đź“– CapĂtulo 59 – La Verdad Bajo las Cenizas El amanecer se filtraba a travĂ©s de los ventanales de mi oficina, pero no traĂa luz, sino una claridad gris, como si el dĂa dudara en comenzar. HabĂa pasado la noche en vela, rodeado de papeles, informes y la sensaciĂłn asfixiante de que algo —algo grande— se me escapaba entre las manos. El reloj marcaba las seis. Afuera, la ciudad despertaba lentamente, ajena a la guerra silenciosa que se libraba dentro de esas paredes. EncendĂ el monitor principal, y el reflejo me devolviĂł un rostro que apenas reconocĂ. FrĂo, exhausto, endurecido por demasiadas victorias y demasiadas pĂ©rdidas. Desde hacĂa dĂas, una sospecha me carcomĂa. Los nĂşmeros no encajaban, las transferencias tenĂan grietas imposibles de justificar. HabĂa querido creer que era un error co

