La habitación estaba sumida en la penumbra, solo iluminada por la suave luz de la luna que se colaba por la ventana. Charlize se movió inquieta en la cama, tratando de despertar a Lucas. — Lucas, despierta. Necesito algo urgente. Lucas se despertó de golpe, con los ojos entrecerrados y el corazón latiendo rápido. Él pensó por un momento que Charlize estaba en trabajo de parto así que le abrió las piernas aún ella con el pijama puesto y solo escuchó una risita por parte de la madre. — Deja eso de lado, no estoy de parto — ella reía sin control — no puedo creer que pensarás eso, es otra cosa lo que te quería decir. — ¿Qué pasa, cariño? ¿Estás bien? — Estoy perfectamente, pero tengo un antojo... de pepinillos con helado de chocolate. Lucas la mira sorprendido, luego se ríe al darse cuen

