¿Era un sueño? ¿Se trataba de eso? Yamel siguió mirando la puerta. Cerro los ojos y se armó de valor. Sino lo hacía en este momento quizás al día siguiente se arrepentiría. Era necesario tener algo de valor por primera vez, el miedo no tenía lugar en aquel dormitorio. Apartó la sábana y se sentó en la cama. Llevaba puesta su pijama. No era la más provocativa para lograr su cometido pero si iba a cambiarse quizás no se atrevería a hacerlo. Nunca se había comportado así. Pero siempre había momento para una primera vez. Se apartó el pelo de la cara y se levantó de la cama. Caminó hacia la puerta y se quedó sosteniéndola por el cerrojo. Podía escuchar su corazón de lo rápido que iba. Sus manos le temblaban mientras iba girando el cerrojo, ¿por qué estaba tan nerviosa? Había decidido ha

