Estamos en pleno siglo veintiuno

4995 Words
Pero eso de que lo había confundido por otra persona daba vuelta en su mente, ¿Qué había querido decir con eso? ¿Acaso ella tenía a alguien más a pesar de que sabía sobre el rollo del matrimonio?. Durante la cena, la mesa fue organizada de modo que ambos chicos quedaron uno frente al otro. Tanying trató de intercambiar el puesto con su madre cuando vio que estaría sentada frente a Maximiliano, pero le fue inútil, su madre le tiró una mirada reprendedora por lo que a regañadientes se sentó frente al chico. Mientras comía, Tanying trataba de concentrarse en los platos que estaban servidos en la mesa. Mientras la chica no trataba de sentirse aburrida escuchando a sus padres hablando con el viejo Damon sobre negocios. No podía dejar de sentirse incómoda ante la mirada escalofriante de Maximiliano. El tiempo trascurrido para ella se hizo una eternidad gigante. Cuando la cena terminó, Tanying estaba a punto de decirle a Marc que tenía un proyecto importante que atender sobre la Universidad, para poder excusarse de esta forma para salir de aquel lugar tan asfixiante, pero su padre habló primero. —Tanying, hija mía, la cena de hoy es para acordar la fecha que se va a celebrar el compromiso del matrimonio entre las dos familias —Las palabras de Marc sorprendieron a Tanying. Incapaz de pronunciar una palabra, la cuchara que se encontraba en su mano cayó en la mesa, ella desplazó la mirada hacia sus padres buscando una señal de lo que había escuchado era una simple broma o simplemente estaba escuchando cosas, pero sus rostros estaban tan serios, que demostraban lo que sucedía. Finalmente, volteo a mirar a Maximiliano. ¿Estoy escuchando cosas? ¿Matrimonio entre las dos familias? ¿Quién se va a casar? O…. Apenas aquello se le vino a la cabeza, a la joven le parecía demasiado ridículo para ser verdad. Marc viendo el rostro de su hija lleno de confusión, explicó la situación con nerviosismo —El matrimonio fue arreglado por los ancianos de ambas familias por medio de un contrató sin revocatoria, por lo que se llevará a cabo pronto Maximiliano Cash, quien no había dejado de observar a la joven chica, le pareció ridícula la actuación que estaba dando de hacerse la desentendida de no saber de lo que se estaban refiriendo. Tanying miró a Marc en estado de shock sin podre creer lo que estaba escuchando —Si esto es una broma párale, por favor papá, por qué es todo menos chistoso —Imploraba llena de temor. Sin tener palabra alguna de cómo explicarle a su hija que no era ningún tipo de broma, Marc negó con su cabeza. Ese simple gesto de su padre llevó a Tanying a perder el control que había mantenido. —¡No cuenten conmigo para llevar a cabo aquella ridiculez de unos viejos sin oficio! —Replicó, negándose rotundamente. Sin saber que había acabado de insultar a un mayor que se encontraba en la sala. El viejo Damon, que se había mantenido tranquilo en todo momento, apenas escuchó el insulto. indignado, sintió que cada día había menos respeto para las personas adultas. Maximiliano, quién se había mantenido sin expresión alguna hasta el momento, se mordió la lengua para evitar reír ante las palabras de la chica. Avergonzado Marc por el insulto que le había hecho al anciano Damon, reprendió a su hija —Tanying Dómale Dapane, cuida tus palabras que estás insultando a tu difunto abuelo también. Ella respondió con enojo —¡No! ¿Por qué debería importarme? Si a él no le importó arruinarme la vida y tomar una decisión como si yo me tratara de un objecto que puede decidir si vender o que dárselo —dijo, sintiéndose insultada por la situación. Con ese comentario, Marc sintió una pisca de impaciencia con su hija por primera vez. —¡Tanying! —dijo él con una leve seriedad en su tono —. No puedes decir que no a esto, pues esta vez no te lo estoy consultando. Al escuchar eso, Tanying echó un vistazo rápido al hombre que estaba sentado al frente de ella. Al verlo tan tranquilo bebiendo té con elegancia, como si no fuera consiente de la situación que se estaba viviendo. Su frustración aumentó, y luego dijo. —Estamos en pleno siglo veintiuno, soy libre de tomar mis propias decisiones, no pueden obligarme a que me case por fines de quien sabe qué —Luego dirigió su mirada hacia Marc —. Soy tu hija, no un objeto a quien lo puedes vender al mejor postor para alimentar tu avaricia. Escuchen todos ¡No soy propiedad de nadie!. Tan pronto como terminó de decir esto, Tanying se levantó y salió de la cabina privada sin mirar a nadie e hizo oídos sordos a las réplicas y protestas de su padre, quien le pedía que volviera a sentarse. Después de ver la figura de su hija desaparecer, Marc se disculpó avergonzado con los presentes. La decisión ya había sido tomada. En dos días, las dos familias celebraron una gran fiesta de compromiso en el hotel más prestigioso de la ciudad. Y La boda estaba programada para los primeros días de septiembre. Todo sucedió muy rápido. Para Tanying parecía todo sacado de una pesadilla de la cual no podía despertar sin importar las muchas veces que se peñiscara. Reacia ante toda la situación que se estaba dando, había sido obligada a ser maquillada y vestida por las manos de los mejores profesionales del país, por lo que la chica lucía hermosa y radiante. Con una copa de vino en su mano mirando como sus amigos y familiares iban y venían de un lado a otro, alzó la copa llevándosela a sus labios, tomándose de un solo trago el líquido. De repente y como siempre Emily gritó de la emoción —¡ESTO DEBE SER EL DESTINO! Te vas a casar con él, con Maximiliano Cash después de que hace unos días lo besaste —Volviéndose hacia Tanying, Emily le preguntó —. ¿Crees que a mí me suceda algo igual algún día?. —Emi… ¿Realmente crees que esto para mí es una bendición? ¡Pues no! Déjame aclararte por milésima vez, que esto no es más que una maldición para mí tal y como el cuento de Sherk, solo que esta vez la maldición de Fiona no se rompe con un puto beso de maldito ogro—Aclaró la chica con cierta molestia, era verdad que se había negado por cualquier método a asistir a aquella fiesta de compromiso, pero, su padre se las había ingeniado para obligarla y hacerla ceder contra su voluntad. Todos no evitaron reír ante la comparación cómica que había hecho su amiga, haciendo que Tanying se sintiera mucho más frustrada con sus amigos de lo que ya estaba. Desde que ella se los había contado se lo habían tomado como un chiste. —Tang ¿Esa no es la gran actriz Alison Su, la que está a lado de tu prometido? —Preguntó Karen acercándose a ellas. —Como si mi importara —Respondió con pocas ganas, para luego desviar su mirada de la pareja. —Oye, Tang ¿Crees que es cierto los rumores que se dicen? —Habló Jeremy de repente. En el mundo de la farándula se rumoreaba ciertas cosas de que el gran empresario Cash y la gran actriz del momento, mantenían un romance. Aunque muchas veces habían sido fotografiados saliendo de restaurantes, hoteles o a veces con las manos entrelazadas entre sí. Las fotografías no duraban mucho tiempo en línea, ya que eran borradas por órdenes de Maximiliano y a cualquier periodista que intentara hurgar la vida personal de Maximiliano Cash, no vivía para contarlo. —¿Que rayos me importa a mí? —Contestó Tanying sin emoción en sus palabras, incluso pensó que si Maximiliano tenía un romance realmente. Para ella sería más fácil de deshacerse de aquel matrimonio falso. Antes de que alguno pudiera hablar, la voz de una chica interrumpió —Señorita Dómale Dapane, muchas felicidades. Al girar la cabeza para ver de dónde provenía la voz, Tanying vió que era la gran actriz Alison Su que estaba junto a Maximiliano. Tanying reflexionó desconcertada ¿Qué demonios? ¿Por qué me está felicitando? La mujer que sostenía a Maximiliano de un brazo, tenía rizos de café oscuro, sus labios estaban pintados de rojo intenso al igual que el color de su vestido de noche y sus uñas con un tono marrón. Sin duda alguna, la mujer era toda una belleza que destilaba elegancia, por lo que para muchos era una musa en sus corazones. Sin embargo, no comparaba ni sobrepasaba a Tanying. Después de pronunciar esas falsas palabras, la mujer miró de pies a cabeza a Tanying, al ver las delicadas y hermosas facciones de ella, Alison Su no pudo evitar sentir envidia en su corazón. Sí, claro que es bonita, pero ésta chica no es rival para mí. Alison Su se dijo orgullosa a sí misma, mientras tenía una sonrisa engreída se estampaba en su rostro. Al ver la sonrisa en la cara de la mujer, al instante Tanying sintió ganas de explotar de rabia. Nunca nadie se había burlado de ella de esa forma tan directa, peor aún, odiaba con todo su ser la hipocresía, tanto que presentía que la mujer que estaba frente a sus ojos era el ser más hipócrita que había conocido en su vida. —Hoy no tengo genio de lidiar con hipócritas —Habló lentamente detonando el cansancio en su voz. Las simples palabras de Tanying escandalizaron a todos los presentes, en especial Maximiliano, que le lanzó una mirada asesina. —Pero... ¿Tú? ... ¿Cómo te atreves? —Balbuceo Alison mientras su quijada temblaba de la ira y la vergüenza, ya que jamás pensó que aquella chiquilla le dijera tal cosa. En un principio había sido idea suya molestar a propósito y dejar en claro que Maximiliano era solo de ella. —Odio a la gente que finge, nada más se hacen las víctimas para llamar la atención. No puedo ni siquiera verlas, puesto que nubla mi visión con el aura oscura que desprenden por su alrededor —Se quejó Tanying en voz alta, mientras frotaba su entrecejo. Para ese entonces, los amigos de la joven estaban tan horrorizados por la expresión que se estaba formando en el rostro de Maximiliano, por lo que Jixon se acercó a Tanying —Tang, no estás tratando con Cárdenas. Cash si es capaz de asesinarte por insultar a su demonio hipócrita —Murmuró cerca del lóbulo de su oreja, haciendo que a esta se le escapara una enorme carcajada por las cosquillas que le causaba su aliento. Eso hizo que la furia de Maximiliano aumentara, confundiendo el acercamiento de ambos chicos como un coqueteo. —Maxi... Yo... Ésto no era mi intención, yo solo quería charlar un rato —Balbuceó tontamente. Fingiendo estar indignada ante la situación, Alison jaló el brazo de Maximiliano llamando su atención. Cuando Maximiliano vió el inocente rostro de Alison acompañado con sus ojos llorosos, su expresión cambio drásticamente a una gentil, sorprendiendo a los espectadores. —No, pasa nada —Murmuró con ternura —. Más tarde me encargaré de que ésto no te vuelva a suceder —dicho eso, le lanzó una mirada fría a Tanying, quien los miraba sin expresión alguna en su rostro. —¡Que patético! —Murmuró Tanying lo suficiente bajo como para que solamente escucharan sus amigos. Luego colocó una enorme sonrisa en sus labios, sintiéndose como el protagonista de la serie del guasón. —Jere... Acompáñame a buscar un ambiente más fresco, la negrura está tapando el oxígeno—El tono de Tanying, era considerable más alto que su voz normal. El miró a Tanying de una manera extraña, todos sus amigos estaban desconcertados por la situación que se estaba llevando. El joven se lamentaba por dentro ser el elegido para aquella travesura, refería que fuera su amigo. Sin embargo, era consciente de que Tanying no iba a permitir que nadie se burlara de ella. Sus instintos le decían que intencionalmente ese par se habían paseado en la fiesta de compromiso como si realmente Alison fuera la futura novia y no su amiga, por otro lado, la prensa estaba en todas partes de la fiesta, por lo que seguramente a no pasar la media noche, Tanying sería la comidilla de todas las r************* . Como mejor amigo y hermana menor que era para él Tanying, había decidido seguirle el juego y exclamó —¡Tang! Está bien, pero por favor... —La voz de Jeremy se suavizó acercándose a ella y le susurro —. No quiero que más tarde estés triste. Apenas sintió su mirada asesina, el joven decidió no mirar atrás y llevarse a Tanying cuando antes de aquel lugar. Pero su acto fue interrumpido, cuando una mano apartó con recelo la suya junto a la de Tanying. —El brindis se celebrará pronto y necesitan de nuestra presencia —dijo fríamente Maximiliano, fusilando con la mirada a Jeremy, quién no pudo evitar estremecerse. Apenas términó de decir eso, jaló a la chica y la arrastró hacia el escenario, dejando estupefacto a todos los presentes. Incluso a Alison Su, que había sido abandonada de repente por Maximiano, se sintió avergonzada, ya que los murmullos no se esperaron en llegar. Una ola de aplausos estalló entre los invitados apenas vieron a la pareja subir al escenario. Tanying sacudió su mano con disimulo, logrando soltarse del agarre de Maximiliano, ni siquiera se volvió para mirar a los invitados por lo que no le importaba cuántas personas había debajo del escenario, ni quienes eran. Ella solamente quería que se terminara pronto la ceremonia de compromiso, para marcharse de aquel circo. Ella hizo todo lo posible para no mostrar su incomodidad, pero todo estaba empezando a sofocarla. Apenas un anillo de diamantes fue deslizado por su dedo, su mirada chocó con la de Maximiliano, quién la miraba con un destello de burla en sus ojos. La multitud no dejaba de aplaudir. Sus aplausos parecían ensordecedores. Muchas mujeres no podían evitar sentir envidia en sus corazones hacia Tanying, por lo que no solo había nacido en una familia adinerada, también sus padres la habían consentido en todo durante su vida, no conforme con eso, se iba a casar con el soltero más codiciado de todos los tiempos. ¿Qué clase de suerte podía tener la chica? Tal vez ella debió haber salvado el universo en su vida anterior, para que pudiera tener una vida tan prospera ahora. —¡Él besó! ¡Bésala! —Exclamó alguien en la multitud. —¡¿Qué?! —Fue la única palabra que procesó el cerebro de Tanying, cuando vió que el rostro de Maximiliano se acercaba con la intención de besarla. Justo cuando estaba a punto de besarla en los labios, ella giró la cabeza de repente. El beso cayó sobre su cabello, y las luces en el escenario estaban atenuadas, eso dio la ilusión de que la pareja se había besado. Los invitados no tenían idea de que el beso cayó distorsionado. Una mujer quien miraba desde una esquina la escena con ojos lleno de ira, agitando un vaso de vino tinto en su mano. Sus celos estallaron en su interior como fuegos artificiales en noche de año nuevo. —Admítelo, no serás más que una simple amante de ahora en adelante —Se burló Emily quien se encontraba a una distancia prudente de Alison Su. Su voz era alta, más de lo normal. Se encontraba en compañía de Karen, Jeremy y Jixon, observando como la mujer miraba con ojos llenos de celos, a la pareja del escenario que habían acabado de besarse. Alison le dirigió una sonrisa fingida. Sin embargo, antes de que alguno de ellos hablara más, Alison soltó de repente. —¡No sé de qué habla! Pero levantar falsas acusaciones puede llevarla a la cárcel. —¡Oh! No me estaba refiriendo a usted. ¿Cómo cree? Simplemente hablaba con mi amiga ¿Como podría la famosa actriz Alison Summer, ser una amante? Eso sería un horror y un chisme bomba de los medios de comunicación —Especificó con una sonrisa inocente. Alison frunció los labios. Fue todo lo que pudo hacer para controlarse y no lanzarse encima de aquella chica de forma violenta. Y sin decir una palabra volvió sus ojos hacia el escenario. La ceremonia de compromiso en el escenario había terminado. Tan pronto como bajaron del escenario, Tanying inmediatamente soltó al hombre que sostenía su mano como si su simple contacto quemara y se dirigió hacia el salón a donde se encontraba sus amigos. Deseaba desesperadamente abandonar aquel lugar. —Sigue fingiendo, Tanying —Habló Maximiliano, haciendo que la chica detuviera sus pasos. Se volvió hacia Maximiliano, no había emoción en sus ojos —¿De qué diablos estás hablando? —Expresó atónica. ¿Acaso