KALI -¿Me extrañaste? – Miles de sentimientos se arremolinan dentro de mí. No puedo explicar lo que siento al verlo de nuevo. Me había hecho la idea de que viviría en un mundo donde él no existiera. Mis ojos comienzan a humedecerse antes de que pueda detenerlo. Sergei está diferente. Pálido, más grande, como si el tiempo lo hubiera esculpido en algo más sólido, más inalcanzable. Su cabello más largo cae descuidadamente sobre su frente, lo hace ver... relajado, como si el peso del mundo ya no lo aplastara como antes. —Como no tienes idea — Respondo, intentando que mi voz suene firme, pero falla, ahogada por el nudo que se instala en mi garganta. En un instante, estoy entre sus brazos. Su calor me envuelve, mi cuerpo apenas parece tocar el suelo cuando mis manos se aferran a su cuello, c

