Me pareció bastante extraño que Ethel vaya al mismo instituto que Cleon, al principio me pareció que podría no ser una simple coincidencia porque después de todo Sohan presenció lo sucedido con su maestra. Pero cuando fui a la entrevista que me hicieron se me hizo más convincente con las interrogaciones exhaustivas que me hicieron, después de todo lo seleccionaron como alumno becado y eso no es algo que le den a cualquier niño.
Traté de dejar a un lado las paranoias, Sohan no parece ser el tipo de hombre que hace cosas a tus espaldas y mucho menos que va regalando su dinero. Aunque no me parece un mal hombre, es generoso y se ve como un padre que lo da todo por su hija, aun así no me conoce ni siquiera, solamente soy su empleada.
Llegamos a una mansión inmensa, me esperaba que fuera de tal magnitud, pero sigue siendo impresionante a la vista. Es de esas que admiras en las telenovelas, con una fuente en medio al entrar, a los lados bellos jardines llenos de flores, la estructura de la mansión moderna con lo que parecen ser hasta tres pisos y ventanales amplios.
Al bajar del automóvil puedo apreciar mejor las vistas, Ethel parece emocionada, me toma de la mano y con una amplia sonrisa me jala.
—Estoy ansiosa por que vean todo lo que hay —da pequeños brinquitos mientras me guía dentro— Mi habitación seguramente les va a encantar.
Veo como mi hijo lo admira todo, claro que siempre sin despegarse de mi lado, porque una de las cosas que siempre le inculqué a Cleon es que debemos de respetar las casas que no son nuestras como nos gustaría que respetaran la nuestra, por eso jamás es irrespetuoso y espera a que le den permiso para todo.
Lo impactante de primera es una escalera doble en forma de C, que me imagino que conectara al final para dar pasada al segundo piso, en el centro antes de subir hay un sofá de recepción que encima tiene una foto familiar.
No le doy mucha importancia, después de todo Ethel tampoco me permite detenerme tanto tiempo a contemplar el cuadro, subimos por uno de los extremos de la escalera, ella se apresura bastante y de su rostro no abandona la bella sonrisa que lleva.
De tantas vueltas que dimos por el pasillo lleno de habitaciones mientras nos lo va explicando todo, llegamos al que parece ser el lugar más esperado, una habitación que tiene una puerta diferente a lo normal, pintada en un rosa pastel y cuando la abre me quedo un poco impactada.
Me topo con una habitación bastante grande, con tonos rosa, violetas y morados, una cama doble ¿Para qué quería una niña de su tamaño diminuto una cama tan grande? No lo entendía, pero tampoco me pondría a cuestionar las decisiones que había tomado él como padre.
Le tomó la mano a Cleon y soltó la mía, lo arrastró dentro y abrió unos baúles que se encontraban a los pies de su cama, me asombró que allí no había simplemente muñecas, sino que también había autos, balones, piezas para construir, entre otras.
Necesitaba ir al baño, pero entre todas esas puertas que había por el pasillo no recordaba cuál de todas había abierto Ethel, sé que una de ellas era un baño, pero me tocaría adivinar cuál, pesto que se les ve demasiado concentrados y seguramente se negará a llevarme de regreso.
Los dejé allí jugando mientras caminé insegura por el pasillo recorriendo cada una de las habitaciones, ¿no podían poner un cartel en cada puerta? Al menos deberían de identificar cuál es la del baño. Quizá para ellos que están acostumbrados a esta vida se les haga fácil saber cuál es cuál habitación, pero en mi caso que vivo con mi madre y mi hijo en una casa con tres habitaciones, una cocina, un baño y un living reducido, esto me parece un laberinto.
Abro una puerta, me quedo paralizada, me topo con Sohan que está sin camiseta, con el pantalón medio desprendido, no puedo evitar que mis ojos recorran su cuerpo. Lleva puesto un bóxer blanco que remarca su m*****o y paso saliva al darme cuenta de que por todo mi cuerpo recorre el calor que emana desde mi zona íntima.
No pensaba que debajo de ese traje había un cuerpo remarcado, un cuerpo que me provocaría deseos ¿En qué diablos estoy pensando? ¿Estoy deseando a mi jefe?
Nota mi presencia, una media sonrisa se asoma en sus labios, mis mejillas arden, estoy a punto de prenderme fuego y bajo la mirada por instinto.
—Lo lamento —me apresuro a decir— Buscaba el baño, pero al parecer me he confundido.
Se aproxima a mí, sin una pizca de pudor, con el abdomen al viento, enseñando su bóxer, me toma de la mano, me jala dentro de la habitación y cierra la puerta. Retrocedo con torpeza y mi espalda choca contra la puerta, no puedo evitar mirarlo directo a los ojos para encontrarme con la travesura de su sonrisa.
—Puedes utilizar mi baño —ofrece indicando la puerta.
