Punto de vista de Jaxon. La mañana me recibió con la realidad de mi vida, dormí poco y mal. La ira y la decepción me habían acompañado durante toda la noche, dándole vueltas una y otra vez a lo que escuché en aquel baño. Después de un ligero baño, me fui hasta el banco, aparqué el auto en el parqueo subterráneo, y caminé hasta la entrada sin saludar a nadie. Me acerqué al escritorio de Daphne, allí estaba ella, tan tranquila y muy sonriente con ese brillo en los ojos que antes me derretía, pero que ahora me parecía una máscara bien colocada. —Buenos días —le dije con la voz más neutral que logré sacar. —Buenos días —respondió con dulzura, sin saber que cada palabra suya me atravesaba el pecho como una daga. —Voy a la oficina de Set —dije enseguida, sin darle tiempo a decir nada má

