Rubí contemplaba la escena con decepción. Tuvo que llegar a esas instancias para que Nyo aceptara la realidad. Se acercó hasta el mini bar en silencio y tomó una botella de agua tónica para refrescarse. Persistía en ella ese malestar por la falta de confianza. Se quedó meditabunda bajo la atenta mirada de su chico que la estudiaba de lejos con cierta precaución. Era difícil descifrar sus pensamientos. Rubí seguía siendo un enigma incluso para él.
Nyo avanzó lentamente y se detuvo a su lado.
—Escucha, Rubí. Yo...,
Ella lo ignoró y bebió de su botella otra vez. Notó que Nyo había enmudecido y ladeó la cabeza para enfrentarse a sus ojos.
—¿Qué? —preguntó Rubí con cierta hostilidad.
—Nena, no seas tan dura conmigo. —La tomó por la cintura y la hizo girar hacía él para suavizarla con sus caricias, poco daba resultado en ella—. No debí desconfiar de ti.
—Me dolió tu actitud, Nyo. Después de todo lo que hemos vivido juntos ¿desconfías de mi palabra? Sabes que yo jamás te he causado problemas, siempre he respetado tu espacio y tu privacidad. Y si esta vez protesté es porque realmente pienso que a esa mujer se le debe poner un atajo.
La miró arrepentido. Ella tenía tanta razón. Por su mente cruzaron todos esos momentos compartidos. Sin duda tenía una valiosa mujer frente a él. Le acarició el rostro y admitió con sinceridad:
—Me equivoqué, ¿puedes perdonarme...? Por favor...
No había respuesta de su parte.
—Perdóname... —susurro cerca de su cuello y dejó un apasionado beso sobre el—. Vamos, nena. Perdóname... —volvió a besarla más cerca de la boca y entre besos le susurró—: tú vales mucho para mí... Desde que llegaste a mi vida eres la única...
Esta vez la cálida piel morena de Nyo la inundó de un fuerte deseo y se dejó besar por él. Era su manera de decir "te perdono" y a Nyo le enloquecía esa forma que tenía ella. Todo de ella lo enloquecía.
—Vámonos al departamento... —volvió a susurrar entre besos.
—¿Y el bar? —reflexionó ella con los ojos cerrados.
—Al demonio el bar.
Sonrieron cómplices y salieron de la mano para subir a bordo del Cadillac Escalade con destino al 50 West.