¿Quien eres ahora?

1787 Words
POV Connor —Buenos días Maddy —Llevaba rato observándola dormir, la paz que me transmitió fue única, al escucharme fijó sus ojos cafés en mí y me miró con molestia. —¿Qué haces aquí? —cuestionó al verme acostado a su lado en la cama. —Es mi habitación, dormí aquí —le respondí de forma inocente. —¿En este lugar tan enorme no hay más habitaciones? —Se puso de pie y empezó a recoger su cabello en una coleta. —Si las hay, pero no puedo dormir en otra que no sea esta, costumbre ya sabes —Me miró fijamente con desaprobación por unos segundos, me dio la espalda e ingresó al cuarto de baño. Sonreí al ver su expresión, Madisson es una chica madura, independiente, dulce, amorosa y muy comprensiva, pero algo caprichosa, al menos así la recordaba. Escuché el agua de la regadera caer, me puse de pie y caminé directo allí. Su cuerpo desnudo podía verse a través del vidrio de la ducha, mi erección empezó a doler, exigía atención, no pude evitar retirar mi pantalón e ingresar a la ducha tras ella Al sentir mi tacto sobre su vientre y mis labios devorando su hombro su cuerpo se tenso pero no me detuvo. Mis labios viajaron de su hombro hasta su cuello y luego su oreja, y mi mano libre tomó uno de sus senos apretandolo con deseo. —Detente Connor —se alejó de mi agarre y se volteó a verme. —Te necesito Maddy —volví acercarme tomándola está vez por las caderas y acariciaba su mejilla. —¿Necesitarme Connor? No lo hiciste por años, ¿Qué quieres de mí? —el reproche en su voz me hizo alejarme, mientras ella se abrazaba a sí misma y me miraba fijamente. No dije nada, me observó por unos segundos y al ver que no iba a responder salió y se envolvió en una bata, con decepción y enojo al mismo tiempo. —Quiero volver a mi casa, por favor pide que alguien me lleve —Salió del cuarto de baño dejándome frustrado. Odiaba la situación, odiaba lo que nos hicieron, como nos arruinaron. Tome una ducha rápida y al salir ya estaba vestida apoyada al marco de la ventana viendo a través de ella. –Te llevaré a conocer el lugar, estoy seguro que te gustará mucho —al escucharme se giró con los brazos cruzados negando furiosa. —Connor fuí muy clara, no quiero conocer nada, Quiero volver. —Yo también fui claro Madisson, no vas a irte, tenemos que hablar, anoche no quisiste escucharme….. —¿Escuchar qué Connor? Cómo embarazaste a otra mujer, cómo te enamoraste de ella, cómo elegiste el dinero sobre tu promesa —Soltó tan molesta, que aquello salió en gritos. No pude evitar enojarme ante su arrebató, no era la única que la había pasado mal. —Me juzgas, cuando tú tampoco fuiste capaz de cumplir con la tuya. Ni siquiera me has dejado explicarme y ya me condenaste…. Pero tú estabas por casarte con Nathan, pensaste en mí acaso al tomar esa decisión, no tienes idea lo que dolió verte con ese vestido, uno que juraste sería para…… —me trague lo último, ella solo apretó sus manos en puños y agacho la mirada, mis palabras salieron con reproché, con decepción. —No puedes reclamar nada, espere Connor, lo hice cada día…. No sabes la veces que me rompió no verte volver, ni siquiera una llamada. Las veces que tuve que curarme a mí misma…. Cuando elegí casarme, pensé en ti, al igual que cada día durante cuatro años. Te dolió verme vestida de novia, dolió igual verte aparecer, con una mujer embarazada a tu lado —sus ojos se llenaron de lágrimas y cada palabra salió con dolor. —Yo lamento mucho lo que pasaste, tu dolor no se compara con el mío lo sé…. Pero Madisson juro que tengo una explicación para todo eso, solo necesito que me escuches, creo que nos merecemos eso, ambos —tendí mi mano esperando que la tomará, me observó por unos instantes, sorbió su nariz, limpio las lágrimas, soltó el aire de su cuerpo y camino hasta la puerta, evitando mi tacto. —Te escucharé, pero luego debes llevarme a casa —respire aliviado de que al menos aceptará escucharme, irse ya después lo vería, lo primero era aclarar lo sucedido. Fui hasta la cocina, le pedí a la Señora Lynch, la encargada de la cocina y el manejo de la finca, preparar una cesta con comida, mientras Madisson a mis espaldas observaba todo con atención. —Connor necesito llamar a mi madre —Comentó al verme tomar su mano y llevarla a la salida, intenté negarme pero ella no lo permitió —Debe estar preocupada, desaparecí desde ayer, debo decirle que estoy bien. —Esta bien —Acepté no muy seguro, pero aún así, saqué mi móvil y se lo entregué, marcó el número mientras yo colgué la cesta y el resto de las cosas a la silla de montar del caballo. Marco varias veces pero no recibió respuesta, después de varios intentos se acercó y me regresó el móvil, algo decepcionada, acaricie su mejilla y bese su frente, tratando de darle algo de consuelo. —Desaparecí desde ayer, de ser ellos respondería a cualquier llamada que entrará a