Celos

1152 Words
No tarde más de una hora en llegar a casa de mi tía, al verla la salude con un abrazo. Ella me correspondió el abrazo y luego me escaneo de arriba abajo. —Estás preciosa Regina Reí —¿Tú crees? —Claro que sí, igual a tu madre, mi vida. —Yo no veo mucho parecido Mi madre tenía el cabello oscuro y la piel color canela, en cambio mi piel es más pálida y soy rubia con los ojos verdes claros. Mi tía Lorena tiene el cabello oscuro y el mismo tono de piel de mamá, en verdad si se parece a ella pero yo no. —Debes contarme todo lo que ocurrió en el internado. —En principio si lo odie, pero luego comenzó a gustarme. Me sentí más cerca de Dios y las monjitas son un amor. —Claro tu madre siempre te inculcó la religión —¿Como están mis primos? —Mariela muy grande ya cumplió diez, es la más inteligente de la clase y Beto. —¿Me hablaban? —cuestiona él mientras se acerca —Buenos días oficial Pérez Él se acerca a mí y me carga entré sus brazos luego comienza a girarme, no pude evitar reír. Beto es moreno tiene los ojos color miel y una pequeña barba rasurada, en este momento está vestido con su informe. Es un orgullo para la familia que él sea uno de los mejores oficiales. En realidad no es mi primo de sangre porque es hijo del esposo de mi tía con su fallecida esposa, pero nos queremos como familia. Él siempre me visitaba cuando me mude a la mansión Santoro. Más de una vez se peleó a golpes con Miguel Ángel por defenderme, son enemigos jurados. —Estás grande Regina Reí fuerte —Y tú igual muchas felicidades oficial —valió la pena el esfuerzo —Me habría encantado estar en tú graduación pero ya sabes como es mí padre. —Ya estás acá y es lo que importa preciosa Pase una tarde hermosa en el barrio con Beto y mi tía, me llevaron a recorrer el lugar el cual no ha cambiado mucho, también nos dirigimos a la Iglesia. Mi tía me mostró el comedor que organiza para los niños del lugar. También me dediqué a pasar tiempo con Mariela, ella tiene una salud muy sensible por lo cual tenemos muchos cuidados con ella. Es muy difícil pedirle a una niña que se quede en casa y no salga a jugar con otros niños porque podría agitarse y sería fatal. Le entregue a ella mi tía y Beto algunos obsequios que les compre antes de mudarme, me ofrecieron quedarme a cenar pero no quiero llegar muy tarde a casa. Como ya oscureció él me llevo a casa en su carro, insistí en que no es necesario pero el insistió. Tardamos más de medía hora en llegar a la hacienda y aprovechamos para charlar. —Crees que mí tía me permita vivir con ustedes Él ríe —Sabes que estaríamos encantados pero … —No hay lugar —Podría compartir mí cama —Muy gracioso —Encontraremos la forma ¿Que pasa hay problemas en el castillo, princesa? —No soporto a mí abuela y a… —¿a quién? —Olvídalo Frenamos de golpe al llegar a la entrada de la casa, cuando una motocicleta prácticamente se estaciono en frente de nosotros por centímetros no lo golpeamos. —¡Eres un imbécil! —Exclama Beto Cuando baje y el se quito el casco, quise asesinarlo noté que es mí hermano y los huecos de Renata y Miguel Ángel solo nos miran riendo. El mayor idiota de la galaxia se acerca a Ken y lo ayuda a pararse —¿Estás bien? —Perfecto que adrenalina —Te lo dije —¡Eres un idiota! —¡A mí no me hablas así! —Como se te ocurre prestarle esa cosa a mi hermano y tú Renata. —No le paso nada o sí —ella rodea los ojos —No soy un niño Regina —Debes tener más cuidado —ya hablo el Poli —ríe burlón —ya la trajiste puedes irte gato —¿A quien le dijiste gato, Miguel Ángel? Tuve que colocarme en medio para que no se peleen como acostumbran. Ken aprovecho la pelea para huir luego hablaré con el. Renata simplemente ríe al observarlos solo le falta gritar pelea. —Beto no le hagas caso a este imbécil, gracias por traerme. Me acerqué a él y le di un abrazo seguido de un beso en la mejilla. —Piensa en lo que charlamos Regina —Claro —adiós Renata —Para ti soy señorita —Rena —la regañe No entiendo porque siempre es tan clasista con Beto. Él simplemente se marchó. —No se porque sigues viendo a esos mugrosos —Son mí familia, tú te relacionas con animalitos como este y no digo nada. No, es un insulto para los animalitos hasta Diablo piensa más que él. —No empiecen —Pide Cris llegando —Cris —me acerqué a él y bese su mejilla, note que su hermano rodea los ojos —Papá está como loco buscándote —Que siga buscando ¿Acaso eres su mensajero? —Al fin llegaste Cristóbal así entretienes a la aburrida de Regina mientras Miki y yo nos vamos a una fiesta. Miki reí por dentro, ese ha sido el apodo que Rena le dice a Miguel Ángel de toda la vida. —¿Qué fiesta? —Se que esa palabra no está en tú vocabulario Cris, reunión de varias personas… —Se lo que es una fiesta pero no quiero que lleves a Renata a cualquier lado. Conozco los lugares que frecuentas. —¿Por qué te importa? —Porque mí padrino se va a enfadar que más sería —Seguro Cristóbal —el rodea los ojos —Tú quédate con la fea y yo me llevo a la guapa, siempre ha sido así —¡Eres un idiota! —No llores Regina no eres tan fea, quizás con unos tragos de más te haga el favor o puedes buscarte a un ciego. No me controle y le pegue una cachetada con toda mi fuerza. Él solo ríe fuerte. —Eso fue un golpe, me dejaras la cara marcada. Sabes cuantas chicas quedaran devastadas si arruinas está carita. —Regina déjalo tranquilo, cúbreme por favor. Ellos dos simplemente se marcharon note que Cristóbal los intento seguir. —Regí tú sabes como es Miguel Ángel solo quiero cuidar a Renata me entiendes —Si Siento algo en el corazón al ver a Cristóbal celar a mí hermana y se perfectamente que está inventando lo de mí papá. No quiero participar en esta discusión ni perder mí dignidad y pedirle a Cris que se quede cuando obvio que vino por ella
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