4

1351 Words
Miró por la multitud, Timothy seguía bailando Adeilane estaba hablando con un par de personas. Bastian era un joven agradable y divertido se la pasaron coqueteando toda la noche Timothy lo observaba con furia no le agrada ver cómo Abriel le sonríe y le toca él brazo a cada segundo, ¿por qué están haciendo esto? ¿cual es él fin de esa mujer?, ¿ sólo quiere hacer una especie de broma?. ¿Porque se pone celoso? Timothy Taylor es un hombre tan hermoso y caballeroso. por otro lado estaba Abriel de su cuerpo es tan hermoso, tiene curvas y sus labios gruesos rosados. Ésta tención entre ellos se está poniendo tan irritante pero a la vez emocionante Timothy Taylor deja de pensar en la hermana de tú futura esposa, ella no lo merece piensa bien. Subió las escaleras y se metió a la biblioteca, sintió él olor de su perfume Abriel olía a Jazmin, lavanda y almendra una combinación extraña pero linda su cabello rizado suelto la hacía ver tan hermosa sin duda alguna cualquier hombre podía admirar su belleza pero Abriel era cómo una obra de arte difícil de conseguir y prohibido sólo podía maldecir internamente mientras observa cómo los demás la miraban con admiración todos la saludan con una sonrisa. —La señorita Thompson es tan bondadosa, carismática tan bella y generosa incluso con sus empleados su padre debe sentirse orgulloso de ella—comentaban un par de señoras mayores Abriel les tomó la mano y les sonrió de manera cálida. —Puedo sentir tú perfume, hueles tan exquisito.—comentó mordiéndose el labio inferior.—¿Donde estará, señor Taylor?—pregunto en tono divertido. Escuchó una risita, movió la cortina y ahí estaba Timothy tapándose la boca no entendía su sentido del humor tan extraño pero no le desagrada en lo absoluto, Abriel se sentía a gusto con él ellos se observan por unos minutos haciendo qué ambos se sonrojen. —Al parecer encontró a un jovencito señorita, ¡felicidades! Tengo un regalo para usted Madame Thompson. Cierre los ojos y de la vuelta.—balbuceo su voz sonaba tensa. Sintió él rose de sus manos en su cuello Abriel sintió en ese precisó momento su piel erizarse, cómo sus mejillas se enrojece, pudo sentir un escalofrío qué le recorrió su hermosa espalda. —Es precioso, se lo agradezco Timothy—miro su collar de perlas. Timothy se volvió a poner detrás de la espalda de Abriel, se acercó más a ella y suspiro cerca de su nuca de manera haciendo qué Abriel sintiera un escalofrío en toda la espalda, movió ligeramente su cuello hacía un costado, Timothy paso sus dedos acomodando su collar su piel era tan suave pensó al sentir su tacto Timothy sintió una oleada de calor en todo su cuerpo y se alejo rápidamente mirando hacia otro lado. —Le queda muy elegante señorita felicidades por su compañero de noche me iré con mí amada—Susurro, ella noto algo de celos en su comentario pero no le dio importancia. Ellas se miraron, Abriel acarició su mejilla, Bastian tomó los dedos de Abriel y la llevo a la pista de baile haciendo qué ella no evite sonreír. —La estoy pasando muy bien con su compañía señor Allard, la verdad me sorprende qué me caiga bien un hombre qué no sea mí padre. Timothy empezó a reír a carcajadas buscando llamar la atención de Abriel ella lo miro por unos segundos. —Me dijeron qué es bastante buena pintando, también en Francés, Inglés , español y Ruso es una mujer con muchas cualidades simplemente sorprendente. Abriel se quedó perpleja, ¿porque le incómoda cuando algo le dice algo agradable? simplemente siente qué no merece tantas palabras aludadora era algo qué no le gustaba. —Le agradezco sus palabras, también se equitación , natación y se volar la verdad soy la mujer ideal señor Allard se perdió una joyita durante años.—hablo con tono burlón, él soltó una carcajada sentía qué por primera vez alguien tenía su mismo sentido de humor—Hablando en serio la verdad no estoy acostumbrada a los halagos, siempre él aprender mí padre lo vio cómo una obligación, por eso extraño mucho a mí madre ella decía qué él conocimiento y la bondad son un tesoro espero alguna vez ser cómo ella. Bastian la miro con admiración ella no era creída, ni aludadora ella sólo hablaba con él por ser un hombre agradable no por ser él hijo del rey de Francia eso lo conquisto cómo nunca lo habían echo. —Señorita Thompson, es la joven más maravillosa que haya conocido de carácter fuerte, amable algo risueña y divertida realmente agradezco su compañía. —Abriel querida te presento al señor Roberts, es un hombre muy respetado en los Estados Unidos —comento su padre ella se sintió muy incómoda, era un hombre algo corpulento de barba y calvo ella jamás se deja llevar por él aspecto de las personas pero la manera en la qué la observo la hizo sentir incómoda. Su padre la miro con gesto de disgusto ella tomo la mano y le dio un pequeño beso. —Es un placer conocerlo señor, pero estoy acompañada así qué si me permite me gustaría ir con él señor Allard.—contesto cortésmente, su padre la desaprobó con la mirada—Padre podría ser un tío incluso un abuelo para mí así qué con tú permiso me voy. Abriel empezó a sonreír de manera tonta. —Abriel Thompson qué vulgar es claro qué jamás va a conseguir esposo con ese carácter tan vulgar.—Hablo él hombre ofendido—Que grosera es su hija señor Thompson.—finalizo mirando hacia abajo. —Padre qué vergüenza, en serio tengo derecho a elegir con quién tener compañía y cómo comportarme. Él señor Thompson la miro con disgusto y sólo suspiro Abriel sintió un nudo en la garganta. Bastian tomó su mano y la tranquilizó. Era alto de cabello pelirrojo de contextura fornida, de buen porte elegante y con una sonrisa dulce. —Simplemente maravillosa madame Thompson—hizo una reverencia, Bastian sonrió de manera burlona,—Me pareció bastante divertido ver cómo lo pusiste en su lugar al señor Roberts. Él señor Thompson se volvió a dónde se encontraba ella observo atentamente al joven a su lado al ver de quién se quedaba quedó perplejo. se sintió tan avergonzado qué le hizo una reverencia Abriel lo observo con confusión y trago saliva no entendía la actitud tan extraña de su padre. —Joven Allard , pido disculpas no sabía qué se traba de usted fui muy grosero en intervenir en su conversación. Abriel seguía confundida. —¿Quien se supone qué es usted?—pregunto vergonzosa Abriel. Él empezó a reír a carcajadas. —Soy Bastian Allard hijo menor del rey Luis XV, lamento no decir quien era realmente señorita. —¡Me llevá mil demonios!—se le escapó quedó perpleja , ya no sabía qué hacer. Abriel se sonrojo y tomó su mano, haciéndo qué Timothy se enrojeciera de furia. —Es un placer su alteza, ¿Me concede está suave y dulce,pieza?—preguntó casi soltando una carcajada Ellos se perdieron entre la multitud de las demás parejas de baile, Abriel y Bastian Allard se perdieron entre la música y sus alegres sonrisas. Por otro lado estába Timothy cruzado de brazos con la cara llena de ira y celos... Pero recuerda Timothy la noche es joven y está llena de oportunidades pero no lo hará tiene a su prometida a su lado. —Por supuesto Madame Thompson para mí será un deleite bailar con una joven tan hermosa.—responde de igual manera, ellos se alejaron de su padre. —Lo lamento mucho, mí padre puede ser muy metiche no quiero incomodar en serio disfrute su compañía. Él suspiro de alivio al sentir qué lo seguía tratando de la misma manera. —Yo igual señorita espero poder verla algún otro día. ella lo abrazo sin pensarlo haciendo qué él se ponga nervioso. —Me agradaría demasiado.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD