— ¡Nos atacan! —gritaron, Enzo y Agni se prepararon para salir pero Zigor los detuvo. —Cada uno llevará un corazón en su mochila, y lo protegerá. Por favor, vuelvan con vida —pidió el rubio colocando el corazón de Maua en la mochila que llevaba, Agni tomó el de Elan y Enzo el de Solda junto con el de Liev. Los hermanos se miraron y luego salieron de la habitación con rapidez, levantaron su arma y al primer intento atacarían. La Brais joven llevaba su arco colgando en su hombro, así que tenía dos armas para lograr atacar. Cuando cruzaron la puerta, vio varios cuerpos tirados y muchos de los guerreros luchando para sobrevivir, para proteger. Frente a ellos otra vez había minotauros, como también tritones, y muchos fijaron su atención en Agni, tal parecía que no ha

