Un truco de magia

1714 Words
Al parecer el Templo de Luz sufrió también el ataque desde adentro. Neliel está a salvo, al igual que los otros 23 ancianos del Templo. Sin embargo, muchos estudiantes yacen inconscientes y otros, bueno, ya no tienen pulso. De camino vi un mar de lágrimas y c*******s apilados; un movimiento salvaje que dejaría un nuevo récord de mortalidad en Atlantis. En solo 6 horas, hicieron más daño de lo que ha visto una generación entera. Ciertamente, en algún momento aparece alguna flota invasora del este u oeste, rata vez deciden atacar por las costas heladas; tal vez porque sus barcos no soportarían esa magia fría. Sucede cuando el deseo de conquista surge en el corazón de los extranjeros; envidiando nuestras bendiciones, quieren atacar y apoderarse del lugar. Sí, sangre atlante ha sido derramada en el pasado, pero siempre logramos mantener las bajas al mínimo. Entendemos la diferencia de atacar con espadas o un hechizo letal, así que nos limitamos a neutralizarlos y enviar su barco de regreso. Bueno, es el trabajo de los Guerreros, principalmente. Pero en este caso, es distinto, la conquista no está en el corazón turbio de un navegante foráneo. Contrario a eso, es un enemigo que conoce las artes atlantes y además, las ha mezclado con el lado turbio de la magia. Aún tengo esa sensación de pesadez que apareció en mí cuando entramos a las Ruinas Atlantes. No es algo que pueda describir con una palabra distinta a Aterrador. No he visto a Heget ni a Siri desde que llegamos. El Maestro quiso traernos al Templo con prontitud. -         Anath, tu madre y Siri están bien. Siguen en casa, ya despertaron pero necesitan recuperarse, hay un grupo de Guerreros custodiando las familias que por ahora no pueden luchar, y tengo mis sentidos alerta alrededor de toda la isla. -         ¿Cuál es el plan? -         Bueno, Dorian, es fácil de decir, pero complicado de ejecutar. Han creado un túnel energético que hace posible que puedan llegar a cualquier lugar, en casi cualquier plano con solo desearlo. Les falta perfeccionarlo, pero con el Claroscuro, será cuestión de días u horas para completarlo. -         ¿Hace cuánto están entre nosotros? -         Desde el despliegue, pero han estado observando desde antes; muchos años antes. -         ¿Y qué ha hecho que ataquen ahora? -         Lyra… Ellos creen que es la oportunidad de convertir a cada atlante en un alma que transite entre la luz y la sombra. Si logran “asesinarme” y además detener la invasión de Baal, ganarán el respeto de todos. Si además, eliminan los focos de resistencia, entonces no habrá nada que se interponga en su camino. -         Una conquista, siniestra. -         Toda conquista lo es, mi niña. El querer dominar una tierra, someter a sus habitantes e imponer nuevas reglas de vida, eso es siniestro, desde cualquier punto de vista. Solo una mente trastornada no podría ver la verdad en eso. -         ¿Qué hay de su conquista, Maestro? Cuando conquistó Atlantis. -         Yo no conquisté este lugar, vine a aprender de los misterios del corazón humano y me di cuenta que poseían un poder que ustedes mismos desconocían. Así que comencé a compartirles lo que había aprendido. Me enamoré de sus paisajes y pronto me gané su respeto. No vine a conquistarlos, vine a aprender y ustedes me regalaron lo demás. Si ustedes deciden que no debo estar aquí, me iré, pero creo que en estos momentos, me necesitan. -         Creo que Anny no quiso ofenderte, Thot. -         No lo hizo, pero en su corazón hay dudas sobre lo que somos y lo que ocurrió hace más de lo que ella ha vivido. Esas dudas son puertas que la llevarán al lado siniestro de la magia. Si no se disipan ahora, estaría en el otro bando con tan solo pestañear. -         ¿Tan peligroso así, Maestro? -         Anath, todo en esta vida no es más que una serie de decisiones. Y lo que sentimos nos lleva a decidir también. -         Entiendo… Lo siento… -         No te preocupes, lamento ser demasiado directo en estos momentos, pero no tenemos mucho tiempo antes de que aparezca un nuevo ataque. Por favor, muéstrame lo que ha aprendido del Círculo de Fuego. -         ¿Aquí? ¿Ahora? -         No creo que haya otro lugar. Todos los que pueden pelear están conjurando ahora mismo, pero de manera permanente, o al menos por más tiempo del que han podido sostenerlo. Al menos un día… -         Neliel, ¿Estás bien? -         Sí, hijo… Pero no hay tiempo para saludos nostálgicos. Vamos, ambos al centro de la sala y cada uno conjure su propio círculo. -         Háganle caso al anciano, tenemos que ver si están listos. Aquí vamos de nuevo, es inevitable sentir algo de miedo cuando dos seres verdaderamente poderosos están observando lo que pretendes conjurar. Pero no es momento de dejarse llevar por los nervios, sino de actuar bien y rápido. El aire definitivamente tiene una tensión extra por todo lo ocurrido, pero dado lo vivido, creo que puedo canalizar toda la tensión en la invocación del círculo. Ya está, a mi alrededor como me explicó Dorian y ahora el fuego azul. Vamos rápido, eso me gusta, ahora la fusión y… -         Ahhhhggg -         Vas bien, Anath, respira un poco, mantenlo. -         Eso intento… Pero se me escapa. -         Piensa en un drenaje de energía, haz que salga un poco de ese poder. Eso es, debo liberar un poco la presión hasta que mi cuerpo logre estabilizar. -         Veo que la Llama Escarlata está influyendo y tal vez eso haga que haya una presión extra. Allí vamos, está funcionando… El fuego está ahora dentro de mí, lo siento en mi respirar. En un reflejo de los cristales, puedo ver que tengo los ojos también escarlata y mi cabello se mueve un poco con una corriente de aire que surge desde el suelo, justo donde piso. Dorian también lo hace bien. Él sí que mantuvo el azul en su Círculo y se ve regenerado por completo. ¿Qué sigue ahora? -         Lo han hecho bien, ustedes dos. No podría esperar menos de la hija de Bathory, ni de una estrella. -         Así es, Neliel, parece que han hecho un gran trabajo, ahora debemos probar qué tanto pueden hacer. De la nada, sin pronunciar una palabra más, el Maestro me ha arrojado un poder oscuro. Sin embargo, mis reflejos se han agudizado y en menos de un segundo pude esquivar, al igual que Dorian. Él sonríe, parece que hará otros intentos. ¿Qué? Romper el suelo debe ser una broma, pero en vez de caer en el vacío, mi cuerpo, en un movimiento, ha cambiado de lugar. No fue una teletransportación, fue más como un desplazamiento increíblemente rápido. Lo interesante es que Dorian ha reaccionado igual y ambos estamos a salvo. Pero él, se ha enfocado en reconstruir el suelo, parece una manipulación etérica. -         Vaya, casi parece que dominas el Éter, Dorian. Pero sabes que no lo es ¿Cierto? -         Estoy consciente de eso, aun así, puedo controlar el viento a mi alrededor, y es lo que estoy usando para regresar las cosas a su lugar. -         No está nada mal, Dorian. ¿Y tú Anath? ¿Por qué no intentas atacarme? -         No sé cómo hacerlo, Maestro. -         Solo imagina que arrojas un poder destructivo sobre mí. No tiene que ser un conjuro específico, sólo es cuestión de deseos y energía. -         Lo… Lo intentaré… Increíble, Él quiere que imagine un ataque que le haga daño y lo arroje. Debe estar demente, pero algo me dice que por eso fue que nos trajo al Templo, para que nadie más estuviera comprometido. No tengo deseos de hacerle daño, pero no puedo decir lo mismo de la triada demoníaca, ni de Samael. Tal vez ese sentimiento sirva para atacar. Debe ser una broma, toda esa energía no pudo salir de mí. Soy pequeña e inexperta, pero parece que el mismo Maestro ha tenido dificultad para evadirla, y Neliel, por su parte, ha tenido que revelar parte de su poder para no resulta herido. El rostro de Dorian refleja la opinión de los tres. Algo está fuera de control. -         No sabía que quisieras acabar con mi vida, Anath. -         Maestro, lo siento, yo… -         Es exactamente lo que te pedí. Pero no pensé que podrías arrojarme una columna de fuego carmesí con suficiente poder como para abrir un cráter y destruir todo en un diámetro de 2 metros. -         Mi instinto me alertó y por eso me alejé ante de que se formara. Incluso con un salto en el espacio, el calor de tus llamas alcanzó a quemar una parte de mi pierna derecha. Es sorprendente, y creo que lo que necesitamos. -         Estoy de acuerdo contigo Neliel, de no ser porque somos nosotros, probablemente estaríamos muertos. ¿Puedo preguntar de dónde surgió ese deseo de muerte, Anath? -         Pues… No los vi a ustedes, pensé en atacar a los exiliados. Pero llegar a la muerte es terrible, no quiero ser una asesina. -         Y no lo serás, pequeña. Pero si tu poder es capaz de tanto, tendrás un papel en el ataque que libraremos en las Ruina Atlantes. -         ¿Vamos a atacar? -         ¡Así es! Necesitamos detener esto, neutralizarlos y mantenerlos encerrados. Por eso, los guerreros custodian afuera, los hechiceros están organizándose para atacar; los alquimistas están preparando pociones para curar y proteger nuestras almas; hierofantes llevan lo que hacemos Neliel y yo al resto de Rina, los comerciantes han cerrado las fronteras para evitar que esto se esparza por toda Atlantis, y los artesanos están reforzando la indumentaria de batalla. -         ¿Batalla? Eso suena a una guerra. -         Afortunadamente, solo han atacado Rina, pero debemos evitar que las otras aldeas se vean involucradas. Es un hecho, estamos al borde de una guerra civil, y dentro de poco tendremos que pelear. Me aterra la idea de que las cosas se salgan de control, pero debo confiar en que Él sabrá cómo hacerle frente a los exiliados. ¿Qué pretende hacer? ¿Exterminarlos? Cada vez que me acerco con una pregunta del estilo, evade el tema. Me gustaría ver a Heget, debe sentirse sola, y no es buen momento para eso.
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