Narra Fernando Entrevisté a los tres finalistas que Dani escogió para la vacante de mi asistente legal. Los tres eran de la Eloy Valenzuela, así que no eran tan niños pijos como la mayoría de jóvenes que ingresaban a trabajar en la firma. Dani ya me había dicho que uno de ellos tenía condición de discapacidad, sordomudo para ser exactos, y me causó mucha curiosidad. No era común ver abogados con alguna discapacidad, yo sí conocía a un prestigioso abogado ciego, a lo Daredevil, pero no uno sordomudo, así que Juan Pablo me causó mucha curiosidad desde el momento en que Dani me dijo que tuviera paciencia con él y que le diera la oportunidad. El muchacho resultó ser todo un prodigio, como Carlos, que tenía todo el código penal, doctrina y jurisprudencia en su cabeza, y cuando logró res

