Capítulo 36: Realidades compartidas

1466 Words

XXXVI Desde el primer piso, hasta la recepción del último donde estaba su oficina, los ojos saltaron de las cuencas al verlo ahí ese lunes, yendo a trabajar como si días atrás no hubiera sucedido nada. Él saludaba a todos con una sonrisa, y luego desaparecía por los pasillos, despidiéndose con su mano. —No puedo creer que pensaran que iba a descuidar mi trabajo —murmuró para sí mismo sentándose en su imponente silla presidencial. —¿Qué esperabas? —respondió Dana entrando a la oficina, leyéndole los pensamientos—. Los humanos normales estarían perturbados por lo que te pasó, pero tú, bicho raro, estás acá feliz, como si de verdad te hubieras casado… Sebastian, nunca voy a saber lo que estás pensando. El zorro de ojos de desierto, sonrió dejando ver su preciosa y blanca dentadura, cosa q

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD