Protección

1523 Words
Al siguiente día, Enzo se levantó temprano como siempre para hacer su rutina de higiene y correcta alimentación. En ningún momento habló con sus padres de lo sucedido con su grupo de lectura y se sintió agradecido con sus vecinos porque tampoco los alertaron cuando ellos habían llegado por la noche. Después de una corta despedida, se echó la mochila al hombro y salió de su casa dispuesto a tocar la puerta de Bruno para apurarlo e irse a la universidad juntos. Grande fue la sorpresa cuando lo vio parado en la acera del frente mirando con seriedad su puerta. En cuanto salió del pórtico, lo vio cruzar la calle y comenzaron a caminar juntos hacia su destino. — ¿Te tumbaron de la cama? —Preguntó burlón al malencarado de su amigo. —No —la respuesta cortante no le sorprendió porque ese comportamiento era normal, su amigo aborrecía levantarse temprano. — ¿Acaso la criatura nocturna no durmió? —Siguió molestándolo al notarle las ojeras—No me digas que te desvelaste buscando la forma de vencer a los asiáticos. Cuando lo vio entrecerrar los ojos, él se echó a reír pues la competencia con esos niños alienígenas ya se estaba tornando muy personal. —No me rendiré hasta vencerlos —farfulló ese gran chico—, la presión social no es nada fácil, quiero callar a esos hijos de puta que me han estado molestando por meses. —Tranquilo, Brutus —intentó consolarlo frotando su brazo—, encontrarás la forma de vencerlos, nadie mejor que tú podrá hacerlo. Un sentimiento brilló en los ojos de su amigo y tal como vino se fue, en su lugar quedó una sonrisa irónica. —Creo que eres el único que de verdad confía en mí. Enzo lo detuvo de golpe y ambos se miraron fijo sin decir nada, estaban muy cerca de la universidad, ya casi empezaban las clases y no era el momento adecuado como para estar en la casa del árbol pues siempre les tomaba un poco de tiempo salir de ella y mostrarle al mundo las personalidades que ya habían establecido para ellos. —Bruno… —susurró. —Lo siento —se disculpó su amigo desviando la mirada y sonriendo, adoptando su faceta pública—, solo estoy bromeando. Al ver a la gente comenzar a correr decidió ignorar el asunto de momento, tiró de él y ambos se apresuraron para entrar a la universidad y no perderse la primera clase. Contrario a lo que pensó, Bruno se desenvolvió con total naturalidad con sus amigos, riendo a carcajadas y molestándolos como siempre. Aprovechó el momento de buen humor para saludar al resto del salón y acercarse a Emily quien se veía muy avergonzada. — ¿Tu novio dejó de molestarte? —Quiso asegurarse al recordar lo furioso que se había puesto el sujeto en cuanto abrió la puerta de su casa. —Ex novio —aclaró ella desviando la mirada—, ayer terminé con él por teléfono y lo amenacé que, si se atrevía a molestarme o a atacar a mis amigos, lo denunciaría. —Bien hecho —sonrió dándole una palmada amistosa a la chica quien se sonrojo a la vez que le ofrecía una sonrisa dulce—, entonces más tarde nos pondremos de acuerdo para la siguiente reunión. Ella asintió con efusividad y Enzo se dirigió al fondo de la clase donde estaba su lugar. Al llegar el profesor al aula, todos se quedaron en silencio y los que se mantenían de pie ocuparon sus asientos. El transcurso del día fue más extraño que de costumbre. Bruno se mantenía a la defensiva con todos los que se acercaban a él, inclusive se mostró un poco agresivo con la triada D. No pudo ir a los sanitarios solo pues su amigo se mantenía tras él vigilándolo y no entendía por qué lo estaba haciendo. Estaban a punto de entrar a la última clase en el aula de informática cuando ya no pudo aguantar la insistente presencia de su amigo tras él. — ¡Basta! —Exigió antes de entrar al aula— Esto es muy extraño, ¿por qué demonios has estado pegado de mí todo el día? —Siempre lo hago —respondió su amigo con la confusión evidente en el rostro. —Sí, pero no de esta forma —le dio un puñetazo en el hombro—, tú estás muy feliz con tus amigos, pero si alguien intenta acercarse a mí casi lo quieres exterminar con la mirada ¿cuál es tu problema? —Mi problema —farfulló molesto cerrando distancia hasta que sus rostros estuvieron a centímetros— es que ayer un tipo que no conozco te atacó en tu casa y no voy a permitir que algo así vuelva a suceder. Enzo apretó los labios para evitar una sonrisa, a veces Bruno era tan dulce cuando quería adoptar un rol protector. —Me parece sensata tu razón —estuvo de acuerdo examinando el pasillo casi vacío—, pero no va a pasar nada, Emily ya arregló la situación con el barbaján de su ex novio, no volverá a molestar a nadie si no quiere una denuncia.  La expresión de Bruno se relajó un poco y agachó la mirada hacia sus manos con seriedad. — ¿Quieres tomar mis manos? —Preguntó con una sonrisa divertida haciendo que su amigo arqueara una ceja— ¿Acaso Brutus necesita un poco de cariño? —Absurdo —lo vio sonreír antes de apartarlo con un poco de brusquedad— ¡Ustedes qué están mirando! —Exclamó su amigo hacia la clase que se echó a reír y después entró dirigiéndose a su clásico grupito ruidoso. Enzo siguió el camino de esa bestia ambulante y dejó su mochila en las estanterías destinadas para ellas, después buscó una máquina desocupada encontrando que Damián le había guardado un lugar. Su amigo estaba distraído con un juego de la computadora, por lo que miró por un rato lo que el bobo grupo de amigos de Bruno hacían mientras esperaban la llegada de la profesora. Bruno apartó al chico que estaba girando en una silla y se sentó para que los demás comenzaran a darle vueltas como si de un juego giratorio se tratara. Enzo sonrió al verlo tan feliz y estúpido como siempre, aunque una pequeña molestia hacía eco en su mente. En realidad, la propuesta de tomar las manos de su amigo había sido su propio deseo, quería abrazarlo y recibir todo el afecto que solo tenían en su espacio personal. Suspiró con pesadez al darse cuenta de que cada vez se le dificultaba más mantener la máscara ante el mundo. Sentía que en cualquier instante se quebraría y quedaría expuesto ante los demás. Momentos en los que su camaradería no era una simple broma, se convertía en algo real y terrorífico para enfrentar. Vio a Bruno detener la silla e intentó ponerse de pie con pasos temblorosos hasta caerle encima a uno de sus amigos provocando las carcajadas del grupo. — ¡Enzo, tu turno! —Gritó Sergio, uno de los amigos más grotescos de Bruno— ¡Si aguantas un minuto dando vueltas, tú serás el ganador! — ¿Yo, por qué? —Preguntó indignado mirándolos con diversión y Sergio se encogió de hombros. —Hazlo por amor —sugirió el chico y la clase comenzó a alentarlo para participar en el reto. Enzo sonrió resignado y se acercó a la silla giratoria donde de inmediato lo sentaron para darle vueltas. Cuando no pudo resistir más los detuvo y se levantó dando tumbos hasta caerse de bruces muy cerca de uno de los escritorios. — ¿Estás bien? —Escuchó preguntar a Bruno quien se había hincado a su lado y levantaba su cabeza que le daba vueltas. —No —cerró los ojos para controlar el mareo sin poder evitar reírse—, me golpeé la cabeza. —Demonios —su amigo tiró de él para levantarlo, y al abrir los ojos veía que la cabeza de Bruno se duplicaba y le parecía muy gracioso verlo con varias cabezas como si fuera un monstruo—, un golpe más y quedarás estúpido de por vida. —Bueno, al menos estaremos al mismo nivel —la ronca risa de su amigo le provocó una sonrisa más amplia—, aunque ahora lo que debes hacer es cuidar de mí, llévame a mi asiento. —Como digas, princesa —habló Bruno tomándolo en brazos y poniéndose de pie para caminar en el aula mientras la bulla de sus compañeros los seguía. —Si soy una princesa —meditó sintiendo que el mareo retrocedía— entonces, ¿tú eres mi esclavo? —Preferiría ser tu caballero —sugirió él con una radiante sonrisa antes de colocarlo en su asiento—. Así que, a la orden su majestad. Bruno hizo una reverencia exagerada que provocó más risas y bromas. Enzo solo lo miró apartarse para seguir jugueteando a la vez que él negaba divertido. Bruno era muy absurdo, sí y lo quería demasiado por ello.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD