-¡ENTRA!-le gritó al guardia-corre a la casa hora mismo.
Hice lo que me dijo pero caí al primer paso que di ya que estaba muy mareada, el golpe que me di fue bastante fuerte. Sentí unas manos que intentaban levantarme, era el guardia que me insistía en que me mueva rápido, me arrastré hasta llegar detrás del auto, los disparos pasaban por muy cerca de mi.
-Entre usted, yo iré detrás-el guardia se fue corriendo, sentí ganas de llorar al quedarme sola.
-¿QUÉ CREES QUE HACES AHÍ?-Edward salió corriendo y se quedó a mi lado-¿Por qué no te levantas?
-Mis piernas no me responden-dije temblando.
-Pasa tu brazo por mi cuello e intenta avanzar lo más rápido posible-asentí y me sujeté de su cuello, cuando los disparos bajaron un poco él se levantó junto conmigo y corrimos adentro de la casa, eso hizo que los disparos aumenten.
-Gracias-dije intentando contener mis ganas de llorar.
-Cassie-acarició el rostro de su hermana e intentaba hacer que reaccione-Llama a algún médico-le indicó al guardia-esos tarados no se pueden quedar ahí, sus disparos alteraron a las personas del vecindario y lo más seguro es que la policía venga en un par de minutos.
-¿Puedo acercarme?-dije con un poco de temor.
Edward se hizo a un lado y me dejó acercarme a su hermana, revisé su respiración y era muy pausada, intenté hacerla reaccionar con agua fría en ciertos puntos de su cuerpo pero solo le producía ciertos escalofríos.
Le hice tomar un poco de agua y tratar de mantenerla despierta, llegó un momento en el que ya no reaccionó, fue ahí cuando mi miedo aumentó.
-Cassie...Cassie mírame-dije sacudiéndola un poco-Cassie por favor, no me hagas esto-mi desesperación aumento.
-¿Qué sucede?-dijo Edward entrando con más agua fría.
-No reacciona-mi respiración era muy rápida.
-¿Cassie?-la tomó de los hombros y acercó su oído a su pecho-No respira...-noté que él no reaccionaba.
-Déjame hacer algo-la acomodé en el sofá y comencé a darle primeros auxilios, no me animaba pero tuve que darle respiración de boca a boca.
Comenzó a tener pequeñas convulsiones, la posicioné de lado y comenzó a botar como grumos de saliva, seguramente era eso lo que obstruía su respiración. Continuó botando saliva y yo intentaba que no se ensucie, Edward corrió a la cocina y trajo una fuente en la que sería más fácil que no se ensucie.
-Gracias-dije mientras sujetaba la fuente y secaba la boca de Cassie.
-¿Sabes lo que haces?-se notaba la preocupación en su voz.
-Más o menos...-Cassie suspiró-Creo que ya respira mejor-Dejé la fuente y me acerqué a su pecho, sí respiraba mejor, incluso dejó de estar pálida-Aguanta un poco por favor.
-Señor Bakken, el médico ya está aquí...
-Hazlo entrar por la puerta de atrás-ordenó. Después de un par de minutos un doctor entró rápidamente.
-Disculpe la tardanza señor Bakken, había gente rodeando su casa y no me animaba a acercarme...
-No se preocupe, atienda lo más pronto posible a mi hermana por favor.
Edward se fue por un pasillo, me quedé pensando si ir con él o no.
-Mejor no vaya señorita, puede molestarlo y eso no es bueno.
-Me dio la orden de no alejarme en ningún momento de él, voy a ir.
Me levanté y me encaminé hacia el pasillo al que fue, habían varias puertas y no sabía si seguir o no hasta que escuché su voz.
-Haz lo que tengas que hacer...y dale un escarmiento a Tom como si fueras parte del equipo de Henry...tendrás tu dinero cuando termines el trabajo.
Colgó la llamada y caminó hacia mi, levantó la mirada y al verme me quedé completamente quieto. Sentía que su mirada llegaba hasta mi alma.
-¿Qué haces aquí?-su tono notaba lo molesto que estaba.
-Yo...
-¿Me estabas espiando?
-No, solo que...
-¿Quién te crees que eres para recorrer mi casa y encima espiarme mientras hago llamadas que no te interesan?
-Ni siquiera escuché que estaba hablando-comencé a enojarme.
-¿Crees que solo porque quizás le salvaste la vida a mi hermana tienes el derecho de hacerme lo que quieras?-se acercó a mi de forma posesiva, pero aun así no me moví de mi sitio y no le quité la mirada de encima.
-Piense lo que quiera pero yo no estaba espiándolo, ni siquiera me interesa con quien hable...-me tomó del cuello y me empujé contra la pared, comencé a ponerme nerviosa.
-No te quieras pasar de lista conmigo.
-Entonces no hable mentiras sobre mi, puede que no quiera destruirlo con otras personas pero si me provoca yo misma lo voy a destruir-juntó más su cuerpo con el mío, sentía su respiración rápida.
-Recuerda que yo puedo hacer que amanezcas muerta en cualquier momento.
-No es capaz de hacer eso porque me desea, ¿Cree que no me di cuenta? Usted está loco por mi...-sonreí de lado.
-Puedo conseguir de ti lo que quiera, así sea por la fuerza...
-¿Y por qué no lo hace ahora? Tiene la oportunidad, pero no puede hacerlo porque no tiene lo suficiente de estos-toqué su parte íntima haciendo que dé un pequeño brinco-no es capaz de nada, usted solo aparenta ser fuerte...pero no lo es.
-Te demostraré que sí, pero hoy no me importas tu, me importa mi hermana-me soltó y se fue caminando hacia donde estaba su hermana.
Suspiré e intenté dejar de temblar, no sé cómo logré eso, comencé a maldecirme porque ahora tenía que estar preparada para cualquier cosa que se le ocurra.
¿Por qué le dijiste que no es fuerte? ¿Te das cuenta con quién te metiste? Sería mejor que empieces a despedirte de tus amistades...
Caminé como pude hacia donde estaban Cassie y él, vi que se llevaban a Cassie en una camilla, supuse que la llevarían al hospital, Edward hizo un par de llamadas para que la custodiaran en el hospital, se subió a la ambulancia y yo me quedé mirándolo.
-¿Piensas ir corriendo detrás de la ambulancia?-dijo irónico.
Rodé los ojos y me subí junto con él, en todo el camino no hablamos absolutamente nada, tampoco quería hacerlo, el médico me felicitó por mi accionar con Cassie, si bien ella no reaccionaba al menos estaba viva, por el momento él pensaba que había sido intoxicada con alguna sustancia o medicamento, pero no podía diagnosticarla sin antes hacerle los respectivos exámenes.
Llegamos al hospital y me di cuenta que las próximas horas serían eternas a su lado.
-Deberías ir a tu casa-dijo sin mirarme.
-Quiero estar cuando digan que Cassie esté bien-respondí seria.
-Yo te puedo avisar por mensaje.
-Ya dije que quiero quedarme, gracias...
-A ver, aquí quien manda soy yo ¿Entiendes? Bájate de tu nube de empoderamiento porque no eres...
-¿No soy qué? No me venga con su machismo porque si a mi me da la gana me empodero y sino no, ya le dije que no me voy a mover de aquí, si va a hacer sus negocios sucios pues vea la forma de hacerlos pero yo de aquí no me muevo-me crucé de brazos y busqué mi celular.
Bakken no me respondió y simplemente se quedó mirándome mientras que yo le avisaba a Leah que no iría a la casa pero que estaba bien, realmente sí quería irme pero no le daría el gusto al niño rico.