Adam miró la herida, consciente de que tenía que pensar rápido. No podía decirles la verdad. No aún.
⸻Oh, esto —dijo con una sonrisa forzada ⸻No es nada serio. Estaba trabajando con uno de los pacientes y se puso un poco agresivo. Nada fuera de lo normal, ya sabes cómo puede ser a veces.
Lisa frunció el ceño, claramente no convencida.
⸻¿Estás seguro? Se ve bastante profunda. Tal vez deberías dejar que uno de nosotros te revise.
Adam negó con la cabeza, levantando una mano para detener cualquier objeción.
⸻De verdad, estoy bien. Ya me limpié la herida y me aseguré de que no hubiera infección. Solo necesito descansar un poco.
Los otros psiquiatras parecieron aceptar su explicación, aunque de mala gana. Lisa dio un paso adelante, colocando una mano en el hombro de Adam.
⸻Si necesitas algo, cualquier cosa, no dudes en llamarnos. Sabes que estamos aquí para ti.
Adam asintió, sintiendo una punzada de culpa por mentirles.
⸻Gracias, Lisa. Lo aprecio.
Adam trató de recuperar la compostura después de la breve confrontación sobre la mordida. Sabía que no podía permitirse levantar sospechas, así que decidió desviar la atención hacia algo más ligero. Sonrió a sus compañeros, agradeciendo su preocupación.
⸻¿Por qué no tomamos un descanso juntos? ⸻sugirió Adam ⸻Creo que todos podríamos usar un poco de relajación.
Sarah, Michael, Lisa y Pedro se miraron entre sí antes de asentir, visiblemente aliviados por el cambio de tema. Decidieron reunirse en la sala de descanso del personal, donde había una pequeña cocina y una mesa rodeada de sillas cómodas. La atmósfera en la sala era cálida y acogedora, con luces suaves y una cafetera siempre lista.
Lisa fue la primera en romper el hielo, sirviendo café para todos.
⸻¿Recuerdan la vez que Michael se quedó atrapado en el ascensor con el paciente que insistía en que era un hombre lobo? ⸻dijo Lisa, tratando de inyectar un poco de humor en la conversación.
Michael se rió, sacudiendo la cabeza.
⸻Sí, cómo olvidarlo. Creo que aprendí más sobre las leyendas de hombres lobo en esas dos horas que en toda mi vida. El tipo era una enciclopedia ambulante de mitología.
Todos rieron, la tensión disminuyendo a medida que compartían historias y anécdotas. Pedro se unió a la conversación, animado por el buen humor de sus compañeros.
⸻O qué tal la vez que Lisa trajo esas galletas de su abuela y resultó que tenían un ingrediente secreto ⸻dijo Pedro, sonriendo pícaramente.
Lisa se sonrojó un poco, pero se rió junto con los demás.
⸻¡Oh, por favor! No sabía que la abuela usaba licor de cereza en la receta. Al menos tuvimos una tarde muy divertida.
Adam se rió, sintiendo cómo el peso de la situación se aliviaba por un momento. La camaradería y el humor de sus amigos lo reconfortaban, recordándole las cosas buenas que estaba dejando atrás.
⸻¿Y qué hay de ti, Adam? ⸻preguntó Sarah, con una sonrisa ⸻Siempre eres tan serio. ¿Tienes alguna historia divertida que compartir?
Adam se quedó pensativo por un momento, recordando una ocasión especialmente memorable.
⸻Bueno, hubo una vez que traté de hacer una presentación en PowerPoint para una conferencia y terminé proyectando mis vacaciones en lugar de los gráficos de estadísticas ⸻dijo, riendo ⸻Todo el mundo en la audiencia vio mis fotos de buceo y mis intentos fallidos de surfear.
Las risas llenaron la sala y por un momento, Adam se permitió disfrutar de la ligereza del momento. Sus amigos lo rodeaban con sus historias y risas, y se sintió agradecido por ellos.
Lisa y Pedro continuaron bromeando y contando historias. Lisa, siempre la bromista del grupo imitó a uno de los pacientes más excéntricos del hospital, arrancando carcajadas de todos.
⸻¡Así es como hizo el baile del pollo en medio de la sesión grupal! ⸻dijo Lisa, moviéndose de manera ridícula.
Pedro añadió su propio toque, imitando al mismo paciente, pero con un estilo exagerado, lo que provocó aún más risas.
Adam observó a sus amigos, sus corazones ligeros y sus rostros iluminados por la risa. Era un contraste tan fuerte con lo que había estado viviendo con June, un recordatorio doloroso de la normalidad y la bondad que estaba sacrificando.
Después de un rato, las conversaciones se calmaron y Sarah miró a Adam con una expresión más seria.
⸻Sabes que puedes contar con nosotros, Adam. No importa lo que estés pasando, estamos aquí para ti. Ya Lisa lo comentó, pero quería recordártelo. Sabemos que el estrés puede llevarte a que estes aislado.
Adam sintió una punzada de culpa, pero asintió, agradecido por el apoyo de sus amigos. Si fuera el estrés que lo tiene así fuera otro cuento.
⸻Lo sé, Sarah. Gracias, a todos. En serio.
Finalmente, el grupo se dispersó, volviendo a sus tareas y responsabilidades. Adam se quedó un momento más en la sala de descanso, reflexionando sobre el camino que había elegido. Se levantó y regresó a su escritorio, tratando de concentrarse en lo que vendría después.
Una vez solo, el peso de su decisión lo golpeó con fuerza. No solo estaba dejando atrás a sus amigos y una vida de normalidad, sino que también se estaba sumergiendo en un mundo lleno de peligros y oscuridad. Se preguntó si realmente estaba preparado para enfrentar las consecuencias de sus acciones.
Cuando llegó la noche y su casa quedó en silencio, Adam se sentó en la mesa del comedor, repasando mentalmente el plan de fuga. La mordida en su brazo seguía doliendo, un recordatorio tangible del vínculo que había formado con June y del precio que estaba dispuesto a pagar por estar con ella.
Justo antes de irse a la cama, Adam escuchó un suave susurro desde la habitación. Pensó que se estaba volviendo loco, pero no, June se estaba comunicando con él mentalmente.
⸻Adam, ven aquí ⸻llamó June en su ilusión mental.
Se levantó y fue hacia la habitación, encontrándola despierta y esperándolo. Se acercó a ella y la abrazó, sintiendo el calor y la fuerza de su cuerpo. ¿Cómo era posible esto? Aún no entendía cómo funcionaba la magia de ella si ella estaba en otro lado encerrada.
⸻Todo saldrá bien ⸻dijo June, con voz suave pero firme ⸻Estamos juntos en esto y te prometo que no te arrepentirás.
Adam la miró a los ojos, encontrando en ellos una determinación y un amor que lo confortaron.
⸻Lo sé ⸻respondió, abrazándola más fuerte ⸻Lo sé.
⸻Oye ⸻Dijo June antes de desvanecerse.
⸻¿Qué? ⸻preguntó Adam ya soñoliento.
⸻Te amo.
⸻Te amo…
Te amo…
Adam se sentía en las nubes por esas palabras. Esas palabras lo volvían loco y viniendo de ella era aún más especial.
⸻Desearía que todo sea más fácil June… una vida normal tu y yo ⸻Suplicó Adam cuando ya June se desvaneció.
Esa noche lloró amargamente por su amor prohibido.