Las Ruinas Atlantes

1580 Words
Comenzaba a olvidar que cada vez que tenía algo de tiempo, buscaba a Dorian para inventar algo durante el día. Ya al caer la noche, abandonaba lo que estuviese haciendo para montar mi vigilia en el Valle. Caminar a su lado no se siente igual. Parece que hemos crecido, y hasta cambiado un poco; aunque no es que haya pasado mucho tiempo desde la última vez. Hablamos de días, pero me doy cuenta que en menos de los que esperas, un evento puede cambiar tu manera de percibir la vida para siempre. Ahora caminaba junto a un estelar despierto. Con una tez brillante, totalmente recuperado del último ataque y con una determinación que nunca había visto. Ha madurado, y creo que apenas me he dado cuenta. El Valle tiene un brillo especial; todo se ve más nítido hoy y pareciera que le hubieran rociado nostalgia a cada planta. No sé si sea buena idea. De día el Sendero de Luz parece un camino como cualquier otro, hasta pasa desapercibido y por eso pocas personas lo conocen en Rina. -         Van 15 años y todavía me sorprende cómo el Valle es capaz de sentir lo mismo que nosotros. Mira adelante, ya la bruma nos espera. -         Sí, es… interesante… Nos entiende mejor que nadie… -         Anath, tal vez ahora sepa quién soy, pero eso no borra el cómo he vivido estos últimos años. Aunque no he sufrido tu pérdida, Bathory era un gran amigo. Y además, tu padre… así que de sólo imaginar cómo te sientes, me da escalofríos. -         Lo siento, no quise ofenderte, Dorian. -         No lo hiciste, pero es una advertencia. -         ¡Idiota!   Me sorprende que en medio de todo, él encuentre una manera de hacerme reír. Agradezco que haya venido conmigo, ahora que lo pienso, no sé cómo estaría en casa si estuviera sola. Mejor no pienso en eso.   -         Anath, llegamos. Creo que pronto te dejaré de ver. -         No te preocupes, no iré a ningún lado.   Aquí vamos de nuevo; todo se hace tan denso, la bruma entra por mis ojos, oídos, nariz, boca… Hasta se ha hecho espacio en mis poros para entrar. Debo admitir que al principio es una sensación desagradable, pero segundos más tarde, vuelves a percibir tu esencia. Aunque no puedo ver nada, siento que hay un cambio en la bruma. Ahora, cuando está en mi interior, se tiñe escarlata y brilla con intensidad. Su efecto es incomparable; ni la medicina avanzada, ni las meditaciones más profundas son tan poderosas como la magia de esta tierra. La bruma es verdaderamente sanadora; Él tenía razón, lo mejor era que Dorian me acompañara aquí. Es curioso que sigo en duelo, sigo triste, pero en equilibrio. No hay lugar para ser optimista en esta situación, pero al menos estoy en paz. Al menos no siento que me desgarro desde el alma hasta el cuerpo. Mi mente encuentra tranquilidad, y en medio de la tristeza, hay una onda sutil de armonía; todas las partes de mi existencia convergen en un solo ser, con virtudes y defectos, motivos de felicidad y una profunda tristeza. Esa es la perfección de la que todos somos partícipes. … -         ¿Un poco mejor ahora? -         Sí, el Maestro tenía razón al enviarme aquí. -         Sí… Thot parece tener razón casi en todas las ocasiones. Últimamente ha estado disperso y se siente un poco frustrado porque no ha podido ver lo que ocurrió antes de que sucediera. -         Ya ha hecho demasiado por nosotros. Deberíamos estar preparados. -         Bueno, son humanos, tardan un poco en aprender. Aunque eso solo una cara de la realidad; si ves cuánto han evolucionado con respecto a otras especies terrestres, la verdad lo hacen bastante bien. ¿No te parece? -         No lo había visto de esa forma, de hecho, somos demasiado tercos, necios e insensatos. Una especie que prefiere aprender las lecciones importantes por la vía difícil. -         Tal vez, pero creo que no podríamos considerarlo como un valor absoluto ¿O sí? -         Tienes razón, Dorian. Ese sería un grave error. ¿Puedo… Preguntarte algo? -         Claro, lo que sea Anath. Yo también tengo algo que preguntar. -         Vale, a ver… ¿Qué han estado haciendo desde que estoy al cuidado de Siri y Heget? -         Bueno, verás… Desde la aparición de Cario, Flin y Myra, Thot ha estado preocupado por los sellos que colocó hace 2000 años. De alguna manera, estos exiliados lograron romper la barrera y nos han atacado sin compasión. El despliegue de las 12 casas trajo complicaciones que no pudimos anticipar. -         Habría sido imposible considerar que después de 2000 años, los exiliados representaran una amenaza. -         Un desastre… Por eso, Thot le dio prioridad a la custodia de los sellos, debemos encontrar la vía que usaron estos tres para salir de las Ruinas Atlantes. -         ¿Dónde están estas Ruinas? Nunca he oído hablar de ellas. -         Están en las Costas Rocosas del oeste, bastante cerca de Athe. Creemos que lograron escapar cuando Siri llegó a Athe con la misión encomendada por Thot. -         Los reportes indican que no hubo nada inusual, y de hecho Siri no se acercó a la costa. ¿Cómo pudo pasar? -         Ese es el misterio. ¿Cómo fue que los exiliados lograron salir y apoderarse de Siri para llegar hasta ti? Y peor aún, ¿Cómo y por qué decidieron anclarse en Heget y hacer… lo que hicieron? -         Tal vez Siri tenga la respuesta a eso ¿Por qué no interrogas a los prisioneros? Después de todo, están en tus agujas ¿No? -         Podría, sin embargo, Él no quiere que nos acerquemos. Tengo control sobre el espacio que ellos pueden habitar, pero no sobre sus pensamientos, alma y poder. Y considerando que afirman dominar el Claroscuro, no sabríamos si pudieran anclarse en mi consciencia, por lo que es un riesgo difícil de correr. -         Más en la posición en la que nos encontramos. -         Exacto… Sería imprudente y habría menos personas listas para pelear. No sabemos si quiera cómo pelear contra ellos sin dañar a los anfitriones, y lo que menos queremos es derramar sangre atlante. -         “Más sangre”… -         Sí… -         ¿Y la barrera? ¿Qué encontraste en los sellos? -         Están intactos. La barrera no muestra indicios de algún escape. -         No hay alternativa, debemos esperar pacientemente a que Siri despierte. Mientras tanto, hay que estar alerta. No sabemos qué pueda aproximarse, sobre todo sabiendo que Baal no es el único que quiere hacernos daño. Tú… ¿Sabes algo de los exiliados? ¿Sabes qué fue lo que ocurrió hace 2000 años? -         No tengo los detalles y por alguna razón Thot se ha ocupado de atender cosas importantes cada vez que he querido hablar sobre el tema. -         Eso es extraño ¿No te parece? -         Sí, lo es… Pero no creo que pueda forzar a Thot a decir algo que no quiere. Puede que más adelante tenga intenciones de compartirlo, aunque si de verdad quiere que resolvamos esto, vamos a necesitar más información. -         ¡Por supuesto! Creo que aparte de los 24 ancianos, somos los únicos dos atlantes que sabemos dónde están las Ruinas. Sin contar que tú eres de Sirius y no de Atlantis. La situación es complicada, pero estar con el joven estelar me transmite paz; lo suficiente como para querer bromear un poco. -         Dorian, todavía no sé qué quieres preguntar. -         Bueno, tú comenzaste con un tema complejo, lleno de misterio y alto contenido peligroso. Yo solo quería saber si te puedo llamar Anny; sé que lo escuchamos de los atacantes, pero si te soy franco, me gusta como suena. Además, cuando escuches ese nombre, sabrías que soy yo, hablándote a ti. -         Pero, Dorian… Heget asesinó a Bathory preguntándole cosas sobre “Anny”… Eso es, doloroso. -         Entiendo, lo siento Anath. Mi pregunta había olvidado lo que acaba de pasar. -         No he terminado… Sí, llámame como pides. Así, cada vez que pronuncies mi nombre, sabré que tengo que acabar con todo esto. -         ¿Estás segura de eso? -         Totalmente. Debo practicar hasta dominar la Llama, ayudar con las nuevas barreras para los exiliados y proteger, junto a ti y Thot, a todos los atlantes de las intenciones de Baal. -         Eso suena mejor de lo que habría imaginado. -         Entonces ¿Es un hecho? -         Sí, Anny…   Para ser una conversación a ciegas, hay demasiada conexión. De no ser por la bruma, tal vez estaría demasiado cerca de él. Puedo sentir su mirada aunque ni él ni yo podemos ver. Poco a poco la bruma se disuelve y comienzo a ver las formas del Valle y entre ellas, la de un joven muy apuesto que se ha tomado la molestia de cambiarme el nombre. No quisiera regresar tan pronto a casa. -         Anny… ¿Quisieras practicar hoy? -         ¿Me estás leyendo la mente? -         No, no puedo hacer eso… Podría entrar pero me tomaría un momento para salir de mi cuerpo mortal. -         Parece que has aprendido a controlarte. -         Es un progreso, pero aún necesito de los cristales. -         ¡Está bien! ¿Qué haremos? -         El siguiente paso para el círculo de fuego… -         ¿Y el Maestro? -         Él me encargó esto entes de dejarme en las Ruinas Atlantes. ¿Sorprendida? No… Él es así… Parece que está retomando el control y es justo lo que necesitamos.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD