POV Connor
No esperaba ver a Annie aquí, traje a Madisson para poder tener un lugar privado y sin interrupciones donde pudiéramos hablar, tenía mucho que explicar y otro tanto que preguntarle.
Pasaron cuatro años, dónde tristemente yo no los sentí pasar, pero ella sí, ante sus ojos la abandoné. Nada pasó como ella cree y vine aquí listo para explicarme, pero ahora la presencia de Annie va a complicar todo, Madisson no va a tolerar la situación.
La ví darse la vuelta, y sé que debe estar molesta, dolida y decepcionada, aleje a Annie tratando de aligerar el ambiente.
—Fue un viaje largo, debiste quedarte en casa, esto no les hace bien —le dije tratando de sonar calmado, pero había un toque de regaño.
—Si lo sé, pero no te preocupes estamos bien. Además te fuiste tan a prisa sin avisar, que me preocupé y no dudé en venir por tí —aquello sonó demasiado comprometedor, escuché a Madisson a mis espaldas murmurar algunas cosas, llamando la atención de Annie.
—A sí que ella es Madisson, entonces fuiste a buscarla —Su tono salió molesto, con reproche. —Ella eligió casarse debiste dejarla.
—Si Connor debiste dejarme —respondió Maddie con burla a mis espaldas.
—Annie vuelve a dentro, el frío puede hacerte daño —ella ignoró mis palabras, me rodeo y fue directo hasta Madisson.
—Eres muy bonita, entiendo a Connor, pero no vales la pena. Incumpliste tu promesa, él merece algo mejor, no a alguien que se vende por dinero…
—Annie…. —Advertí, la mano de Madisson se convirtió en un puño, su cara se puso roja, y sus mirada se volvió más oscura de lo normal, a paso rápido me puse frente a Annie, logrando detener el golpe que iba directo a su cara.
—¿Cómo te atreves? Estoy embarazada y aún así intentas golpearme. Eres una desquiciada —Soltó Annie con jadeos de sorpresa.
—Para abrir tu boca y opinar de cosas que no te incumben, no pienses en tu embarazo…. No vuelvas a meterte conmigo —Maddy estaba furiosa podía notarlo, su irritación era bastante visible.
—¿Y ahora me amenazas? ¿Tienes alguna idea de quién soy yo?— antes de que pudiera responder alce a Madisson y la coloque sobre mí hombro sacando jadeos de sorpresa de ambas, no tenía ni un poco de ganas de escuchar su discusión.
Al pasar al lado de Annie la observé bastante molesta a lo que ella solo respondió con una sonrisa tímida, causando más molestia en mí.
—¡Quiero irme ahora Connor! —Su respiración estaba agitada y no paraba de caminar de un lado al otro.
—Es de noche, viajar a estas horas es peligroso, la carretera está un tanto oscura —Le dije con inocencia, a sabiendas de que mentía.
—No me digas, muy conveniente no crees —sonreí ante eso, sacando un par de maldiciones de tu parte.
—Señorita, aquellas palabrotas me sorprenden. Creo que necesitas unos azotes por eso, unos muy fuertes —Le dije a centímetros de sus labios, tanto que sentí el impulso de besarla.
—¿Qué relación tienes con esa mujer? —Su pregunta me hizo enseriar, me alejé evitando el contacto con sus ojos —¿Son pareja? —Negué —Amantes, esposa, tu novia… Responde Connor.
—No, solo amigos —respondí con inseguridad, le estaba mintiendo pero no quería que lo supiera no ahora —Cámbiate de ropa para que vayamos a cenar, tengo algunas cosas aquí, escoge lo que te guste…..
—¿El bebé que espera es tuyo? —suspire derrotado ante esa pregunta, no quería responder, no podía hacerlo —¿Lo es? —moví la cabeza en señal de afirmación, sacando otro par de groserías de ella.
—Maddy puedo explicarlo, no es lo que crees —traté de defenderme.
—¿Y cómo es entonces? vas a tener un hijo y aun así fuiste arruinar mi boda. ¿Qué carajos te pasas? ¿Cual es tu maldito problema Connor?
—Sí te calmas y me dejas explicar entenderás.
—No creo que nada me haga entender esto, mañana a primera hora voy a irme de aquí y tú no vas a detenerme. Voy a volver y terminar lo que interrumpiste —aquello fue como una daga afilada en mi interior, volvería para casarse.
—No vas a irte Madisson, tenemos asuntos que tratar ya te dije.
—No me vas forzar a quedarme aquí. Según yo lo veo no hay nada que hablar, todo está muy claro. No volviste por qué conseguiste una niña rica que te dió lo que buscabas y ahora tendrás un hijo con ella —Claro que no Maddy, le dije ofendido —Por eso me dejaste, mi familia jamás iba a darte eso, por eso te fuiste.
—¡No! Tu me conoces no soy así. Todo tiene una explicación. Pase cosas que ni imaginas, jamás te cambiaría por nadie. —Le dije desesperado, necesitaba de ella, que me escuchará y entendiera la situación, pero ella estaba reacia a oírme.
—No debiste volver, ya había aceptado tu partida, me había hecho a la idea de no verte otra vez. Que ganas con volver, crees que restregarme en la cara tu nueva vida no me lastima. —Agaché la cabeza dolido por sus palabras, verla vestida de novia a punto de casarse con otro hombre también me lastimó, no tiene idea de cuánto lo hizo.
—¿Me olvidaste Madisson? ¿Ya no me amas? —Lance la pregunta, pero con mucho temor a la respuesta.
—Eso quisiera, pero aún después de estos años sigo amándote. Odio seguir sintiendo esto.
—No creas en todo lo que ves y escuchas, te aseguro que tengo una explicación para todo, solo es cuestión de hablar. Entiendo sí ahora no quieras hacerlo, pero mañana tú y yo resolveremos esto Maddy… yo también sigo amándote igual de fuerte, mis sentimientos por ti no han cambiado, ni un poco.
Guardó silencio, la entendía, la situación era confusa. Decidí dejarla sola, no quería presionarla, tal vez mañana ella esté más calmada y dispuesta a escucharme. Al salir fue a la cocina y ordené llevarle algo de comer, luego de eso fue directo con Annie, creí haber dejado las cosas claras con ella, pero al parecer me había equivocado.
—¿Se puede saber qué fue eso allí afuera? —al escucharme se puso algo tensa pero aún así disimuló con una sonrisa.
—Lamento si aquello te incomodó, pero dije la verdad. Ella no merecía que fueras por ella —Respondió con arrogancia, como si lo que hizo fue lo correcto.
—Ese no es tu asunto, ya te lo había dicho. Mi vida y mis asuntos con Madisson no te incumben.
—Claro que me incumben, te quiero Connor, voy a darte un hijo, como esperas que calle cuando veo que estás por cometer un error —me recosté contra la pared mientras pedía por paciencia, Annie lograba sacar de sus casillas a cualquiera.
—Vas a volver con él mismo tema. Me vas hacer recordarte que solo tenemos un acuerdo. Solo me haré responsable del bebé, entre tú y yo no hay nada, lo sabes bien —Negó molesta al escucharme.
—Quiero cancelar este acuerdo. Quiero que le demos una familia a nuestro bebé — reí de incredulidad ante eso.
—Te estimo Annie y le tengo gran aprecio a tu abuelo, pero no te excedas —me di la vuelta para salir de allí, mientras ella refunfuñaba a mis espaldas.
Hace cinco meses pasó, bebí más de la cuenta, sé que no es excusa pero no recuerdo qué sucedió, al despertar estaba desnudo junto ella. Un mes después dijo estar embarazada, la cuestión es que yo nunca he sentido nada por ella, siempre fui honesto. Entonces acordamos que yo me haría cargo del bebé, respondería por él, pero ella y yo no tendremos ningún tipo de relación, no me casaría con ella sin amor para darle una vida de mentiras a ese niño. Ella estuvo de acuerdo, ahora sale con que quiere romper el acuerdo.
Annie es muy caprichosa y estoy seguro que intentará de todo por fastidiar a Madisson ahora estoy entre la espada y la pared, quería explicarle la situación a Madisson que se enterará por mí, pero ella vino con él único propósito de hacerle saber a Madisson del bebé, odia este lugar, nunca viene aquí, hoy apareció con él único motivo de anunciar su existencia y su estado, solo lo hizo por molestar.
En otro lugar
—¿Por qué ese tipo sigue con vida? —preguntó con reproche Carlos.
—No lo sé, se supone que murió hace cuatro años en aquella explosión —respondió Nathan también molesto.
—Pues ya viste que no, volvió y se llevó a Madisson, te creí más capaz —Nathan se puso de pie mientras estampaba una mano sobre la fina madera.
—No te atrevas a poner en duda mi habilidad, en todo caso es culpa tuya por no educar a tu hija como correspondía, terminó entregándose al primer pobreton que se le pasó por el frente. Más te vale hacerla volver y cumplir su palabra, invertí mucho dinero en tu empresa y si ella no regresa y cumple con sus obligaciones te llevaré a la ruina, te haré mendigar en las calles, tu mujer e hija menor terminarán en prostíbulos y Madisson pasará de haber podido ser mi esposa a ser solo la put@ con quién desquite las ganas —Nathan se puso de pie y salió molesto de aquel lugar, tanto esfuerzo para nada, Connor seguía vivo y se había llevado a su novia frente a sus ojos.
Conoció a Madisson en la universidad, siempre amable y sonriente con todos, ante sus ojos era la chica más linda que algunas vez había visto, pero ella ni siquiera lo notaba, mientras que el resto de chicas morían por tan solo una mirada de él, ella actuaba como si él no existía.
El rencor en él creció el día que se enteró que andaba con él tipo que atendía el bar al que iban a distraerse, no lograba entender como una mujer tan sofisticada, de buena familia y refinada podía entablar ese tipo de relación con alguien tan inferior.
Pasaron dos años y con todo y la oposición de su padre ella siguió con él. Cómo medida desesperada había ido hasta donde Carlos y le había pedido la mano de Madison en compromiso, él feliz aceptó, pero ella lo rechazó.
Entonces armó todo un plan donde le ofrecía a Connor un trabajo en el extranjero, donde solo estaría un mes y ganaría mucho dinero, se aprovechó de la necesidad y de las ganas de Connor de ofrecerle a Maddy una vida mejor junto él.
Al llegar al sitio estipulado una explosion lo recibió, se suponía que debía morir en aquel lugar, pero en cambio volvio, y su apariencia no era la misma de antes. algo paso y debía saber que era.
—Necesito que investigues en dónde estuvo Connor Dixon estos años, quiero saber todo, la mínima cosa y lo quiero lo más pronto posible —pidió de forma demandante a través de la línea móvil. —Con los Anderson congela la cuenta que les dí, quiero ver cuánto demora Madisson en volver al saber que su querido padre va a perder la empresa que tanto ama —Rio con burla al ordenar aquello —Y también envíale las facturas de todo lo gastado en la boda, indica que tienen tres días para cancelar la deuda, si no tendrán que irse a la calle, tomare su casa como pago.
Dile a Carlos que no lo atenderé y ni recibiré hasta que Madisson vuelva, que la traiga a rastras si es que sigue queriendo recibir dinero.