La chica de la que me enamoré
Capítulo 1
La chica de la que me enamoré
Pov Ethan
Soy Ethan Rodriguez tengo 16 años soy estudiante y dentro de unos años espero convertirme en un gran médico como mi madre o mi padre, ellos son un gran ejemplo para mi.
Estoy en el salón de clases siempre soy el primero en llegar me gusta ser puntual, estoy estudiando para un examen que tendremos hoy, cuando levanto mi vista y la veo entrar ahí viene ella la chica más hermosa que e visto hemos sido compañeros desde pequeños y han sido pocas las veces en que e hablado con ella, esa chica se a robado mi corazón. La observó detenidamente su cabello oscuro ondulado le llega la cintura, sus ojos azules hermosos ella es como la joya más preciosa que un día he podido ver, estoy enamorado de ella no se desde cuando lo único que sé es que mi corazón le pertenece a ella, aunque ella nunca se de cuenta de mi existencia.
Siempre la admiro de lejos es una chica muy inteligente y hermosa, me encanta su forma de ser, siempre la veo estar con su mejor amiga son inseparables, Alaia tiene muchos admiradores, Alaia hasta su nombre es precioso digno de ella.
Salimos a receso y voy camino a la cafetería del instituto cuando escucho que ella y su amiga están hablando por uno de los pasillos- No lo puedo creer Lai, enserio el guapote de Marcus te pidió ser su novia.
— Pues créelo Sami, por que así fue ahora soy novia de Marcus...- seguí mi camino no quise seguir escuchando más, hubiera preferido no escuchar nada, mi corazón dolía pero qué podía hacer yo.
Marcus era un idiota que le gustaba jugar con las chicas espero que no le rompa el corazón a ella, debí haberme acercado a ella y conquistarla pero soy un cobarde como dice Gael.
Los dias pasaron y tenia que soportar verla tomada de la mano de Marcus el idiota sonreía como si hubiera ganado el mejor premio del instituto, sentia celos, enojo conmigo mismo y la vez me sentia feliz por ella, solo esperaba que él no la lastimara, yo solo la observaba de lejos, observaba como lo abrazaba y le sonreía, desearía que esas sonrisas fueran para mi, pero eso no sería posible, recuerdo que el día que me enteré de eso me la pasaba solo en mi habitación con la música como consuelo, mi madre preguntaba que me pasaba pero no quería hablar de eso se que me diría que me acercara a ella, pero no sabía como hacerlo, ¿que le diría al acercarme? no tengo ni idea, me encantaría por lo menos ser su amigo.
Cinco meses después me entere que habian roto su relación, pasaba por el jardin del instituto cuando la escuché llorar me dolio escuchar sus sollozos, estaba sentada bajo un árbol, tapaba su rostro con sus manos, me acerque a ella- ¿Te encuentras bien?- que tonto sabía que no estaba bien, ella quito las manos de su rostro y limpiaba sus lágrimas rápidamente saqué el pañuelo de mi bolsillo y se lo dí.
— Gracias, y si estoy bien no te preocupes- respondió.
— Eso no es lo que me dicen tus ojos- dije y tome asiento a su lado- escuche que rompiste con Marcus, no deberías de llorar por un idiota que no sabe lo valiosa que es la chica que tiene a su lado, él no merece tus lágrimas- dije con mi vista al cielo, no me animaba a verla directo a los ojos- Eres muy hermosa como para llorar por él.
— Gracias por tus palabras, la verdad no me duele que cortara conmigo - mencionó y entonces dirigí mi vista hacia ella, su vista apuntaba hacia el césped- me dolió lo que me dijo, pero sus palabras están llenas de razón- apreté mis puños molesto ¿que fue lo que ese imbécil le habrá dicho?- pero no quiero hablar de eso ¿Como te llamas?- preguntó de repente.
— Ethan- respondí.
— Que bonito nombre Ethan, yo soy Alaia- dijo.
— Lo sé- mencioné- es decir quien no te conoce aquí, eras la novia de Marcus el chico más popular del instituto- dije en cuanto ella me observo curiosa.
