El mismo día New York Gabriel Cuando pensé que tenía todas las armas para destruir a Victoria, para cumplir con mi venganza, Elizabeth no solo alteró mis planes con su confesión de Alexander liberado, sino que puso a mi reina en jaque mate al nombrar a Chantal Chevalier. Porque su regreso cambiaba las reglas del juego: no había dejado su vida de lujos y comodidades en Europa para vacacionar o para ayudar al animal de Alexander. Todo lo contrario, su presencia implicaba caos, tensión, guerra. Y, aun así, no sabía hasta dónde podía afectarme… o ayudarme. Y ahí estaba, en el chalet, escuchando a Elizabeth. Pero más que nunca necesitaba su colaboración, y si era posible, conseguir el apoyo de Nicholas. Me tomé unos segundos para aplacar mi rabia, para fingir calma. Finalmente, mi voz rompi

