Al otro día Selene arregla con Eugenia una cena en la casa de ellos junto con Sofía y Mateo. Eugenia quería aprovechar para agradecerle a la pareja que haya salido en su rescate financiero en el colegio. Sofía y Mateo no querían saber nada de esa cena ya que les daba mucha vergüenza estar frente a sus padres después de todo lo vivido, de modo que planearon una salida con sus amigos ese sábado a la noche. Cuando Eugenia y Sofía tocaron el timbre e ingresaron, Selene se descubrió a sí misma con muchas ganas de tener sexo con las dos mujeres juntas. Sabía que sería imposible, pero las vio así, una al lado de la otra, tan parecidas y tan diferentes, que le vinieron las ganas como un rayo cae de golpe. Eugenia había hecho ella misma un tiramisú, que era su especialidad, y ni bien se lo dio a