se estaba refiriendo a lo que pasó en el escenario? Pensó Tanying confusa antes las palabras del hombre. —Parece que has cumplido tu objetivo, de llamar mi atención. Reprimiendo su ira, ella respiró hondo para poder calmar su impulso de golpearlo. Entonces le dio una sonrisa forzada e inocente —Si estás hablando de aquel simple beso de aquella noche en aquel club, déjame decirte que fue por qué no tuve opción, no porque lo haya querido y lo del automóvil en el estacionamiento no fue más porque te lo merecías, al no respetar mi plaza de aparcamiento. En pocas palabras, todos los encuentros que hemos tenidos no han sido más que simples casualidades de mal gusto, nada deseadas de mi parte. Al ver su enfado escondido detrás de esa resplendente sonrisa, el sentimiento de repulsión de Maximiliano aumentaba. Ya conocía bastante ese tipo de mujeres falsas y engañosas. —¿La señorita de la familia Dómale, va por ahí dando besos sin tener opción? De eso no me queda ni la menor duda, de que esté frente de una cualquiera. Después de todo te has encargado de darlo a entender en todas las situaciones, no eres más que una simple gata callejera, ni el hecho de que vengas de una familia de gran prestigio cambia eso —Se burlo él. Al pasar su mano por la cabeza, Tanying sintió que su cuerpo hervía de la furia. ¡Ese hombre insolente de verdad la estaba cabreando!. Inclinó su cuerpo hacia delante, quedando a centímetros del rostro del hombre quien no se movió ni un solo centímetro, ya que sabía que la chica no era capaz de besarlo cuando momentos atrás lo había esquivado, pero las personas que los observaban creyeron que la pareja estaba teniendo un momento íntimo. —Lo que haga, es problema mío, también si soy una cualquiera, o una gatita callejera, como lo quieras llamar. Todo es mejor que ser un arrogante amargado que no es capaz de desafiar a el anciano de su abuelo, ya que es obvio que lo menos que deseas es que este circo continúe —Expresó con seguridad, mirándolo con cierta burla. Después de terminar de hablar, Tanying estaba a punto de marcharse cuando Maximiliano la agarro por detrás. —¿Qué estás haciendo? —dijo entre dientes ella, ya que estaban siendo observados por la multitud y no podía permitirse avergonzarse a sí misma más de lo que ya lo había sido ante el numerito de su futuro esposo, con su supuesta amante. —Has llegado muy lejos, no te atrevas a volverme a insultar, el hecho de que esté aquí porque mi abuelo así lo decidió, eso no quiere decir que esté dispuesto a soportar cada una de tus insolencias. No vuelvas a sobrepasarte con Alison de nuevo si no quieres estar en graves problemas —Advirtió Maximiliano ya furioso. —¿Yo? ¿En graves problemas por no seguirle el juego a tu querida? —Tanying estaba realmente furiosa por aquel comentario —. Mientras no se cruce por mi camino, estaré agradecida ya que lo menos que quiero es tener que ver su rostro de hipócrita, suficiente tengo con soportar mirar tú… —¡Suficiente! Eres mucho más insoportable y odiosa de lo que imaginé. El haber nacido en una familia acomodada es lo único bueno en ti —La interrumpió Maximiliano con molestia, quien luego la soltó y pasó cerca de ella marchándose de donde estaba. Le tomó un rato a Tanying darse cuenta de lo que había pasado. Señalando la figura de Maximiliano, que se alejaba poco a poco, no pudo decir una palabra, todo lo que hizo fue pisotear el suelo con sus pies, como si se tarara de una niña. De manera que él es el influyente joven Cash de Ciudad New York. ¿Y qué? No puede ser tan creído de pensar que todas las mujeres quieren meterse en su cama, ni por qué fuera Cristian Grey. (...) Al día siguiente, la noticia de su compromiso se había vuelto viral en Internet. Estaba en todas las noticias y las r************* . Maximiliano Cash el Ceo y dueño de la gran empresa multinacional, se casará con la única hija de la familia Dómale. Las dos familias poderosas se unirán en matrimonio. Todo el mundo sabía que Tanying se iba a casar con Maximiliano. Los comentaristas apenas podían creer lo que leían, pues la noticia sorprendió a todos. Por otro lado, el hecho de que Alison hubiera asistido a la fiesta de compromiso tomada del brazo de Maximiliano, era todo un revuelo que no pasaba desapercibido. —Wow la familia Cash y Dómale, unidas por matrimonio. Eso debería ser solo asuntos comerciales —Un usuario llamado Pepa comentó. —¡Oh, Dios mío! Tanying Dómale ¿Cómo sucedió eso? Es una completa canallada —Otro usuario también comentó llamado Azteca. —¡Dime que no es cierto! ¿Maximiliano Cash? Si esto es un matrimonio forzado, realmente no tienen vergüenza esos riquillos—Dijo el usuario Kenny. (...) A la mañana siguiente, Tanying se levantó media hora antes de lo habitual, y después de prepararse, bajó las escaleras con unas ojeras marcada en su rostro. Lo único que quería era salir de la casa sin que sus padres la vieran, pero apenas vió la sección de noticias en twiter, ella se frustró más mientras leía cada vez los comentarios. Finalmente apagó su teléfono y se tumbó en uno de los sofás de la sala mirando el techo con desesperación. La noche anterior había tomado una decisión, como no podía persuadir al viejo de su padre sobre el matrimonio, ella tenía que encontrar una solución sola. Había estado atormentando su cerebro toda la noche, pero aún no podía pensar en una razón para romper el compromiso. Si no podía pensar en una salida, terminaría casándose con Maximiliano. Cuando pensó en lo arrogante y malhumorado que era aquel hombre, quiso golpear su cara, pero la voz que menos esperaba escuchar llegó a sus oídos. —¿Tanying, porque te has levantado temprano?. Marc se sorprendió al bajar las escaleras y ver a su hija acostada en uno de los muebles tan temprano cuando solía dormir más. Ni siquiera el hecho de cuando tenia que asistir mas temprano a la universidad, hacía que se levantara antes. —La gente de todo el mundo piensa que el matrimonio es solo por conveniencia entre las dos familias, además el solo hecho de que Alison hubiera estado todo el tiempo junto a Maximiliano Cash, durante toda la fiesta es un motivó más de burla para mí —Ella suspiró hondo y protestó con voz seria —. ¿Y me preguntas porque me he levantado temprano? ¿Es enserió? No puedes hacerme ésto y pretender que no ha pasado nada, y todo por unos viejos sin oficio dispuestos a arruinar la vida de los demás por sus estúpidas avaricias. —No hay vuelta atrás, ya ha sido anunciado al público —dijo Marc sabiendo a lo que se refería su hija. Tanying se sintió frustrada y enojada a la vez. —Sabes que tiene algo con Alison Summer, todos en la ciudad lo saben, incluso tuvo el descaro de traerla a la fiesta de compromiso de esa noche. Entonces los rumores son ciertos, las r************* están explotando en estos momentos en comentarios sobre lo sucedido. ¡Yo! Tu hija es la burla de la ciudad ¿Como se supone que saldré a la calle? Si eso fuera poco, a mis padres parece no importarle absolutamente nada, ya que su único propósito es casarme a cualquier costo —Protestó de nuevo, tratando de mantener a raya su mal temperamento para no gritarle a su padre. —Me encargaré de eliminar cualquier noticia que te perjudique, además esa muchacha no tiene nada con Maximiliano de lo que tu piensas. Damon dijo que eran cercanos desde niños y que solo se veían como hermanos. Así que deja de inventar cualquier excusa, como también de oír chismes sin sentidos, sabes que los medios siempre quieren llamar la atención con noticias falsas de famosos, solo para ganar audiencia. Marc confiaba en las palabras del anciano Damon, por otro lado, el entendía a su hija ya que desde un principio dudó también de la relación que su futuro yerno tuviera con aquella actriz. Pero sabiendo como era su hija y que podía usar aquella situación a su favor, se había informado con anticipación de todo. Lo que se preguntaba era si su hija le sería fiel a Maximiliano, ya que le gustaba coquetear con muchos chicos guapos. —Anda cariño deja de tortúrate, no hay nada mejor que unir a ambas familias en matrimonio, será más que un gran negocioso. No hay que discutir, mejor vamos a sentarnos al comedor —Dicho eso Marc se encamino hacia el comedor, dando por terminada la conversación. Tanying no sabía que decir. ¿Su padre estaba ciego, o qué? Ya que era obvio que ese cuento de hermanos era tan falso como la existencia de Santa Claus. Solo una persona ciega no se daría cuenta de lo que realmente sucedía entre esos dos. —¿Desde cuándo me he convertido en objeto de intercambio para cerrar negocios? ¿Desde cuándo Marc Dómale yo Tanying tu hija solo es una puta concubina? —Preguntó con enojo viendo la espalda de su padre. Marc no se volteo y tampoco le contestó. Alice estaba bajando las escaleras cuando escuchó la discusión de padre e hija. Apenas llegó al primer piso, vió a su esposo sentado en el comedor con el periódico en sus manos y a su hija sentada en los muebles. Furiosa Tanying se levantó del sofá y se encaminó a la salida, haciendo resonar sus pisadas. —Tanying, ven a comer —dijo Alice con voz afectuosa y llena de amor, intentando detener a su hija. —¡NO LO NECESITO MAMÁ! —Gritó precipitadamente —. ¡Llevo prisa! —Tanying ya estaba corriendo hacia la puerta de la entrada. —¡Detente! —Se escuchó una voz autoritaria justo detrás de ella. Casi de manera automática, dejó la puerta entre abierta, se le cortó el aliento cuando escucho a su padre, de algún otro modo Marc sabia como implantar su autoridad. —Llevo prisa —Tartamudeó, antes de darse la vuelta —. Tengo algo urgente que atender en la Universidad, así que me iré ahora. —Eres mi hija y te conozco perfectamente Tanying, ¡No intentes mentirme! —Afirmó con seriedad. —Bueno en realidad tengo que ir a la Universidad, así que no te estoy mintiendo papá —Contestó con indignación ella, mientras reflexionaba si realmente no estaba haciendo algo mal. Seguramente si descubriera que quería encontrar una manera de romper aquel matrimonio, su padre jamás se lo permitiría y dañaría sus planes. La joven se abstuvo de expresar nerviosismo, porque si lo hacía echaría a perder su plan. —Ven a tomar el desayuno —Ordenó sin prestarle atención a la chica y tomó su desayuno. Era un poco extraño verlo tan serio en esos últimos días. Tanying caminó con cierta frustración detrás de su madre que ya estaba dirigiéndose al comedor, luego se sentó junto a ella. —¿Amor te pico frutas? —Habló Alice después de unos minutos de incomodo silencio, ya picando fruta para su hija y las ponía en un tazón. Ella solo asistió de mala gana, por lo que no le quedaba otra, hasta ese momento no quería mirar a los ojos a su padre. Al ver a su hija en su estado normal, se relajó. Luego dignamente se limpió los labios y le dijo —Tu prometido pasara por ti para llevarte a la Universidad, puedes desayunar tranquilamente —Luego abrió su portátil, volcando su atención en el trabajo. Dejando a su hija sin oportunidad de protestar. A Tanying le pareció una especie de chiste lo que su padre acababa de decir. Quería rechazarlo, pero luego de pensarlo unos momentos, decidió abstenerse cuando imaginó que sería una gran oportunidad para obligar al hombre a admitir que realmente tenía un romance con Alison Summer y con ello le sería suficiente para mostrarle a su padre las pruebas necesarias para que rompiera el acuerdo de matrimonio con éxito. Con un brillo de esperanza en sus ojos y una sonrisa en su rostro. El desayuno que hacía momentos atrás le parecía simple y desagradable, le parecía el desayuno más delicioso que hubiera probado en toda su vida. Su actitud sorprendió tanto a Alice como a Marc, por lo que no evitaron mirarse entre sí. La pequeña Dómale no protestando, era la cosa más rara que podían presenciar en su vida. Cuando estaba a punto de terminar las frutas de su plato, Tanying de repente miró a su padre y le sonrió con desdén.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD