro… ¿Cómo…? -         Anath, ¿Estás bien? ¿Dorian? -         Sí, estamos bien, anciano… Pudiste ir antes… -         Mira a tu alrededor, idiota… hemos estado ocupados durante las últimas 4 horas. -         Son… Demasiados cuerpos, demasiada sangre… -         Definitivamente, Thot, llegamos al fin de los tiempos. -         Te equivocas, Dorian. Éste es apenas un aviso de lo que se avecina para nuestra gente. -         ¿Esto fue por la treceava casa? -         Sí, Lyra no tiene nada que ver. No directamente. Debemos reagruparnos y detener esto con un ataque directo. Si va a correr más sangre no puede ser la nuestra.   En su voz, hay un nuevo tono que jamás había escuchado. Está repleto de ira… Tal vez demasiado tiempo con nosotros le hizo sentirse humano. No lo culpo, somos lo más preciado que tiene y con su poder, no puede permitir que más de nosotros perdamos la vida en manos de esa escoria.   No tengo idea de qué planea, aún quedan dudas por responder, pero si de algo estoy segura, es que Él no dejará que Atlantis caiga. No por culpa de los exiliados, ni si quiera de Lyra.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD