Hoy era el día, hoy era mi cumpleaños y estaba decidida en presentar a André a mis padres. Me imaginaba sus rostros sorprendidos, o tal vez desilusionados. No sabría como lo llegasen a tomar, pero de algo estaba segura es que no dejaré a André.
Mi celular timbraba continuamente con las notificaciones llegadas a mi teléfono. Ahora por ser la novia oficial de André todo mundo quería portarse amable conmigo. Entre los pocos mensajes que llegué a leer eran de Joice y el de mi André.
El mensaje de Joice decía:
—“Espero que estes lista para más tarde feliz cumpleaños nena”
El mensaje de André:
—“Estoy afuera tengo algo para ti”
—“Llevo esperando media hora creo SEÑORITA DORMILONA”
Con la pijama aun puesta salí rápidamente a verlo. Y me di con la gran sorpresa de observar a ese lindo felino pequeño.
—¡Feliz cumpleaños preciosa! Espero cuides muy bien a nuestra gatita.
—André es perfecta. — dándole un fuerte beso en sus suaves labios.
La gatita era de la r**a angora su pelaje largo y sedoso con los ojos celestes, me lamía mientras la cargaba.
—Leí que esta r**a de gatos son muy inteligentes, así como tú, así que dije es perfecta y la compré.
—Ahora cuida bien de nuestra gatita, debo hacer algunas cosas. La veré más tarde. — mientras se despedía de mí con un beso corto sobre mis labios.
Al entrar a la casa con mi nueva gatita, la llevé hacia mi cuarto. Era sábado así que estos días me dedicaba a relajarme un poco y aparte era el día de mi cumpleaños. Empecé a buscar nombres por internet, pero ninguno me gustaba, así que encontré uno: “Kayra” en el diccionario turco significaba: “bondad, gracia, otorgamiento y atribución” Así que no dudé en ponerle ese nombre, pero me agrada la idea como sonaba con dos nombres. “Kayra Sofía” después de saber el nombre completo de mi gatita reí un poco.
Ya era la hora de alistarme, mientras mis padres también lo hacían. Me habían preguntado por quien me había regalado la gatita bonita. Yo asentí y les dije que hoy conocerían a la persona.
Llevaba puesto un vestido corte princesa color vino con un pequeño bolso dorado con un hermoso recogido, que adornaba sobre mi cabello una diadema dorada. Al entrar al auto de papá para dirigirnos a la recepción me dijo lo siguiente:
—Estas creciendo sin parar y no puedo detenerlo. Te amo hija estás preciosa.
Mi madre se me acercó a dar un beso en la frente.
Al llegar a la recepción, todo era realmente hermoso cada mesa en su lugar correcto con un jarrón de margaritas en el centro de cada mesa. Papá sabía cuánto me encantaban esa clase de flores. El ambiente no podía estar más perfecto, los invitados llegaban con forme el tiempo pasaba. Entre compañeros de la facultad y amigos de mis padres estaban presentes. Mi mirada buscaba a André. Cuando de repente se asoma por la gran puerta vestido formal con terno n***o, camisa blanca y corbata negra. Se veía tan bien y a la vez ese atuendo no era típico en él. Me mira y me sonríe sin parar hasta llegar hacia mí.
—Siempre diré lo perfecta que te ves siempre, no importa lo que uses. Siempre serás perfecta ante mis ojos.
Joice llegaba de lejos con pareja y me saludó con una hermosa sonrisa en su rostro. Todo estaba perfecto, la orquesta sinfónica tocaba mis conciertos favoritos. La comida era exquisita, el vino dulce rosa estaba en su punto y yo junto a André bailando en la pista de baile era una de las escenas perfectas que se sumaba a mis más grandes recuerdos valiosos.
Black Feelings tomó lugar en el escenario y empezó su repertorio de las canciones más queridas del grupo. Con la mirada puesta en mí, André dirige unas palabras hacia mí.
—Aplausos para la mejor novia del mundo que cumple años hoy.
Esa declaración mis padres no lo esperaban vi sus sorprendidos rostros, que casi mamá hace caer la copa de vino.
—¿Tú que dijo ese muchacho?
Al acabar, André baja del escenario hacia nosotros. El rostro de mi padre era incómodo y reflejaba mucho desacuerdo.
—Mamá, papá, él es André William estudiante de la facultad de medicina humana cursa el primer ciclo académico y como lo saben es mi actual novio.
—Y rockero también. — añadió mamá.
—Ahora que saben un poco de mí, déjenme decir que quiero mucho a su hija y jamás buscaré lastimarla ni desconcentrarla en sus asuntos académicos.
—Eso toda clase de chico dice lo mismo, y desconcentrarla es lo que jamás permitiríamos. Más te vale cuidarla bien porque ella jamás estará sola. —remarcando de sus labios papá.
Y se marcharon para dirigirse hacia la mesa.
—Eso no pudo estar peor— llevándome de la cintura para disfrutar de la pista de baile.
Cuando todo parecía aparentemente marchar bien, el teléfono de André suena distrayéndonos. Procedió a contestar la llamada que recibió vi que su rostro se transformó en uno pálido y sus lágrimas empezaron a caer repentinamente. Vi en su rostro reflejado gritos, pero gritos silenciosos. Al acabar con su llamada le pregunté qué había pasado.
—Debo irme inmediatamente, mi padre está en sala de emergencias debido a un accidente automovilístico.
Se marchó dejándome parada en la pista de baile, no podía dejarlo solo en estos momentos quería ir con él. Así que fui detrás de él.
—Espera voy contigo.
—No, no quiero malograr la fiesta que te hicieron por mi culpa.
—No me importa, ahora me importas solo tú.
Nos subimos apresuradamente a la moto, André manejaba aceleradamente, pero con el sumo cuidado. Al llegar al hospital André corrió hacia la sala de emergencias. Me encontré con la mamá de André estaba realmente preocupada y tenía los ojos llorosos.
—¿Qué te dijeron mamá? — preguntó angustiado André.
—No me dejaron entrar, solo me dijeron que está grave.
El médico se asomó hacia nosotros.
—¿Hijo mayor de Natael William?
—Ese soy yo— respondió André.
—Debe pasar urgentemente su padre está con los signos vitales muy bajos y necesita verlo. El accidente produjo una lesión cerebral traumática grave que le ocasionó traumatismo craneoencefálico.
Mientras abrazaba fuertemente a la mamá de André, él corrió hacia la sala de emergencias. Dentro de 20 minutos, apareció él con el rostro inundado de lágrimas diciendo:
—Mamá él acaba de dejarnos, sin antes pedir que le perdonasen. Ya no pudo resistir.
Corría a abrazarlo fuertemente, sentía su aterrador dolor.
—Aun creía que podría cambiar, mi padre me pidió perdón. Aun así, a pesar de tantas cosas que hizo a nuestro hogar y especialmente a mí, ahora no puedo odiarlo y a la vez sí, porque me deja esta terrible amargura.
En ese momento solo escuchaba gritos en sus almas, pero gritos silenciosos.
Al ver mi teléfono vi tantas llamadas perdidas de papá y mamá. Intenté llamarlos y cuando papá contestó me dijo dónde estaba y cómo era posible dejar a mis invitados en esas condiciones. Le expliqué lo infortunio de la situación de André con su padre. Él se vio comprensible, pero mamá desde el otro lado dijo que regresara al menos a despedir a mis invitados. Pero me negué a hacerlo no podía dejar a André solo en este momento infausto. Pero mi padre me insistió que solo regresara a despedirme de mis invitados no podía dejar una mala imagen a mis invitados, pero mejor dicho los invitados de ellos. Había una reputación que cuidar, que difícil momento, pero tenía que tomar una decisión bajo momentos tensos. Una parte de mí quería quedarse incondicionalmente con André y otra mis padres. Así que ya clara me acerqué a André.
—Cariño lamento todo esto, pero debo regresar a despedir a mis invitados y vuelvo contigo. Papá me traerá.
Vi la mirada de André transformarse, resentida y furiosa.
—Vete, no necesito de tus sobras en estos momentos.
Esa oración me lastimó mucho.
—Volveré André.
—j***r Cailin solo vete no te necesito.
La madre de André se me acerca diciendo:
—Por favor perdónalo, está muy dolido que no es consciente de sus hirientes palabras.
Papá estaba afuera y me llevó, mientras me llevaba me dijo:
—Vamos nena es tu día no debes llorar. Lamento lo de tu novio, mañana le llevaremos un arreglo floral.
—Basta papá, jamás entienden. — bajando del auto.
Sin darme cuenta yo también resulté hiriendo a mi padre y él solo quería ayudar. Ser lastimado para luego lastimar es toda una completa jodida cadena, así como la del mundo da vueltas.
Al llegar a mi recepción dije:
—Bien, gracias a todos por este maravilloso día. —sarcásticamente.
—Espero que todos hayan disfrutado de este terrible día en fin gracias, padres, gracias a todos.
Y me fui vi el rostro de mamá decepcionado. Pero no me importaba tomé un auto para irme hacia la casa. Al llegar corrí hacia mi habitación y vi a mi gatita esperándome. Le di de comer y le dije con las lágrimas en el rostro lo mucho que nada marcha bien cuando todo parece ir bien algo me sabotea por completo.
Y así me tiré sobre la cama con mi gatita hasta quedarnos profundamente dormidas.