Les habían dado una habitación a cada uno, en conjunta y Enzo había aprovechado para avisarle a su padre sobre lo que estaba sucediendo, por ahora el museo quedaba en sus manos, al igual que sus actividades, por el momento cubrirían sus ausencias con grandes historiadores de la universidad, por un tiempo al menos, las preguntas llegarían y Héctor diría que fueron hacer una excavación los tres. Agni se había bañado y tomado ropa que le había entregado, una camiseta sin mangas y pantalones sueltos, de tela con manchas marrones oscuras. Se ató el cabello y salió de su habitación con la mochila donde estaba el corazón de Maua, su hermano le dio el encuentro, vestido de la misma manera. Ambos apenas habían hablado, se había turnado para estar cerca de Zigor. Era preocupante que en un mes los

