Epílogo

1499 Words

Era la misma habitación donde se besaron la primera vez. Habían llegado aquella mañana a la posada de Martha, y en ese momento Seline estaba tumbada boca abajo en la cama con unas toallas calientes sobre su culo desnudo. Todavía no estaba acostumbrada a cabalgar, y menos tantas horas seguidas. Por lo menos aquel dolor le había servido como excusa para librarse de Martha, quien, a pesar de quererla mucho, a veces resultaba un poco pesada. Primero había sido la regañina por quedarse en el pueblo tras descubrir que había un vampiro, y después al descubrir que estaba casada... habían llegado multitud de bendiciones y la felicidad de ver algo que pensó que nunca ocurriría. Y no olvidar toda la charla por la sorpresa de descubrir quién era su marido. Al final se había convertido en una perorata

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD