Nuestro pueblo siempre fue conocido por un lugar donde habitaban las brujas, las hay buenas y las hay malas, donde vivíamos también había de ambas de niño nuestras madres nos amenazaban con las famosas brujas, decían que sino obedecíamos se nos iban a aparecer, de niño se puede decir que tuve dos experiencias con dichos seres demoníacos, la primera fue una noche, tipo ocho, mi hermana y yo salimos afuera a cepillar nuestros dientes para irnos a la cama, en aquel entonces, el servicio sanitario y lavamanos quedaban fuera de casa, así que estábamos en esta labor, cuando vivos tres bolas de fuego unidas, estas chillaban como un pájaro herido, la verdad mi hermana y yo no sentimos miedo, aquello era novedoso y nos quedamos embelesados mirando, venía directo hacía nosotros, mi madre escuchó aqu