— Cierto- dijo con desánimo.
— Vamos sonríe, no le niegues al mundo el ver esa hermosa sonrisa- la animé y ella sonrió, pero su sonrisa no llegó a sus ojos, desde ese día Alaia y yo hablamos más seguido, hacíamos grupos en las clases junto con su amiga Samira, poco a poco me fui haciendo amigo de las dos Gael me aconsejaba que confesara mis sentimientos pero no escuchaba sus consejos, no quería perder la amistad que tenía con ella.
Los sábados organizabamos salidas al cine o a comer a veces nos llevaban los padres de Samira o mi tío Nick, no había tenido el gusto de conocer a los padres de Alaia.
El año terminó y solo hicimos una pequeña fiesta en la casa de Samira, cada vez me enamoraba más de Alaia, llegamos a la fiesta y ahí ya habían varios chicos del instituto.
— Ethan llegaste- Alaia corrió hacia mi y me abrazó, yo correspondí a su abrazo, éramos muy unidos.
— Si preciosa, te me adelantaste- dije con ella aun en mis brazos.
— No es cierto, tú llegas tarde- reprochó separándose de mí- Ven tengo algo que contarte- tomo mi mano y me guió hasta la cocina, habían muchas personas que estaban preparando los bocadillos para la fiesta.
— ¿Qué es lo que quieres contarme?- pregunté curioso, Alaia a veces se comportaba como una niña.
— Yo... estoy saliendo con Marcus de nuevo- mi rostro se tornó serio, Alaia me observaba con una sonrisa, que se borró de su rostro al ver que no decía ni una palabra- Di algo Ethan- pidió.
— ¿Qué quieres que te diga? sabes lo que pienso de él Alaia, ¿por qué aceptaste salir con él de nuevo? no te entiendo- expresé con molestia.
— Ethan, no estés molesto, tú eres mi amigo no quiero que estés molesto conmigo- ahí estaba ella recordando que éramos amigos y nada más que amigos- Marcus se a comportado diferente conmigo hemos hablado mucho por mensajes y...- interrumpí.
— Solo no quiero que te lastime Alaia, no quiero verte llorar de nuevo por ese idiota- dije rendido sabía que ella ya había tomado una decisión.
— No lloraré, él no merecerá mis lágrimas lo sabes- dijo sonriente, volvió a abrazarme y volvimos a la fiesta, ella se la pasó bailando con él idiota ese, yo debía tragarme mi dolor.
— ¿No quieres bailar Ethan?- Ava se acercó a mí ella era una chica del instituto, era hermosa pero para mi solo existía Alaia- Anda di que sí- pidió, observe hacia donde Alaia bailaba sonriente junto a él.
— Claro vamos- respondí y Ava sonrió.
Después de esa fiesta Ava trató de acercarse a mí pero yo no tenía ningún interés en ella. El año nuevo llegó y nuestro regreso al instituto también, era nuestro último año, tenía que soportar ver a Alaia besar a Marcus, así como también mantenía abiertos mis brazos cuando ella venía llorando hacia mi cuando peleaba con él, y cuando volvió a terminar con él, me había convertido en él mejor amigo de ella, aquel con el que podía contar en las buenas y en las malas, así ella rompiera mi corazón sin saberlo, la esperaba con un pañuelo para limpiar sus lágrimas y a mí me esperaba mi almohada para absorber las mías, ese año terminó muy rápido nuestra graduación la celebramos los cuatro junto, Samira, Gael, Alaia y yo.
Nuestra amistad siguió, después de eso todos logramos ingresar a la misma universidad, Gael estudiaba leyes para convertirse en un gran abogado como su padre y su madre, Samira y Alaia administración y yo medicina como mis padres, ya todos teníamos 18 años, Gael era unos meses menor que yo, pero éramos grandes amigos, Alaia y yo seguimos siendo amigos cada vez que ella me veía corría hacia mi y me abrazaba, mi pequeña de cabello oscuro y ojos azules, pero esa amistad estaba por terminar, cuando cumplí 20 años todo cambió.....