AINARA Mientras me delineaba los labios, se me vino un pensamiento: somos seres reemplazables, pero no repetibles, ¿entendéis? Durante nuestra vida muchas personas pasaran de nosotras, o nosotros, pero escuchadme, no habrá ser igual, cada uno es especial a su manera, sin importar el color de piel o la contextura de vuestro cuerpo. Me aplique un mate color rosado bebé, me fije en mi atuendo, vestido n***o con cuello, el brazo derecho iba libre, mientras que el brazo izquierdo tenía manga hasta mi muñeca, mis tacones negros, estaba presentable, me ondule el cabello y lo peine de lado, sí, estaba perfecta, ahora solo falta que llegue Jason. Bajé a la salita de mi casa y tocaron, salí y ahí estaba, bien al traje color n***o, zapatos bien lustrados, y sus ojos verdes siempre resaltando en

