CAPÍTULO 3: MIRADAS QUE ATRAPAN

1405 Words
Todas comienzan a alocarse entre tantos gritos y empujones, siento que todo se paraliza en mi entorno, pierdo la noción del tiempo. Parece que me mirase como yo a él, con esos ojos me atrapa, Pero ¿Qué me pasa? ¿Por qué? Sólo su mirada se centra en mí y puedo notarlo. Pero ¿Por qué? De repente quiere que caiga en su red, eso no pasará, me mantendré firme. De repente Joice me hace estremecer. —¡Está verdaderamente guapo! ¿No es así? Creo que al parecer se dio cuenta que no puedo apartar la mirada en él. ¡Es que no puedo creerlo, que me esté empezando a gustar! —No entiendo, ¿Qué es lo que me atrae de él? Somos completamente distintos, él tan egocéntrico y yo tan modesta. Empiezo a balbucear. —Realmente no se puede negar que se ve tan bien esta noche. —le di con normalidad. —No puedo creer ¿Estoy escuchando bien? —me dijo intentando flaquear. —¡Ya basta Joice! Tampoco no es para tanto —¡Mírate estás toda roja! —Joice se desaparece entre el gentío de chicas alborotadas. —¡Tranquila Cailin, solo es un simple gusto hacia él! Escucho vibrar mi teléfono es mamá con un mensaje de texto. —"Mi Querida Amada hija, claro que no eres una carga para nosotros, somos tus padres y te amamos. No llegues tarde cariño y te traje tu postre favorito que, está sobre la mesa. Cuídate mi niña besos." De inmediato le respondo con un: —"No te preocupes mamá, estoy bien con Joice ya no tardaré en llegar.” La conversación termina con un visto de mamá. Supongo que ha de estar cansada. Realmente no soy de escuchar este tipo de música, pero a las chicas si les encanta puedo notarlo.  Esta canción me hace identificar...camino en dirección hacia ellos, aquella letra de esa canción logró conmoverme. "Sin Sentimientos sabías que te quería, que sin ti lo perdería todo, ni familia tengo, estoy destrozado." Todas empiezan a enloquecer, André se quita la chaqueta y polo que llevaba puesto para tirárselo hacia el público. Mi mirada se centra en él y solamente en él, se ve tan atractivo. —¡No puede ser, me siento encarcelada y atrapada ante su mirada tan seductora! De inmediato cruzamos miradas, vi que sus ojos grises me penetraban con lujuria e hipnotizaban. Me siento estúpida. Tengo la sensación de que solo me miró durante un segundo, por lo tanto no tiene ningún sentido. —¡No me voy a quedar aquí ni un minuto más!  Me dirijo hacia afuera, necesito tomar un poco de aire y olvidar todo lo que está pasando. Cierro los ojos y respiro aire fresco de la noche siento como si me deshiciera de todo esto. De repente aquella voz seductora muy cerca de mí, la reconocía. —¿Va todo bien enojona? —Siento un cosquilleo en todo mi cuerpo. —¿Y a ti qué te importa? —¡Cálmate! ¿Pasa algo? Como te vi que saliste corriendo, pensé que te ocurrió algo. Siento que los nervios se apoderan de mí. —¡Ese no es mi mundo, no encajo ahí y por eso decidí salir para respirar un poco de aire fresco de esta noche! —En todo el concierto he notado eso, y he podido ver que en realidad eres muy tímida, aunque no te conozco mucho. Siento que se me ponen los pelos en punta. —¡Se ha dado cuenta que no le he quitado la mirada ni un segundo hasta parar aquí! — —¡En realidad no me conoces en absoluto! —Tienes mucha razón señorita enojona—dedicándome una sonrisa pícara. —¡Para, deja de llamarme así! — mis mejillas arden de cólera. Mi mirada empieza a buscar a Joice, ya quisiera irme de aquí no soporto estar aquí junto a él. —¿Se le perdió algo señorita? Detesto su manera tan sarcástica de André. Me hago un lado, y sin decirle nada voy en dirección a buscar a Joice. No puedo soportar esto parece que empieza a seguirme. —Es un idiota.  Ni bien entré, llamé a Joice. Marcando... —¿Dónde rayos estás? —Detrás de ti. Volteo para ver a Joice y ahí estaba, bebiendo con los chicos de la banda de André. —¡Joice ven aquí! —¡Ay! Pero que arruina fiestas, ¿Qué quieres? —¡Mírate estás toda borracha y así no podrás manejar! Joice me hace enfadar más de lo que estoy. —¡Ay Cailin relájate, no seas aguafiestas! — me dice toda ebria. —¿relájate? ¿Estás loca? Prometí no llegar tarde a casa. ¡Haces que estalle! Respiro profundo para controlar mi ira y veo mi teléfono ya son las 11:40pm. Siento perder el control pero mantengo la calma. Joice continúa bebiendo con ellos. —¿Ahora que haré? Esto me pasa por aceptar venir a este estúpido concierto. De pronto él nuevamente se acerca a mí. —¿Pasa algo? De inmediato le respondo. —Nada que te incumba. Joice se acerca toda ebria. —Ya tengo la solución, ahí está, que te lleve André—le jalo del brazo furiosa. —¿Estás loca o qué?, no voy a permitir que me lleve, ni pensarlo —¡Yo no puedo llevarte como ves! Siento perder el control de la situación pero respiro profundo y trato de calmarme. Pero ahí está él, trata de agotar mi paciencia al parecer. —Si gustas te puedo llevar. Para mí no sería ningún problema —Para mí, sí lo sería. — No puedo dejar que me lleve—me dije entre mí. ¡Detesto a Joice! Voy a calmarme veo la hora en mi teléfono y ya son las 12:20am. En fin ¿qué me queda?, iré con él. Me ofrece su mano para poderme subir con facilidad a la moto. —Confía en mí señorita enojona. Me coloco el casco y subo a su moto. Siento una sensación rara el tener que sujetarme de su cintura para no caer. Me abstengo de ello. —Tienes que sujetarme de mí, o ¿Quieres caer? —rio nerviosamente ante la situación, ya que nunca me he subido a una y menos junto a un chico. —Sólo que no soy de subirme a motos—André empieza a soltar unas carcajadas. —Bueno conmigo, verás que te gustará. —¡Sólo llévame a mi casa de inmediato! —él solo me sonríe y partimos de inmediato. Esto es una nueva experiencia, siento el aire que recorre por todo mi cuerpo, en el trayecto voy indicándole hacia donde debe ir. La sensación a esta altura ya es gloriosa: el calor del motor, el ruido, la vibración y yo apretando su cintura, hace que este momento sea inolvidable. Hemos llegado por fin a mi casa. —Entonces ¿Es aquí donde vives? —Pues sí, muchas gracias por traerme. —De nada señorita enojona. —¡Rayos! Que dejes de llamarme así.  Vuelve a reírse y su sonrisa, aquella sonrisa perfecta es realmente encantadora y esa mirada envolvente, siento que me atrapa y me mantiene encarcelada. Me dirijo hacia mi casa, cuando de pronto interrumpe mis pasos. —¿No te vas a despedir? —¡Maldita sea eso me faltaba! Doy la vuelta y me dirijo hacia él. Con un beso en la mejilla me despedido de él. Me siento estúpida nuevamente. —Creo que se te cayó esto. —No puedo creer son mis llaves. Pero ¿Cómo llegó a parar en sus manos? Volteo para irme hacia mi casa, ¡necesito descansar ya! Abro la puerta y veo en la mesa, está mi postre que dejó mi madre. Pero ahora no tengo apetito, solo necesito descansar. Entro a mi cuarto totalmente exhausta. Ya acostada en mi cama siento el vibrar de mi teléfono y la pantalla se enciende, observando en la bandeja de notificaciones un nuevo mensaje de un número desconocido. —"Hola enojona que descanses bien" —No puede ser ¿Cómo obtuvo mi número?  En fin, veo su foto para confirmar si es él, y claro que era él. En esa foto se veía terriblemente encantador. Le dejo en un frío visto (como si me importara) y cierro los ojos hasta quedar completamente dormida.  
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD