-¿Que parte de que no me interesan tus problemas personales no entiendes?-dije mientras apoyaba ambas manos en el escritorio y me levantaba.
-Señor...de verdad lo siento pero...le juro que no puedo continuar...-su voz temblaba-estoy muy mal y no puedo esperar a que termine mi jornada...
-¿Ni siquiera a que termine mi reunión?- él negó.
-Le juro que si usted me permite...
-Vete.
-Pero-en sus ojos se reflejaba el dolor.
-Cruza esa puerta y no vuelvas más, recibirás tu sueldo de este mes y lo que te corresponde-dije mientras me daba la vuelta.
-Señor Bakken por favor, solo es hoy se lo juro, en cuanto esté bien trabajaré horas extra sin cobrarle, haré lo que sea pero no me despida-comenzó a llorar.
-Sal de mi oficina ahora mismo si no quieres que te deje en la calle junto a tu familia.
Escuché cómo se levantaba y salía de mi oficina.
-Disculpe señor pero ahora ¿Qué va a hacer? no hay contador que pueda venir con nosotros a la reunión-Melissa se acercaba a mi con una libreta.
-Hay que posponer la reunión, no puedo hacerlo sin ayuda profesional, manda convocatoria a gente capacitada y reúne a los mejores- tomé mi saco y salí de la oficina.
Llegué hasta mi auto y la gente se me quedaba viendo por lo lujoso que vestía, los ignoré y encendí mi Bentley, mientras conducía a mi otra oficina escuché mi celular sonar. Era mi hermana.
-Cassie ¿todo bien?-dije mientras frenaba en un semáforo.
-Hola Ed, sí todo bien pero quería saber si me prestabas tu Tesla para salir esta noche.
-¿Hasta qué hora y con quién?-pregunté.
-Con Alex, Rita y Richard.
-Richard no- era el novio de mi hermana.
-Ay por favor, estaremos 3 mujeres y un hombre, además es cerca de casa el lugar al que queremos ir, no va a pasar nada.
-De acuerdo pero hazlo revisar antes.
-Obvio que sí, gracias hermanito ¿Tu estas bien?
-Sí, con unos problemas en la empresa pero ya veré cómo resolverlos, no te preocupes. Háblame cualquier cosa, nos vemos.
-Nos vemos-me mandó un beso y colgó.
Suspiré y mis recuerdos de mis padres aparecieron de nuevo, no quería seguir pensando en eso, ya habían pasado 10 años y me seguía dejando mal.
Flash back.
-¿No te enteraste?
-¿Qué cosa?
-De tus padres...-mi mejor amigo pone su mano en mi hombro y sus ojos se cristalizaron.
-¿Qué pasa con ellos?-mi corazón latía demasiado rápido.
-Ellos...-su voz se entrecortaba-murieron.
Fin de Flash back.
-Señor Bakken-saludó el guardia.
-Buenos días-respondí el saludo de forma cordial.
-¿Quiere que le avise a alguien de su presencia?-dijo mientras tomaba las llaves de mi auto para llevarlo a su respectivo lugar.
-Solo a Tom por favor-asintió y me dejó entrar al establecimiento.
Mientras entraba la gente me saludaba, notaba el extremo respeto que tenían hacia mi, no esperaba menos ya que yo era el que mandaba, llegué a mi oficina y me senté frente a mi portátil para comenzar a escribir todos los datos y estadísticas que tenía.
-¿Quién es mi cumpleañero favorito?-La voz de Tom me distrajo de lo que hacía.
-Faltan tres semanas para mi cumpleaños-dije guardando la información que escribí.
-Yo estoy más emocionado que tu, no te mataste y eso es bueno-dijo sonriendo y sentándose al frente de mi.
-¿Por qué me mataría?-dije confundido.
-¿No escuchaste sobre el club de los 27? creo que así se llama-frunció el ceño.
-Creo que no.
-Unos famosos como Amy Winehouse y otros morían a los 27 años y tu como eres reconocido pensé que ibas a matarte a esta edad.
-Aun tengo 3 semanas...-una sonrisa se fue formando en mi rostro.
-Ni se te ocurra porque te revivo a patadas-me amenazó.
-Claro-reí.
-Caballeros- el viejo hijo de puta que me amargaba la vida entró a mi oficina.
-Buenos días Henry-dije con disgusto.
-Buenos días a ti también Tom-mi mejor amigo no respondió.
-¿Qué se te ofrece?-dije antes de que sus reclamos comiencen.
-Me enteré que tu empresa está teniendo muchos problemas.
-Unos cuantos tropiezos, nada que no pueda superar-dije seguro.
-Ya es hora de que metas a mi gente en tus negocios ¿no crees?
-No-respondí sin ninguna expresión, estaba seguro que él era quien mató a mis padres.
-Tu padre hubiera aceptado...
-Sí y por eso lo mataste creyendo que te ibas a quedar con todo-lancé mis palabras sin pensarlo.
-¿Qué? Tu padre era uno de mis mejores amigos y colegas, no sería capaz de...
-Tus mentiras llévalas-a otra parte que a mi no me interesan-dije molesto.
-A mi no me vas a culpar por algo que simplemente se te cruzó por la cabeza jovencito-se acercó a mi de forma amenazante.
-Mas vale que te calmes-lo miré fijamente-que no se te olvide quién manda.
Sin decir nada se alejó lentamente, no me quitaba la mirada de encima y yo tampoco dejaba de mirarlo.
-Creo que es mejor que te vayas Henry-dijo Tom al ver que ni él ni yo bajaríamos la mirada.
-Parece que sí-su tono pedante me enojaba-Pero recuerda Ed...
-Edward-corregí.
-Nos veremos pronto-sonrió de forma extraña, como si me amenazara.
-Ya vete-dijo Tom.
Henry se fue y yo me senté intentando relajarme.
-¿qué vas a hacer con ese viejo?- preguntó.
-No tengo idea, ya estoy metido en este negocio y no puedo salir así nada más, puede costarme la vida de mi hermana, a mi padre ya le costó su vida y dos más...
-Ya no recuerde eso...será mejor que veas salidas sin perjudicarte porque el prestigio de tu empresa está en juego con estos negocios.
-Lo sé...-mi celular suena antes de que continúe hablando-¿Hola?-contesté.
-Señor Bakken, habla Melissa.
-Ah hola, ¿Qué sucede? ¿Ya conseguiste gente?
-Sí, tengo 10 personas las cuales quisiera que usted entreviste...
-Ok, cítalos a todos para las 3 de la tarde.
-Muy bien, ¿Quiere que le haga esperar almuerzo o...?
-No te preocupes, yo veré que como, solo encárgate de que las 10 personas estén a las 3.
-De acuerdo, hasta luego señor.
-Adiós.
Suspiré y cubrí mi rostro intentando pensar en la forma de sacar adelante ambos negocios, Tom igual pensaba en soluciones pero no se nos ocurría nada.
-Mejor vamos a almorzar-propuse.
Salimos y cada quien en su respectivo auto nos dirigimos al restaurante mas cercano, mientras almorzábamos hablamos de negocios y de cómo nos iba en la vida. Lo llamaron de su trabajo y se tuvo que ir.
Antes de irme a la empresa le mandé un mensaje a mi hermana preguntándole si estaba bien, ella me respondió que sí y que quería ir a verme, le dije que yo pasaría por ella luego de las entrevistas que tenía, ella accedió.
Llegué a la empresa media hora antes de las 3, ya había un par de personas, querían pasar antes pero les dije que no porque ya habíamos quedado en una hora, no me gusta cambiar de planes. Cuando se hicieron las 3 de la tarde le dije a Melissa que haga pasar a la gente en orden de llegada.
La mayoría sí cumplía con los requisitos pero había algo en ellos que no me gustaba, uno tenía tics nerviosos, otro tenía mal olor, detalles que no me agradaban. Hasta que llegó una mujer como de unos 25 años, alta, bien formada, muslos anchos y con una cintura que me daban ganas de sujetarla y...
-Buenas tardes-dijo sacándome de mi fantasía.