¿Por qué el suelo está tan suave? Ehm… ¿Suelo?
¡No puede ser! Me quedé dormida y dejé al Maestro poseído por Dorian.
- ¡Ahh! ¡Madre! ¿Qué haces aquí en el bos…?
- Buenos días pequeña.
- ¿Cuánto tiempo de dormí? ¿Por qué me miras así? ¿Por qué estás tan pálida?
- Anath, llevas tres lunas en un sueño profundo. El Maestro ha estado viniendo junto a Dorian para ver cómo estabas y por supuesto nos contaron a tu padre y a mí sobre tu relación con la llama.
- ¿Tres lunas? ¡Necesito hablar con Él!
- ¡Calma hija! Necesitas descansar.
- Bueno, al parecer he estado descansando por tres lunas. Eso es suficiente para alguien como yo, y lo sabes madre.
- ¡Anath! ¡Por fin despertaste!
- Padre, sí, y estoy bien. Necesito ver al Maestro. ¡Llévame con él!
- Bien, pero no te alteres demasiado, come y te acompaño al templo.
- No será necesario Bathory. Buenos días Heget, Anath, por fin despertaste.
- Buen día pequeña dormilona.
- Maestro ¿Por qué está en mi habitación con Dorian?
- Lo siento hija mía, sentimos tu despertar y vinimos cuanto antes para asegurar que estuvieras bien.
- Sí, estoy bien, pero siento que me perdí de cosas importantes.
- Así fue… Comamos algo y por favor acompáñanos al Bosque del Silencio.
- A pesar de que despertaste como estelar, veo que sigues teniendo el mismo apetito, Dorian.
- Estar despierto no me impide disfrutar de la deliciosa comida de tu esposa, Bathory. ¡A comer!
Es la primera vez que un chico entra a mi habitación, eso fue extraño. Además, Él también estaba allí, como si todos los protocolos de respeto a la privacidad pasaron a un segundo plano. Debieron estar muy preocupados.
Bueno, ya Heget había adelantado la comida, así que con esperar unos minutos en la mesa podremos acabar cuanto antes.
No lo había notado, Dorian tiene unas marcas en el brazo izquierdo, como si se tratara de una quemadura. Pero él dijo que la Llama Escarlata no podía quemar, si no fui yo ¿Qué le habría ocurrido?
Tantas preguntas en mi cabeza. Estamos vivos y aparentemente sanos, Él se ve tan sereno como de costumbre, pero Dorian parece que se está recuperando de algo. Lo veo un tanto débil; no con la tez soñolienta de antes de su despertar, sino como si hubiera sido atacado por una jauría de lobos y apenas sobrevivido.
¿Habrán sido los observadores de Lyra?
- ¡Tres lunas! No podemos perder tiempo, Maestro.
- ¿De qué se supone que hablas Anath?
- Madre, hay que apresurarse con el despliegue de las 12 casas.
- Pequeña, respira un poco. El despliegue fue un éxito, dividimos las 12 casas de Rina y enviamos 6 a Athe y 6 a Jerah. Tuvimos algunas dificultades al principio, pero logramos la misión. Justo ahora cada aprendiz atlante está enfocado en el dominio del círculo de fuego.
- No hay que preocuparse por eso ahora Anath, debes recuperar tu energía porque debemos practicar.
- Maestro, pero dijo que iríamos al Bosque del Silencio.
- Sí, no creo que sea prudente que aprendas sobre el círculo de fuego en el Templo de Luz. No sabemos si puede haber alguna manifestación de la Llama y debemos evitar las distracciones mientras no se domina el círculo.
Sus palabras me dejaron en silencio. Por una parte me sentía feliz de que entrenaría de la mano del Maestro de todos los atlantes. Pero al mismo tiempo entendí que mi presencia podía también representar un peligro.
¿Acaso fui yo quien le causó aquel daño a Dorian?
De cualquier manera, debo ir al Bosque y averiguarlo, aunque preferiría practicar en el Valle de Bruma.
…
Debo reconocerlo, Heget es una maestra de las artes culinarias. La comida estaba deliciosa y Dorian sabía cómo expresar su agradecimiento, así que ayudó a ordenar todo después del desastre que dejó.
Supongo que ya es hora de partir. Siento que he perdido tres lunas de mi vida, pero todos insisten en que las cosas están bien y no debo preocuparme.
Antes de notarlo, Él estaba de nuevo pronunciando oraciones que sólo Él entiende, miré a mis padres y un instante después éramos de nuevo los tres en el Bosque del Silencio. No por casualidad en el mismo lugar donde estuvimos antes de que yo me extraviara en el campo onírico.
- Antes de comenzar… ¿Qué es lo último que recuerdas, Anath?
- Bueno, usted descubrió la nave lyrana camuflada como una estrella azul. Luego Dorian se hizo invisible…
- ¡Dispersión! Se llama Dispersión.
- Eso, Dorian usó la Dispersión y luego lo poseyó… Perdón, lo usó como anclaje para evitar que la nave lo arrastrara a su nuevo destino. Luego sentí una pesadez muy sutil y de pronto abrí los ojos en casa.
- ¿Segura que es todo? ¿Y qué viste mientras dormías?
- Nada, Señor. Es como si hubiera un pequeño salto en el tiempo. A pesar de que pasaron tres lunas, para mí fue sólo un parpadeo.
- Está bien, tenemos trabajo.
- No se vale, tienen que contarme qué ocurrió, y sobre todo qué te pasó Dorian.
Se me hace incómodo cuando las personas me miran fijamente a los ojos. Si no dicen nada pronto mi corazón va a estallar.
- Bien pequeña, te contaré todo si eso hará que estés más tranquila.
- Por favor, Maestro.
…
El relato de tres lunas
Cuando Dorian abordó la nave lyrana pudo ver a dos seres a bordo. Hablaban en otra lengua así que por más que escuchamos, no entendimos qué decían. Dorian revisó la nave sin ser visto; comprenderás que la Dispersión no es invisibilidad, es la separación de su cuerpo en tantas partes que no se percibe como materia.
Esto le permite moverse a cualquier velocidad sin ser visto ni escuchado, de una manera sencilla, es como si él volviera al estado más puro de todos los seres, sólo energía.
La tripulación estaba equipada con tecnología avanzada y por lo que se podía ver, tenían un par de días observando las tierras de Atlantis. Tenían planos del Valle de Bruma y el Bosque del Silencio y lo que presumimos, las notas del día en que aterricé con tu padre.
No había símbolo alguno sobre el despertar de Dorian ni la aparición de la llama. Tampoco había información sobre el Templo de Luz ni las facciones atlantes.
Todo apuntaba a que era una misión que recién comenzaba.
De un momento a otro, establecieron contacto con Lyra y cuando Baal percibió al intruso, activó un campo de fuerza en el exterior de la nave. Eso impedía que entrara o saliera algo de la nave.
Al principio no entendí, pues Dorian ya estaba dentro y además estaba anclado a mí. Apenas dieran indicios de partir, usaría la misma energía de propulsión para salir de la nave y volver. Sin embargo, Baal incendió su propia nave y sacrificó a su tripulación.
Eso nos tomó por sorpresa y Dorian perdió el anclaje. Lastimosamente, también perdió la dispersión y tuvo que esconderse; aún no controla la totalidad de sus poderes, pero ya era tarde como para retractarse.
En ese momento creí que lo perderíamos. Si iba por él, corríamos el riesgo de que Baal hubiera diseñado mi secuestro desde antes, así que no podía subir a la nave y un ataque desde abajo podía atraer muchas más naves lyranas.
Afortunadamente, ya que la nave estaba en llamas, desde Lyra solo veían fuego. Yo dejé de ver a través de Dorian cuando perdió el anclaje pero aun así sentía el calor dentro de la nave. Él no podía liberar su esencia porque sin control, podía acabar con Atlantis y dos continentes más en un pestañear.
Decidí crear un portal dentro de la nave aunque no sabía si lo atravesaría Dorian o uno de los lyranos. Una carta que sólo yo podía jugar, y si el enemigo oscuro bajaba, aquí encontrarían a un atlante dispuesto a pelear.
Pero antes de conjurarlo, tu cuerpo, Anath, levitó. Estabas dormida unos segundos antes, pero ahora estabas levitando verticalmente con los brazos extendidos hacia este y oeste. Tu cara apuntando hacia la nave y tu cabello moviéndose como si una ventisca lo agitase.
De pronto, debajo de ti, desde la madre tierra, surgió una columna de fuego escarlata y llegó tan alto que impactó directamente la nave. Destruyó el campo de fuerza como si se tratase de un escudo de papel; se incineró en segundos. Curiosamente, envolviste a Dorian, quien yacía desmayado en el corredor junto a los c*******s de ambos lyranos.
Fuiste tú, con la Llama Escarlata la que pudo sacar a Dorian. Si hubiese creado el portal, nadie habría bajado; y ya que se daban por muertos a todos los que estaban a bordo, para cuando se activó la Llama, ya no había conexión con Lyra.
Cuando Dorian tocó tierra volvió en sí, con fuertes quemaduras en su cuerpo mortal y gravemente herido en su cuerpo etérico. Pero aun así, estaba con vida.
El resto de la nave se consumió en la columna de fuego carmesí. No quedaron ni las cenizas.
Tu Llama no quemó el bosque, no me dio, siquiera, calor; pudo rescatar a Dorian sin lastimarle y tu propio cuerpo no sufrió quemaduras. Sin embargo, desintegró la nave con más fuerza que la explosión detonada por Baal.
Sin duda este poder que ahora yace en ti, Anath, es la pieza que faltaba para hacerle frente a la oscuridad que nos asecha. El problema, es que luego de eso, caíste al suelo y el fuego desapareció. La Llama Escarlata se volvió a perder dentro de ti y quedaste de nuevo inconsciente.
…
- Sé que no lo controlas, pero no tengo dudas de que tu intención indujo a la Llama Escarlata a manifestarse. ¡Gracias Anath!
- No, no sé qué decir.
- Está bien no tener palabras. Yo mismo ahora tengo más preguntas que respuestas, pero en cierto sentido me emociona que haya misterios más profundos por desentrañar.
- ¿Y qué hay de Lyra, Maestro?
- Bueno, durante tres lunas no ha habido ningún acercamiento de Lyra. He estado atento a nuestro cielo día y noche; hasta ahora no hay nada asechando, ni observando.
- ¿Cree que hayan descubierto la Llama?
- No, eso es muy poco probable. Lo que puedo asegurar es que la infiltración de Dorian desestabilizó su plan y tienen que rehacer todo. Además, todos los apuntes que estaban en la nave se perdieron en el fuego.
- Sí, cuando estuve a bordo, entendí que esa conexión con Lyra era la primera interacción desde la llegada de esa flota a Atlantis. Era su primer encuentro para compartir descubrimientos.
- Por lo tanto, pequeña, lo único que saben los lyranos, es que en Atlantis, además de una tierra rica en magia y habitantes tercos, hay fuerzas de luz custodiando la paz y la armonía del lugar.
- Aun así, suena a que no estamos a salvo todavía.
- Porque no lo estamos. Es cuestión de tiempo antes de que tengan un nuevo plan.
- En mis memorias, encuentro que Lyra jamás retrocede, y desde que Baal está al frente, se han vuelto más fuertes en cada ciclo de Alción.
- En ese caso, ya estoy lista para comenzar el entrenamiento. ¡Comencemos!