Aun así no se aparta, por el contrario, permanece muy cerca de mí, tanto que siento mis piernas flaquear por momentos y obligo a mi cuerpo a responderme para ir en dirección al baño. Paso tan cerca que siento el calor de su cuerpo y me dirijo al baño, una vez que estoy dentro abro el grifo para enjuagar mi rostro que aún lo siento caliente.
Me miro en el espejo, quiero darme una bofetada por mi actitud ¿En qué diablos estoy pensando? ¿Por qué no salí de allí cuando tuve la oportunidad? Debo haberme visto de lo peor, es decir, se supone que soy su empleada temporalmente.
Quizá incluso está poniéndome a prueba, porque no sé que tipo de hombre es, no sé cuáles sean sus intenciones al estar haciendo todo esto y aunque no quiera, la vida me enseñó que debo ser desconfiada.
No sé cuando voy a aprender que no puedo dejarme llevar, creo que mi relación con el padre de Cleon es mi mayor lección, me dejé llevar por el amor que empezó a crecer por él y no fui consciente de que podría arruinar mi futuro.
No estoy diciendo con esto que Cleon sea una carga para mí, nada de eso, mi hijo es de las mejores cosas que me sucedieron en la vida, pero también hay que ser realista, la vida fue mucho más difícil para mí al ser una madre joven.
Pasé muchos sacrificios, tuve que abandonar sueños, tuve que trabajar el doble de lo que lo hacía para poder sacar adelante a mi hijo y fue mi error. Porque el problema no fue ser madre joven o Cleon, sino haber tenido un hijo con el hombre equivocado.
El padre de Cleon fue el tipo de hombre que ofrecían bajarte la luna y las estrellas para que pudieras contemplarlas, vivimos una historia de amor maravillosa el tiempo que duramos juntos, pero un día simplemente desapareció.
Lo llamé, le envié mensajes y lo busqué en su casa, pero allí fue cuando todo se tornó difícil para mí. Estaba embarazada, con miedo porque era algo que no esperaba en mi vida, sin saber como debía de afrontarlo, buscando a un hombre que no me daba respuestas y fue cuando noté que la vida no es fácil.
El padre de Cleon es un hombre de dinero, tanto como el que tiene Sohan, en la adolescencia fue un chico difícil y cuando lo conocí le encantaba aparentar ser el chico malo de los libros cliché. Realmente no era nada de eso, le gustaba leer poesía a escondidas de sus amigos bebedores, andar en motocicleta a altas velocidades y llevaba siempre la típica chaqueta de cuero.
Siempre se enfrentaba a sus padres, discutían demasiado y cuando me enteré de mi embarazo no me quedó más opción que buscarlo en la mansión, su padre se puso furioso al enterarse de mi embarazo.
Me presionó, dijo que debía de realizarme un aborto, porque su hijo no se haría cargo, trató de manipularme diciéndome que una chica de mi edad no estaba preparada aun para ser madre, que aún me quedaba una vida entera por delante, una carrera esperándome por ser terminada y que interrumpir todo eso por un embarazo solamente iba a perjudicarme.
También fue claro en que su hijo ya no estaba en la casa, que al enterarse había huido, que no sabía donde estaba y que seguramente no volvería en demasiado tiempo. No volví a intentar buscarlo después de que su padre luego de varias veces verme merodeando los alrededores, me amenazó, me dio dinero para un aborto y me dijo que estaba cansado de mí, que debía abortar a ese bebé o, sino él se aseguraría de hacerlo desaparecer.
Nos mudamos de ciudad con mis padres luego de contarles lo sucedido, al menos ellos me apoyaron lo suficiente para no dejarme sola en este proceso, pero fue demasiado difícil para nosotros tener que dejar la vida que teníamos allá para venir a un lugar completamente distinto.
Pasamos sacrificios, pero todo fue para que Cleon al final estuviera bien, después de todo si el abuelo se hubiera enterado de que nunca me hice el aborto que me ordenó en otras palabras que me hiciera, terminaría volviéndose loco y quizá intentaría hacerle algo a mi hijo. Ese es uno de mis más grandes miedos, que en algún momento lo sepa y quiera hacerle algún mal a mi hijo.
Es por esa razón que ahora mismo tengo cuidado con los hombres, que no me quiero volver a involucrar con ninguno y mucho menos con uno adinerado al nivel de Sohan, me da miedo volver a cometer los mismos errores, pero más miedo me da que cualquier error que cometa pueda terminar afectando la vida de mi hijo, que ante todo siempre va a ser mi verdadera prioridad.
Termino de utilizar el baño y le jalo a la cadena mientras que sigo pensando en el asunto, siento que golpean a la puerta, sinceramente estaba tan perdida en mis pensamientos que no me di cuenta cuanto llevo aquí adentro.
—Enseguida salgo —respondo un poco nerviosa.
Me acomodo la ropa, luego me acerco al espejo, me doy una última mirada y me dispongo a salir. Me quedo pasmada al ver a Sohan sobre la cama, solamente de bóxer viéndome directamente a los ojos ¿Qué clase de juego es este CEO?