Mia entró a la oficina de su marido sin golpear.
A pesar de que había sido madre hacia un poco más de seis meses antes ya había recuperado su esbelta figura.
Todavía no podía creer que ese hombre tan apuesto fuera suyo...y estuviese loco por ella.
Él estaba concentrado revisando unos papeles, tenía un traje Armani azul de rayas finas con una camisa blanca abierta en el cuello sin corbata y su cabello estaba un poco despeinado.
— Mí amor — dijo él levantando la mirada cálidamente cuando la sintió llegar. Ella llevaba su uniforme de blazer y falda corta con una camisa de tiras delgadas de seda blanca y stilettos negros haciendo juego con su equipo. Su cabello estaba recogido en un moño con algunos mechones sueltos y sus lentes de marco n***o enmarcaban su rostro.
Ella se acercó contoneando las caderas y él se levantó para unirse en su encuentro . La abrazo por la cintura.
— ¿ Qué haces aquí no debías recibir al jeque ?— preguntó con curiosidad.
— Aún no llegó — le respondió Mia
El sonrió y se acercó para olfatear su cuello como siempre lo hacía. Solía decirle que su aroma le resultaba embriagante.
— Me gustan tus visitas inesperadas a mí oficina — murmuró.
— No vengo para eso — protestó ella. Y se giró. Tony le besó el cuello y se refregó contra ella.
Seguía siendo una maldita serpiente tentadora
— Basta que me distraes y vengo a traerte una información — le costó separarse pero lo logró.
Se alejó unos pasos. Y volvió a darse vuelta para enfrentarlo.
— Hace un rato recibí una mmmm...digamosle " llamada inesperada " — dijo ella y el alzó la ceja curioso y metió las manos en sus bolsillos. Aún así se notaba su excitación por ella y Mia por un momento se distrajo.
— ¿ Quién te llamó ? — cuestionó él.
— Ah créeme cuando te cuente no vas a poder creerlo —
— Hola Cara...soy Chiara ¿ Te acuerdas de mí ? Disculpa que me tome el atrevimiento de llamarte pero necesito un favor —
— ¿ Chiara ?— le preguntó Tony sorprendido. — ¿ Y porqué te llamó a ti y no a mí ? —
— Yo le pregunté lo mismo...—
— Ahora que soy una mujer en pareja lo entiendo. No quiero causar problemas...aparte tú tienes esta ¿Cómo decirlo? fama de proteger a las mujeres que tomas bajo tu cuidado —
— Es por su hermana menor, Valentina. ¿ Recuerdas que festejaría su despedida de soltera aquí ? — inquirió Mia.
— Si , claro que lo recuerdo — respondió él.
— ¿ Puedes creer que el muy maldito lo hizo en su misma cama con la mejor amiga ? ¡ Mascalzone ! —
— Te juro que cuando escuché su indignación , justo viviendo de ella , me pareció una tremenda ironía... pensé que estaba siendo sarcástica , pero hablaba en serio...— sopesó Mia.
— No pude convencerla de no ir, dice que necesita alejarse...creo que la entiendo...pero no quiere que nadie la acompañe , entenderás mi preocupación. Siempre fue mi hermana predilecta. ¿ No le podrás echar el ojo ? Tengo miedo de que cometa alguna locura...—
— Así que te pidió que cuidemos a la hermana...— exclamó sorprendido.
— Eso parece. Aparte según me dijo aún no trascendió en los medios el motivo de la cancelación de la boda y quieren que permanezca así...—
— ¿ Y qué le respondiste ?— le consultó Tony.
— Por favor Mía. Por los viejos tiempos...sabes que lo mío con Tony era ocasional , nunca busqué lastimarte...y la última vez que lo ví sabía interiormente que era para provocarte...—
— ¿ Acaso esa segunda vez que los encontré tú planificaste todo adrede ? — indagó ella sin responderle porque claramente iba a cuidar de la hermana de Chiara. Aún así lo miró de manera acusatoria.
— Vamos querida, no te hagas...si siempre supiste que fue una treta de mi parte — le dijo él con una sonrisa cómplice.
El se acercó y volvió a abrazarla. Y empezó a besar su cuello.
— Una cosa es sospecharlo y otra muy distinta que te lo confirmen — se quejó ella.
— Vamos Mia no seas así— la serpiente empezó a subir una de sus manos por su pierna por debajo de su falda hasta llegar a su entrepierna...
— Basta Tony, que va a llegar el jeque y no voy a estar para recibirlo... solo quería contarte eso...— susurró ella con voz ronca mientras inclinaba su cuello para darle mejor acceso a su marido que ya le había movido las bragas y estaba hurgando en su entrepierna...
Fue salvada por un llanto.
— ¡ Mierda ! — exclamó él.
El pequeño Patrick que estaba en su cuna dentro de la oficina de su padre despertó.
Y sus bramidos se hacían oír alto y fuerte.
— Bueno yo creo que ya me tengo que ir — le dijo Mia alejándose con una sonrisa satisfecha.
Tony fue a buscar a su hijo para alzarlo e intentar calmarlo.
— ¡ Lo había hecho dormir hace menos de media hora !— se quejó Tony. Ella se dió vuelta y se encaminó para la puerta.
— Seguro que te olió...lo mínimo que podrías hacer ya que lo despertaste es ayudarme a calmarlo....shhhh shhhh— escuchó Mía que le decía Tony.
Se dió vuelta para mirarlo sobre su hombro.
— Creo que no escucho bien por el sonido del llanto...ya te dije , yo lo cargué 9 meses y no me quejé tanto. Esto debe ser algo equitativo... Así que ahora te toca a ti querido — ambos sabían que no era del todo cierto, ya que ellos se repartían bastante las tareas de cuidado y aparte habían decidido poner una guardería en el hotel para su hijo y los hijos de sus empleados.
El llanto de su hijo había subido varios decibeles. No sabía de dónde había sacado los pulmones ese niño.
— Te cierro así no escuchan los huéspedes — le dijo haciendo un gesto elocuente.
— ¡ Miaaaa por favor, vuelveee !!! — pero ella ya se estaba retirando con una sonrisa de gran satisfacción. La paternidad le sentaba bien a Tony.