sus números… supongo que no soy tan importante —dijo mientras mis labios yacían en su frente. —No dejes que te afecte Maddy, los conoces —se encogió de hombros resignada. La guíe hasta el caballo libre y la ayude a subir, luego me acomode tras ella, tome las riendas y empezamos a cabalgar, tras nosotros el otro cabello que cargaba las cosas seguía el recorrido guiado por la soga que lo unia a Cuervo mi caballo n***o y misterioso como la noche. Estaba triste lo noté, besé su cabeza repetida veces, en todo el camino, mientras le enseñaba ciertas cosas, después de unos minutos su semblante cambio, le gustaba este tipo de lugares, cuando conocí este lugar sentí que debía adquirirlo, algo me decía que tenía que hacer lo posible por quedarme con él. Un día Vicent el hombre que me dió un hogar y abuelo de Annie me encargó un trabajo, y le pedí está finca como pago y aquí estoy, ahora soy el dueño. Inconscientemente la compré por ella, Madisson. Tengo mucho que contarle, sobre todo a lo que me he dedicado, asesinar personas no es algo honorable, pero me mantuvo vivo durante estos años, así que sí estoy conforme con lo que hago. —Connor…. Connor —su voz diciendo mi nombre me sacó de mis pensamientos. —Si bonita —Bese su mejilla al responder. —Quería saber si falta mucho para llegar. —Estamos cerca —asintió en mi respuesta y aproveché para besar nuevamente su mejilla. No podía evitar ser así con ella, me había convertido en algún cruel y rudo con cualquiera pero al tenerla cerca a ella volvía a ser el Connor de años atrás, el tierno, el amoroso, el que haría cualquier cosa por verla sonreír y sobre todo no podía estar cerca de ella sin darle cariño, sin tocarla, sin devorar su cuerpo, aunque a este punto aún no llegaba, el deseo y las ganas estaba allí, pero tampoco iba a presionarla. El riachuelo cruzaba la mitad de la propiedad, el sol se reflejaba en el agua cristalina, filtrándose entre las ramas de los árboles que lo rodeaban, el ruido de la pequeña cascada le daba un ambiente pacífico al lugar, una pequeña cabaña de madera se posiciona a unos metros del mismo, todo aquello rodeado arbustos y flores silvestres. Está cabaña la mandé a confeccionar después de adquirir todo, es un refugio para cuando necesito estar solo, todos tenían prohibido venir aquí, a menos que yo lo autorizará, pero ahora ya no era solo mío, era de ambos, Maddy es la única persona que me encantaría ver aquí, disfrutando del lugar junto a mí. —Lo que sea que tengas que decir hazlo ya — dijo Luego de entrar en la cabaña y de prácticamente ser obligada a comer. —Madisson el día que me fuí, tuve una especie de accidente, al menos es lo que dice el informe policial —me observó atenta y con algo de incertidumbre —El lugar donde debía esperar a la persona que me asignaría el trabajo explotó. —¡Exploto! Quiero la verdad —me advirtió. —Es verdad Madisson. solo hice entrar y la casa explotó fue lanzada por una ventana, y las personas cercanas me llevaron al hospital, desperté después de dos años. —¿Estuviste inconsciente dos años?—preguntó afectada. —Estuve en coma, según informaron recibió un golpe muy fuerte en la cabeza, el cual me hizo caer en ese estado y como si eso ya no hubiera sido suficiente al despertar tenía amnesia…. Maddy no volví, no porque no quisiera hacerlo, no podía, demoré dos años en coma, y dos más sin memoria. —Connor esto es…. Cómo pudo pasar todo eso. Yo no….. —Sé que es difícil de creer, pero te estoy diciendo la verdad, no mentiría con algo así. Jamás te abandoné, hace una semana desperté y todo había vuelto de golpe, lo primero que hice fue intentar contactarte, pero me encontré con la sorpresa de que ibas a casarte, con Nathan, ¿por qué justo con él Madisson? —le cuestioné. —Hice perder mucho dinero a mi padre, la empresa quedó en números rojos y entonces Nathan ofreció ayuda, con la condición de que me casará con él —confesó con pesar, aunque yo ya sabía el motivo, quería oírlo de ella. — —Nathan está lejos de ser alguien bueno, tienes que alejarte de él, tu padre que encuentre otros inversionistas, pero tú no vas caer en ese juego, ahora estoy de vuelta y sobre mi cadáver Madisson tu vas casarte con Nathan —le dije con mucho seriedad. —No quiero hablar de Nathan ahora, aún hay cosas que no entiendo. ¿Quién eres ahora? —Respire hondo antes de responder. —Al despertar no tenía nada, ni un lugar a donde ir, entonces quedé viviendo en las calles, imaginarás las cosas que se aprenden y el tipo de personas que conoces. Yo conocí a las peores debo decir, pero por ellas estoy vivo, me sacaron de las calles y me asignaron un trabajo, uno nada bueno pero trabajo al fin y al cabo —Ella me observó atenta, intrigada por lo que tenía que decir —Soy asesino a sueldo Maddy, me pagan por matar personas.
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