— Siento haber sido tan directa- dije después de unos segundos de silencio incómodos- a veces no pienso antes de hablar.
— No dijiste nada malo Jane... como sospeché él no te habló de mí- dijo soltando un suspiro.
Me sentí horrible, se notaba la tristeza que llevaba por dentro y sentía que yo la había aumentado.
— Mi hermano no suele hablar de lo que le pasa- dije para arreglar las cosas- es alguien que cree que puede todo solo.
— ¿Sabes?, es extraño como alguien que parece tan fuerte es tan frágil en realidad.
— ¿A qué te refieres?- pregunté algo confundida.
— No soporto la relación que tiene con tú padre... él hace que actúe de forma distinta a la que en realidad es- se notaba lo frustrada que se sentía.
— Sé de lo que hablas Angélica, mi padre arruina la vida de muchas personas, incluida la vida de sus hijos.
— No entiendo por qué no se va... creo que el dinero lo cegó, no se imagina estar en una vida en la que no tenga todo a lo que siempre ha estado acostumbrado- se oía bastante molesta.- hemos estado juntos por años y siempre me ha dicho que va a salir, pero al parecer no lo intenta lo suficiente, jamás ha tenido el coraje de enfrentar a su padre y yo ya no tengo fuerzas para seguir esperando que un día sea distinto.
Debía intervenir, mi hermano siempre lo había intentado y yo era testigo de eso, pero mi padre era demasiado idiota para comprender lo que Andrews sentía.
— Puedo darte un consejo- pregunté algo avergonzada, pues a pesar de que no quería intervenir en su relación, sabía que tenía que hacerlo.
— Adelante- ella se sentó en el filo de la cama haciéndome un espacio para que me sentara también.
— Mi hermano lo ha intentado...
— Por favor Jane, no te pongas de su lado- interrumpió al escuchar mi defensa.
— No, por favor, déjame terminar- tomé su mano y traté de transmitirle tranquilidad.
— De acuerdo, voy a escucharte.
— Bien- dije soltando un suspiro- Andrews es un hombre que creció prácticamente solo, al ser el único hijo en mi familia desde pequeño se le inculcó a llevar las riendas del imperio de mis padres, así que tuvo una carga durante toda su vida. Recuerdo que mi padre solía llevarlo desde niño a reuniones del trabajo cuando él solo deseaba quedarse jugando en casa, su vida fue muy dura Angélica. Sabes, pensé que cuando mi hermano creciera la carga sería menos pesada, ya había aprendido muchas cosas, pero solo aumentó- mis ojos se cristalizaron al recordar a mi hermano en esa situación- no salía a fiestas, no tenía permitido tener reuniones y su vida privada pasó a ser nula. Cuando cumplió los 25, mi padre empezó a organizar citas con mujeres de la misma clase social, recuerdo que Andrews se opuso, para ese entonces había alguien que le gustaba.
— Era yo- interrumpió- nos conocimos en una tienda de ropa en la que trabajaba, buscaba un regalo para su hermana y le ayudé a encontrarlo- sonrió levemente al recordar ese momento- pero no fue hace dos años que acepté salir con Andrews.
— Seguramente lo eras, aunque mi familia dice que él intentó presentar a varias mujeres, lo cierto es que ellos no tienen idea de la clase de hombre que es mi hermano. A lo que quiero llegar es que Andrews lo ha intentado, demasiadas veces de hecho... y mi padre no ha hecho más que amenazarlo. Mira Angélica hace poco tuve un accidente y eso me ha hecho valorar mucho más las cosas ahora, sé que Andrews no quiere dejarlo todo, no porque no pueda vivir sin el dinero, pero te pregunto, ¿alguna vez haz trabajado tan duro por algo que te sea tan difícil renunciar a ello?
— Me ha pasado, pero cuando sé que es momento de dejar ir algo simplemente sé que hay que renunciar, al menos si sé que es algo que está lastimando a alguien que amo. ¿Te parece que es justificable que siga ocultándome a su familia?
— A veces no es así de simple para todo el mundo... escucha él es heredero de uno de los imperios más grandes y ha trabajado duro, mi padre lo amenaza con quitarle todo si decide elegir a quien ama porque mi padre no lo entiende y no, no te equivoques por favor Angélica, mi hermano no trata de ocultarte, trata de protegerte, te puedo asegurar que no te pierdes nada sin conocer a mis padres- solté un leve suspiro.
— Lo siento Jane, pero aún no me parece suficiente, creo que no me ama tanto como para dejarlo todo y comenzar de cero conmigo, se lo he propuesto varias veces.
— Entiendo que sientas que él no te está eligiendo. De hecho yo pensaba que mi hermano era un idiota hace unos días, pero lo que hizo hoy por mí de alguna manera me hizo recordar todas las maneras en las que siempre demostró que me amaba, a su manera. No te pido que hagas como si nada pasara, solo que recuerdes por qué se eligieron el uno al otro en primer lugar y confíes en que te ama profundamente.
Ella se quedó en silencio con lágrimas en sus ojos, así que decidí abrazarla, al parecer lo necesitaba porque sus brazos apretaron con fuerza mi cuerpo.
— Lo amo- dijo entre sollozos. En ese momento mi corazón se rompió en mil pedazos, ¿cuándo había sido la última vez que yo lo había dicho?
La situación me parecía algo extraña, se sentía como si estuviera viviendo por primera vez una emoción tan intensa... como si yo jamás hubiera vivido en carne propia lo que era amar a alguien. Empecé a ver borroso, a sentirme mareada y mi cuerpo se desvaneció segundos después, escuché con desesperación a Angélica quien inútilmente pudo reanimarme.