Capítulo 8: Renacer del Love
La mansión de Adrián y Valeria estaba con toda la onda, con las luces de las velas moviéndose por el aire. La propuesta de matrimonio fue como un respiro en la oscuridad que los rodeaba. Aunque las sombras del pasado todavía flotaban, recordándoles que la confianza era frágil, estaban decididos a darle la vuelta a la tortilla.
Los días después de la propuesta estuvieron llenos de detalles y esfuerzos por parte de ambos. Valeria, con toda la actitud, se puso las pilas para reconstruir su relación. Cada palabra y cada acto de amor eran como un granito de arena en el mar de incertidumbre que los rodeaba.
Adrián, echándole ganas, intentaba dejar atrás las dudas que lo tenían en jaque. La propuesta de matrimonio no fue solo un movimiento romántico, sino también una declaración de que quería superar los obstáculos. Pero claro, el camino de la reconciliación estaba lleno de desafíos.
Un día, Valeria sugirió una vuelta al pueblo donde se conocieron, queriendo revivir esos momentos chidos que tuvieron antes de que se revelara toda la verdad. Se la pasaron caminando por las calles, recordando risas compartidas y los sueños que solían echarse.
Mientras caminaban, Valeria notó que Adrián estaba en las nubes. Se detuvieron frente a la tiendita donde tuvieron su primer encuentro. "Adrián, sé que no la tienes fácil. Pero quiero que sepas que estoy aquí para ti, lista para ponerle todas las ganas y recuperar tu confianza".
Adrián, con una mezcla de agradecimiento y dolor en la mirada, agarró la mano de Valeria. "Valeria, el camino para reconstruir la confianza será largo, pero estoy dispuesto a hacerlo contigo".
El pueblo, testigo de su historia de amor, se volvía el escenario para que Valeria y Adrián escribieran un nuevo capítulo, desafiando las sombras que querían arruinarles la fiesta.
Mientras tanto, Vanessa veía desde lejos, con la cara de mala onda por la envidia. El renacer del amor entre Valeria y Adrián le hacía hervir la sangre, pero también le daba ideas para seguir con sus maquinaciones. Planeaba más líos, sabiendo que el amor recién resucitado era como pasto fresco para la discordia.
Una noche, en su hogar, Valeria y Adrián tuvieron una charla a corazón abierto. Las palabras fluían entre ellos, compartiendo miedos, sueños y lo que esperaban del futuro. Aunque la confianza todavía estaba en construcción, la conexión entre ellos se fortalecía con cada palabra.
Adrián, con la mirada puesta en Valeria, compartió sus pensamientos más profundos. "Valeria, el amor que siento por ti sigue firme, pero necesito tiempo para sanar completamente. ¿Te banco mientras tanto?"
Valeria, con la mirada llena de determinación, le respondió de frente. "Adrián, voy a estar esperando todo el tiempo que necesites. Nuestro amor merece una segunda vuelta, y estoy lista para darle pelea".
Los días pasaron a semanas, y las semanas a meses. Valeria y Adrián, con paciencia y garra, enfrentaron los desafíos que se les ponían en frente. Las sombras del pasado se empezaron a disipar, dejando ver un futuro más claro.
En una tarde primaveral, mientras caminaban por el jardín, Adrián agarró la mano de Valeria y la miró fijo. "Valeria, hemos recorrido un largo camino. Aunque la herida todavía está sanando, estoy listo para dar el siguiente paso. ¿Te la juegas y te casas conmigo?"
Valeria, emocionada y agradecida, asintió. La propuesta no solo representaba el amor que compartían, sino también la fuerza de su relación. Se pusieron manos a la obra con los preparativos para la boda, marcando un nuevo capítulo en la historia de Valeria y Adrián.
En el próximo capítulo, Valeria y Adrián se enfrentarán al último reto: la boda que sellará su compromiso y marcará el renacer de su amor. Pero las sombras del pasado todavía andarán rondando, amenazando con apagar la luz que tanto han luchado por recuperar. ¡Esto está que arde!