—Es sábado preciosa ¿Por que no saliste con tu hermana —Me pregunta mi tía Karen
—Mi abuela.... Tú ya sabes cómo es esa mujer, no me permitió salir— Le respondí
—yo me encargo de ella, podría ayudarte a ponerte muy bonita y a escapar — Me sugiere dibujando una sonrisa en su rostro
—No gracias — Me negué
—¿Qué ocurre Regina? — Insiste
Deje caer un par de lágrimas, en verdad, no pude evitarlo. Me siento completamente devastada ante mi situación. Nunca creí que el amor doliera tanto cuando se supone que debe ser algo muy bonito.
—No es nada
—Vamos, amor, dime ¿o ya no confías en mí? .— Ella insiste
—No es nada—Replico
—Reconozco las lágrimas por amor—Me hace saber sorprendiéndome.
No tenía idea que mi tía había amado a alguien, pero ahora no tengo cabeza para pensar en eso. Todo lo que deseo es morirme, no quiero inspirar su lastima, pero siento que no puedo más.
—¿Se me nota mucho?— Le pregunté limpiando mis ojos con mis manos.
—Sí, Miguel Ángel es muy guapo.
Reí fuerte como si ella hubiera contado el mejor de los chistes —No estoy enamorada de Miguel Ángel sino de Cristóbal
—Es que pelean tanto que creí otra cosa.
Ignore su absurda conjetura y comencé a relatarle mi trágica desdicha. No entiendo cómo mi tía puede pensar que tengo tan mal gusto. Ella me escucho prestando atención y sin interrumpir en ningún momento.
—Creí que él sentía lo mismo, pero desde que regresamos no me mira, siento que voy a morir.
—No morirás, Regina, nadie muere de amor lo digo por experiencia propia. ¿Y que te respondió Cristóbal cuando le confesaste tus sentimientos?.
—No le dije— Me escogí en hombros
—Amor, ¿Entonces como sabes que no siente lo mismo?
—¿Tú crees que todavía tengo una oportunidad? —Le pregunté ilusionada, tal vez algún pueda tener la felicidad.
—Claro, Regina, por el amor se debe luchar o después puedes arrepentirte.
—¿Nunca me dirás quien es ese hombre al que amaste?— Indage
—Es mejor dejar el pasado atrás.Pero ya no hablemos de hombres ¿Hace cuanto tiempo no bailas?
—Años —Respondi resoplando
—Deberías retomarlo
—Creo que ya olvide como hacerlo
—Claro que no, lo llevas en la sangre. ¿Amor por que no bailas en la fiesta de bienvenida?
—La abuela me matará si lo hago —Le recordé
—No tiene porque enterarse, será una fiesta con antifaces.
—Lo pensaré ¿Puedo dormir contigo?
Ella ríe —Como cuando eras pequeña
—Sí
—Bien y seguimos platicando
Renata no está y no quiero arriesgarme a que ese cerdo intente entrar en mi habitación por eso la mejor opción es dormir con mi tía Karen. No quiero que aquel desgraciado me encuentre y me vuelva a lastimar.
***
Me desperte temprano como lo hago la mayoría de las mañanas.
Luego de bostezar durante unos minutos entre a mi habitación y noté que Renata recién está llegando. Tiene el cabello despeinado y el maquillaje hecho un desastre, en verdad se ve mal.
—Renata se huele a kilómetros de distancia el alcohol —No pude evitar rodear los ojos al ver a mi hermana en un estado tan deplorable, pero no puedo decir que me sorprende
Ella solo ríe —No seas aguafiestas por Dios, ya estoy hablando como tú. No tienes una idea de lo divertido que es Miki no ha cambiado en nada
—Solo sé que te darás un baño.
La ayude a entrar en la habitación y a quitarse la ropa, notó que tiene varios chupones en el cuello. No comprendo cómo puede permitir que ese sujetó le haga esas marcas.
Definitivamente mi hermana ha perdido la razón por completo. No solo se acuesta con él también se deja marcar, si papá la ve se meterá en serios problemas.
—¿Te cuidaste verdad?— Le pregunté sería
Ella ríe —No lo hicimos, el pesado de Cristóbal estaba allí vigilándonos. Solo nos dimos unos besos cuando escapamos.
—¿y Cristóbal bailo con muchas chicas?— Le pregunté intentando disimular mis evidentes celos
—No, parecía momia el pobre. Desde que somos unos niños Miguel Ángel ha estado enamorado de mí, eso no es ningún secreto. — Afirma
No deseo contradecirla pero más que enamorado yo notó que Miguel Ángel deseaba llevarsela a la cama, como al resto de las mujeres. No creo que sea algo serío lo que siente por ella.
—¿A que vas con eso.? — Le pregunté
—A que lo reconquistare como que me llamo Renata Santoro
—si quieres arruinar tu vida adelante, ese torpe nunca toma enserio a nadie. Dudo que ese homosapiens sin cerebro contemplé la idea de casarse.
No pude evitar ser absolutamente sincera con mi hermana debido a que a pesar de que promulgue lo opuesto no deseo que le rompan el corazón. Yo conozco a ese mujeriego y sé perfectamente como acabara esta historia.
—A mí sí, seremos cuñadas tú con Cristóbal y yo con Miguel Ángel. ¿No es perfecto Regina?.
—Lo veo poco probable. A Miguel tal vez le gustas, pero Cristóbal ni me mira. — Admití con tristeza
—Tú estarás perdida, hermanita, pero yo no. Miguel Ángel es como todos me percato de como me miran los hombres con pasión y deseo. —Ella ríe —Puedo tener al que quiero, en cambio tú al lado mío te ves peor de lo que te ves usualmente. Como lo dijo el mismo, la hermana guapa y la fea. Yo seré la señora Alcaraz.
En verdad Renata tiene el don de lastimar cuando se lo propone ahora comprendo que hace la pareja perfecta con Miguel Ángel Alcaraz.
Ambos disfrutan lastimando y humillando a las demás personas. Es una especie de juego para ellos dos y los hace sentir superiores.
—De verdad espero que todo te salga como deseas
—Claro que sí — Afirma
—¿Iré a visitar a Luisa vienes?— Inqueri
—Me daría asquito es una pena lo que le pasó
—Era nuestra amiga
—Más tuya que mía me dejas dormir y si pregunta papá o alguien diles que me sentí mal por el viaje y estoy durmiendo.
—Bien, descansa.