bc

Mi Tío Mi Esposo

book_age18+
0
FOLLOW
1K
READ
family
HE
love after marriage
age gap
friends to lovers
arranged marriage
badboy
mafia
gangster
heir/heiress
tragedy
sweet
lighthearted
mystery
scary
bold
loser
detective
campus
small town
enimies to lovers
rejected
secrets
war
affair
addiction
like
intro-logo
Blurb

Un matrimonio que jamás estuvo en los planes.

Un hombre con una reputación que nadie sabe explicar.

Una joven que ha perdido el único lugar donde podía apoyarse.

Dos bebés que ni siquiera tuvieron la oportunidad de conocer a sus padres.

Sus destinos quedaron unidos por una decisión tomada entre la vida y la muerte.

Al principio, solo era un último deseo que debía cumplirse.

Al principio, solo era una responsabilidad que debía asumir.

Pero la vida nunca es tan sencilla.

Secretos familiares.

Un pasado que nunca llegó a quedar atrás.

Alguien que regresa después de haber desaparecido de su vida durante años.

Y una mujer que vuelve convencida de que el lugar junto a ese hombre siempre le ha pertenecido.

Cuando el pasado comienza a reclamar lo que cree que le pertenece.

Cuando la familia pone a prueba los límites de la paciencia.

Cuando unos sentimientos que nunca existieron empiezan a crecer sin pedir permiso.

¿Serán capaces de proteger aquello que ya se ha convertido en suyo?

chap-preview
Free preview
El alboroto después del tahlilan de la cuarta noche
Capítulo 001: El alboroto después del tahlilan de la cuarta noche Habían pasado cuatro días desde el fallecimiento de Arga y Aisyah. Desde la primera noche después de que fueran sepultados, Ardan solo regresaba a casa tarde por la noche. No había asistido a ninguna reunión de tahlilan. El lugar donde debía sentarse permanecía vacío noche tras noche, convirtiéndose en tema de conversación entre los vecinos que acudían a presentar sus respetos. Aruna casi nunca estaba en casa. Solo regresaba de vez en cuando para cambiarse de ropa antes de volver al hospital, donde permanecía junto a sus hermanos gemelos menores, que seguían recibiendo tratamiento. Durante todo el período de duelo, prácticamente todas las responsabilidades del hogar recayeron únicamente sobre los hombros de Gavin. Recibir a los visitantes, preparar comida y bebida, recoger las esteras después de cada tahlilan y atender a los familiares que seguían llegando desde la mañana hasta la noche. Su cuerpo estaba exhausto. Pero aún más agotadoras eran las bocas de la gente, que simplemente nunca dejaban de hablar. —Cing... esto no está bien. Ardan no podrá con esto. La voz de Tono rompió el silencio de la sala. Habló lo bastante alto como para que varias personas que estaban bebiendo café volvieran la cabeza hacia él. —¿Qué quieres decir? —preguntó Halimah, levantando la vista. Las arrugas de su frente se marcaron aún más. Clavó la mirada en Tono. Como alguien mucho mayor que él, era evidente que no le gustaba la forma en que su sobrino alzaba la voz delante de ella. —No ha aparecido en el tahlilan durante cuatro noches —respondió Tono sin bajar el volumen ni un poco. —Es el tahlilan de su propio hermano. Solo eran dos hermanos. Lo único que tenía que hacer era venir, y ni siquiera fue capaz de hacerlo. La habitación volvió a quedar en silencio. Varias personas intercambiaron miradas. —Om Ardan tiene algo importante que atender, Cang... Gavin habló en voz baja. A pesar de su frustración, procuró mantener un tono respetuoso. Frente a él estaban sus tíos, tías y otros familiares, todos mucho mayores que él. —¿Y qué podría tener tan importante, Vin? —replicó Rustam al instante. —Está desempleado, pero actúa como si estuviera ocupadísimo. Las palabras cayeron como una bofetada. El pecho de Gavin se tensó. —¿Cómo sabe que Om Ardan está desempleado, Encang? Por primera vez, alzó la voz. No porque quisiera discutir. Sino porque aquella acusación había ido demasiado lejos. —Vamos, Vin. —Rustam también elevó el tono—. Mucha gente lo ha visto. Tu tío se pasa el día vagando sin rumbo. La mirada firme de Gavin solo avivó el mal humor de Rustam. —Así es, Vin —intervino de nuevo Tono—. Incluso lo he visto juntándose con matones en Tanjung Priok. —Tal vez trabaje allí —respondió Gavin sin vacilar. —¿Trabajar de qué? Minan soltó un resoplido despectivo. —Es uno de esos matones. —Bang... no hay ninguna prueba. ¡No lancen acusaciones sin fundamento! Gavin empezaba a perder la paciencia. —Vin... —habló por fin Marta—. —Sé que es tu tío. El hermano menor de tu padre. Pero no lo defiendas si de verdad está equivocado. Negó lentamente con la cabeza. —Muchísima gente ha visto cómo se comporta. Un día está en Tanjung Priok, otro en Senen y otro en Bantar Gebang. —Exacto. Tono volvió a asentir. —Te lo decimos por tu bien... y por el de tus hermanos menores, que están en el hospital. No confíes demasiado en Ardan. —No es una ni dos personas las que lo han visto —insistió Rustam una vez más—. —Siempre anda rodeado de gente de mala calaña. ¿Qué más pruebas necesitas? —Eso sigue sin demostrar nada... La voz de Gavin se volvió más pesada. Seguía defendiendo a su tío. Solo. En aquella habitación, él era el único que aún creía en Ardan. —...Vin. Marwan habló por fin. Su voz no era fuerte. Pero bastó para que varias personas se giraran hacia él. —Todavía eres un niño. Miró a Gavin directamente a los ojos. —Escucha a tus mayores. No estamos diciendo todo esto por el bien de nadie más. Hizo una breve pausa. —Lo decimos por ti. —Y por tus hermanos menores. —Así que deja de hablar por un momento. Primero escucha. Luego piénsalo con calma. Nadie lo interrumpió. Como la persona de mayor edad de la familia, las palabras de Marwan tenían el suficiente peso como para que todos permanecieran en silencio. —Tiene razón, Vin —dijo Sundari, asintiendo. —Cuidar de unos gemelos no es nada fácil. —Con un solo bebé basta para volver loco a cualquiera. —Ahora imagínate dos. Varias personas asintieron en señal de acuerdo. —Así es, Vin. Sarna también intervino. —Un chico como tú no podrá con eso. —Yo ya no tengo hijos pequeños. —Me quedaré con uno de los bebés. Guardó silencio un instante antes de exhalar lentamente, como si estuviera midiendo sus palabras. —Pero ya sabes... los ingresos de mi marido no son gran cosa. —Solo dame una o dos de las casas de alquiler de tu padre para poder comprar leche y pañales. Las palabras quedaron suspendidas en el aire. Gavin guardó silencio. Sus ojos se dirigieron lentamente hacia la anciana. Apenas habían pasado cuatro días desde que enterraron a su padre. Y ellos ya estaban hablando de las propiedades de alquiler. —Si al final Uwak tiene dificultades para criar a los dos bebés... Demi intervino como si la conversación fuera de lo más normal. —Yo me quedaré con uno. —Siempre que me den el mismo dinero para leche y pañales que a Uwak. —Vin. Carnih tampoco quería quedarse atrás. —Si no, déjame criar a uno. —Todavía soy joven. —Tengo mucha energía. —Ja. Demi le lanzó una mirada cortante. —Tú todavía eres una niña. —No tienes ninguna experiencia. —¿Y tú sí? —replicó Carnih de inmediato. —Apuesto a que ya te dolerían los brazos después de cargar a un bebé unos minutos. —Puede que acabe de casarme. —Pero todavía tengo a mi madre. —Ella puede enseñarme. —Así es. Elis sonrió levemente en apoyo de su hija. —Yo puedo ayudar a enseñarle a Carnih. —No te preocupes, Vin. —Tus hermanos menores estarán bien cuidados. Una voz se sumó a otra. Nadie hablaba ya realmente de Gavin. Ni tampoco le preguntaban qué era lo que él quería. Todos estaban demasiado ocupados ofreciéndose como voluntarios. O, para ser más exactos... Repartiéndose sus respectivos papeles. La habitación que poco antes estaba llena de palabras de condolencia fue convirtiéndose poco a poco en un mercado de negociaciones. Gavin apretó ambos puños. Desde el principio estaba harto de escuchar cómo hablaban mal de Ardan. Pero ahora... Incluso habían empezado a discutir cómo repartir las propiedades de alquiler y quién obtendría la custodia de los gemelos. Su padre ni siquiera llevaba una semana enterrado. Y ellos ya estaban calculando la herencia. El pecho de Gavin subía y bajaba mientras hacía todo lo posible por contener su ira. Sí, solo tenía diecinueve años. Acababa de terminar los exámenes finales de secundaria. Pero eso no significaba que no pudiera entender hacia dónde se dirigía aquella conversación. —Basta. La voz de Gavin finalmente atravesó todo el alboroto. —¿Qué es exactamente lo que están discutiendo? La habitación quedó en un silencio sepulcral. —En cuanto a los gemelos... —...Aruna ya se está ocupando de ellos. Fue como si alguien hubiera arrojado una piedra en medio de un estanque completamente quieto. Todas las cabezas se giraron hacia él al mismo tiempo. —¿Aruna? Las voces se superpusieron. Algunas sonaban sorprendidas. Otras mostraron inmediatamente su desaprobación. Intercambiaron miradas. Nadie habló. Pero su lenguaje corporal decía más que suficiente. Era evidente que la respuesta de Gavin no les había gustado. —¿Qué tiene eso de malo? Gavin los miró uno por uno. —Desde el principio... —Papá confió los gemelos a Aruna. Aquellas palabras solo hicieron que varios rostros se endurecieran aún más. Gavin podía sentir sus miradas sobre él. Miradas de desprecio. Miradas dirigidas directamente hacia Aruna. No por su capacidad. Sino por su condición. Solo una hijastra. Ni siquiera era de su sangre. Nadie dijo una sola palabra. Pero sus expresiones dejaban perfectamente claro lo que pensaban. Era obvio que el nombre de Aruna no era la respuesta que esperaban. —Vin... Rustam soltó finalmente un largo suspiro. —Tu padre no estaba en condiciones de... Se quedó a mitad de la frase. Las palabras se le atascaron en la garganta. Aunque había sido quien más había levantado la voz durante toda la conversación, seguía sin poder pronunciar la palabra morir refiriéndose a un hombre que había sido enterrado apenas cuatro días antes. —Cang. Gavin terminó la frase por él. —Papá se estaba muriendo. El ambiente quedó congelado. —Pero precisamente por eso... —...estoy completamente seguro de que papá sabía perfectamente qué decisión estaba tomando. No había el menor rastro de vacilación en su voz. —Esa fue la última decisión de papá. —Y yo creo... —...que fue la correcta. Varias personas intercambiaron miradas de inmediato. No esperaban que Gavin respondiera con tanta firmeza. —Vin, ¿qué te pasa? Demi chasqueó la lengua con fastidio. —Aruna es igual que tú. —Todavía es una niña. —Y no solo eso. Kartiah intervino enseguida, entrecerrando los ojos. —Solo es tu hermanastra. Abrió aún más los ojos mientras elevaba la voz. —No tiene ningún vínculo de sangre con nuestra familia. —Pero... Gavin la interrumpió. —Sigue siendo la hermana mayor de los gemelos. —Comparten a la misma madre. —Eso es diferente. Kartiah negó con firmeza. —La sangre del lado del padre es mucho más fuerte. Las palabras salieron de su boca sin la menor vacilación. Aviso de Traducción Esta novela fue escrita originalmente en indonesio. No soy hablante nativo ni escritor profesional en español (ni en ningún otro idioma al que se traduzca esta obra). Para hacer esta historia accesible a los lectores internacionales, utilizo inteligencia artificial como apoyo durante todo el proceso de traducción. Sin embargo, cada traducción es revisada y refinada cuidadosamente por mí. Me esfuerzo por preservar el significado original, las emociones, los personajes, la identidad cultural y el estilo narrativo, procurando al mismo tiempo que el texto se lea de la forma más natural posible. Si encuentra alguna expresión poco natural o algún detalle de traducción, agradeceré sinceramente su comprensión y cualquier comentario constructivo. Mi objetivo es seguir mejorando la experiencia de lectura sin comprometer el alma de la obra original. Gracias por leer y apoyar mi trabajo. — BIUL Notas culturales Tahlilan Reunión de oración islámica tradicional de Indonesia que se celebra tras el fallecimiento de una persona. Familiares, amigos, vecinos y conocidos se reúnen para rezar por el difunto y brindar apoyo a la familia en duelo. Es habitual que estas reuniones se celebren durante varios días después del funeral. Om Om es la palabra indonesia para "tío". Gavin llama Om a Ardan porque Ardan es el hermano menor de su difunto padre. Abang/Bang Bang (forma abreviada de Abang) es un tratamiento honorífico indonesio utilizado para dirigirse a un hermano mayor o a un hombre mayor con quien se mantiene una relación cercana y respetuosa. En este capítulo, Ardan llama Bang a su hermano mayor, Arga, por lo que el término se conserva para preservar su vínculo familiar y la identidad cultural indonesia. Encing (Cing) Tratamiento honorífico tradicional de las culturas betawi y bantén para dirigirse a un pariente masculino de una generación mayor, pero más joven que los propios padres, como un tío menor u otro familiar masculino de la misma generación. También puede utilizarse con amigos cercanos de la familia o con hombres mayores respetados. Uwak (Wak) / Encang (Cang) Tratamiento honorífico tradicional de las culturas betawi y bantén para dirigirse a un pariente masculino de una generación mayor que los propios padres, como un tío mayor u otro familiar masculino de la misma generación. Al igual que otros términos de parentesco indonesios, también puede utilizarse como una forma respetuosa y cercana de dirigirse a personas sin parentesco. Engkong (Kong) / Kakek (Kek) Tratamiento honorífico indonesio que significa "abuelo". Además del abuelo biológico, también puede utilizarse de forma respetuosa para referirse a hombres ancianos pertenecientes a la generación de los abuelos. Nenek (Nek) Tratamiento honorífico indonesio que significa "abuela". Además de la abuela biológica, también puede utilizarse de forma respetuosa para referirse a mujeres ancianas pertenecientes a la generación de las abuelas. En la cultura indonesia, los términos de parentesco suelen utilizarse más allá de la familia inmediata. Incluso los familiares lejanos pueden seguir siendo llamados mediante títulos familiares. Estos tratamientos también se emplean con frecuencia para amigos íntimos de la familia o personas mayores respetadas, expresando cercanía y respeto más que un parentesco de sangre directo.

editor-pick
Dreame-Editor's pick

bc

Unscentable

read
2.0M
bc

He's an Alpha: She doesn't Care

read
810.5K
bc

Claimed by the Biker Giant

read
2.0M
bc

Holiday Hockey Tale: The Icebreaker's Impasse

read
1.0M
bc

A Warrior's Second Chance

read
377.0K
bc

Not just, the Beta

read
359.2K
bc

The Broken Wolf

read
1.2M

Scan code to download app

download_iosApp Store
google icon
Google Play
Facebook