Después de una semana, Támara se ha acostumbrado a su trabajo, aun termina agotada pero al menos ya aprendió como hacerlo.
—Si quieres yo voy a la lavandería a entregar las sábanas — sugiere Támara.
—De acuerdo, no creas que no me doy cuenta de las miradas entre tú y Tobias, es un buen chico y bastante ardiente, ¿no crees?
—Son ideas tuyas, pero no negaré que es bastante atractivo, pero tengo novio así que no te hagas falsas ideas.
—Cómo sea, entrega las sábanas, me iré a cambiar.
Támara continua el camino sola, arrastra el carrito donde lleva las sábanas y llega al mostrador donde debe entregarlas.
—Hola Tobias, traje las sábanas — saluda alegremente.
—Hola, enseguida capturaré los datos, ¿En donde está Luz?
—Esta cambiándose — responde Támara y se decepciona por el interés de Tobias en su amiga.
—Aquí tienes — entrega el dispositivo para firmar y Támara lo hace rápidamente para salir de ahí.
—Gracias — se despide.
—Támara, espera, ¿iran al bar esta noche?
—Si, Luz ya se esta cambiando para ir.
—Entonces las veré alla
—De acuerdo — sonríe con esfuerzo y se aleja para encontrarse con Luz.
Ya en el bar, el grupo de jóvenes conversa y beben alegremente hasta que Támara nota que Tobias ha llegado.
—Tu cara se iluminó cuando lo viste — comenta Luz.
—No insistas con eso, tengo novio, Tobias solo me parece agradable, eso es todo.
—¿Por que no invitas a tu novio?
—Esta ocupado, no puede venir aquí — responde con esa mentira pues no sería capaz de decir que su novio no se mezclaria con ellos.
—Hola — Tobias las saluda al acercarse.
—Hola Tobias, quedate un rato con Támara, voy al sanitario.
Támara la observa y de nuevo se da cuenta que Camilo esta ahí y una ves más entra al sanitario equivocado.
—¿También te diste cuenta? — pregunta divertido.
—Si, ¿ellos están saliendo?
—No lo sé, ella siempre lo niega.
—¿Te molesta?
—A mi, ¿por qué me molestaría?
—Creí que estabas interesado en Luz.
—Claro que no, ella solo es una buena amiga, además, no tiene ojos para nadie más que Camilo, aunque lo niegue — Támara siente una extraña satisfacción al escuchar que Tobias no está interesado en su amiga.
—¿Quieres cantar? — Tobias pregunta pero no le da tiempo de responder la toma de la mano y la hace subir al escenario.
Comienza una canción popular y Támara comienza a cantar tímidamente, después de unos segundos esta más confiada y se divierte con el chico, al terminar, Tobias baja del escenario y la toma de la cintura para ayudarla a bajar, al ponerla sobre el suelo quedan considerablemente cerca, Támara se sonroja y baja la mirada con timidez.
—Vaya, vaya, veo que se están llevando muy bien, hace calor, descubrete niña — Luz interrumpe el momento y desliza la chaqueta de Támara quien solo lleva una playera ajustada de tirantes.
—No — responde exaltada.
—Lo siento, no quería incomodarte — Luz se disculpa sin entender la reacción de su amiga, pero Tobias sabe que debe ser causa de lo que James le hizo.
—No es tu culpa, soy friolenta.
—Bebamos otra roda — Tobias interviene para aligerar el momento.
Los jóvenes continúan divirtiéndose hasta que deciden que es hora de marcharse.
—Las llevaré a su edificio, suban a mi auto — las chicas suben al modesto auto que las conduce hasta el edificio.
—Llegamos —avisa Tobias.
—Gracias por traernos, pero deberías acompañarnos a nuestros departamentos — demanda Luz para hacer que Tobias suba.
—No es necesario, con traernos fue suficiente — responde Támara.
—Las acompañaré, Luz se pasó de copas.
Entran al edificio y el departamento de luz está antes del de Támara, así que la dejan en la puerta y continua por el pasillo hasta llegar a la puerta de Támara.
—Gracias por traernos — abre la puerta, se quita la chaqueta acalorada por subir las escaleras, por alguna razón no siente vergüenza ni nervio al quitársela delante de Tobias.
—Fue un gusto — responde el nervioso joven.
—Nos vemos después.
—Si, nos vemos después — responde Támara pero no termina de entrar al departamento, en cambio, en un impulso, toma a Tobias rodeandolo con sus brazos y lo besa, él sorprendido, responde al beso y la abraza de la cintura para atraerla hacia si, sus labios se mueven con vehemencia, el beso se hace más profundo y pronto sus lenguas comienzan a conocerse y aceptarse.
Tobias le acaricia la espalda y ella siente calma con sus manos, retrocede con él unos pasos para entrar al departamento y cierra la puerta dejando caer la chaqueta que estaba en sus manos. Támara está perdida en esos labios que parecen reclamarla, ni ella misma entiende lo que está pasando, lo único que tiene claro es que lo está disfrutando, sus manos se deslizan por el torso del hombre y siente el impulso de levantar la playera que le parece estorbosa, pero en ese momento recuerda a James y se detiene abruptamente.
—Yo, lo siento, esto no está bien — se aleja de Tobias—. Tengo novio, no debería estar haciendo esto, no soy esa clase de persona.
—¿Novio?, ¿Te refieres a James?
—Si, ¿cómo lo sabes?
—Todos en la universidad lo saben, pero pensé que habían terminado.
—Seguimos siendo novios y lo he traicionado — se queja Támara sin imaginar la clase de novio que tiene.
—No puedo creerlo — responde Tobias y abre la puerta enfurecido, sale del departamento sin siquiera mirarla y cierra dando un portaso que hace brincar a Támara, la pobre chica piensa que el enojo se debe a que ella lo besó y luego lo alejó diciéndole que tiene novio, lejos está de saber que la realidad es que Tobias enfureció al saber que aun son novios después de todo lo que infeliz le hizo a la pobre chica, sabía que era un hijo de puta, pero no creyó que se atreviera a seguir con ella después de secuestrarla e intentar violarla, no logra entender la maldad de ese par de hermanos.