Los días han pasaron más lento que de costumbre para mi, como si el presente se encargara de hacer que memorice cada escena de mi vida. A pesar de la herida en mi alma, mi cuerpo parece ir recuperándose poco a poco, al menos el dolor físico va desapareciendo a través de los días. Sal al patrio trasero de la mansión, la brisa acariciaba mi rostro y eso me hacía sentir bien. Mientras camino hacia el borde de la piscina, me siento un poco perdida entre mis mismos pensamientos. —¡Ya Daphne— Me digo a mí misma. Y entonces Justo en ese momento lo veo, Jaxon está allí, sentado en la orilla de la piscina, mirando hacia el agua. Decido mejor regresar dentro de la mansión, pero ene de momento, su voz me detiene. —Puedes acercarte si quieres y tomar asiento —dice él con su voz mas fría que un

