No sé en qué momento de puta calentura había actuado sin prudencia y me había quitado la ropa, me había dejado llevar al ver la expresión de sorpresa en su rostro. Realmente me estaba comiendo con la mirada, no soy tampoco un idiota, puedo darme cuenta cuando a una mujer le moja verme con poca ropa. La situación surgió sin ser forzada, yo me estaba cambiando sin esperar nada, mientras que ella llegó de la nada a mi puerta. Había algo en ella que me atraía, que me llenaba de curiosidad, quería tenerla en mi cama, descubrir cada una de sus facetas y descifrar a final de cuentas que es lo que me tiene de este modo, de esta manera que no puedo quitarla de mi cabeza. Cuando salió vi la confusión en su rostro y lo que pensé en primer instante fue que tal vez había malinterpretado las cosas, la

