Un mejor caminó

1538 Words
Eiden despertó en una enorme cama, ya no traía su ropa, tenía una bonita pijama Escucho que alguien abría la puerta, se bajó de la cama y se puso en posición de pelea Al abrir la puerta vio que por ella entraba la misma chica del día anterior Luz —Hola debes de tener hambre Eiden —Porque me trajeron aquí... Luz —Antes que nada soy Luz Smith y tú eres Eiden —Eiden, solo Eiden Luz — Bien solo Eiden, estás aquí porque mi papá me dijo que le salvaste la vida, el dio la orden de traerte aquí... anda corme, date un baño y baja mi papá quiere hablar contigo Eiden hizo lo que la chica dijo, se comió todo lo que le dieron, se dio un baño, se puso la ropa que Luz le dejo y bajo poco a poco las escaleras En una gran silla estaba sentado el señor que había salvado, miro a Eiden, le hizo una señal para que se acercara a el, noto que en la mesita estaba la cartera que el le había robado a Rodolfo Rodolfo —Buenos días jovencito Eiden —Buenos días señor, que hago aquí. Rodolfo —Eres directo, eso me gusta, el motivo por el que estás aquí es que me salvaste la vida y quería agradecerte. Eiden —Bien pues ya lo hizo, es momento de irme. Rodolfo —Si puedes irte seguir con la vida que llevas o puedes quedarte aqui y tener un mejor caminó. Eiden —A que se refiere con eso. Rogelio —Asi como tu eres directo también yo lo voy hacer, pequeño te ofrezco quedarte aqui y vivir a mi lado y al de mi hija como un m*****o más de mi familia o puedes irte y seguir con tu vida como la llevas. Eiden —Que gana con esto. Rogelio —Nada, simple y sencillamente me nace ayudarte para ser una mejor persona, Eiden hoy te topaste conmigo mañana quizá sea alguien que si te mande a la correccional. Eiden —Porque me eligió a mi Rogelio —Quieres saber porque tu, puedes fácilmente, soy un viejo lobo de mar y veo en tus ojos que no eres malo solo eres un buen chico que le han pasado cosas malas, ademas veo en ti muchas cosas que me recuerdan a mi cuando tenia tu edad, se que no eres tonto y tomaras una buena decisión. Eiden volteo a un lado y miro al suelo pensando en lo que Rogelio le decía, se dijo a si mismo.... Quizá el tenga razón, quizá esta sea la oportunidad que tanto buscaba. Diez años después Alexandra No recuerdo nada malo de mi niñez y mucho menos de mi juventud al contrario desde que mis padres me adoptaron viví en una burbuja de cristal la cual me creía que era irrompible. Mis padres nos amaban por igual a pesar de que solo mi hermano era su hijo de sangre, ellos eran dueños de una cafetería que está en el centro de Londres no es muy grande pero tampoco pequeña yo digo que es perfecta. Con el pasar de los años me fui interesando en el arte culinario en especial la repostería gracias a mi madre a ella le apasionaba la repostería yo veia todo el amor que pone en cada postre que hacia es por eso que de grande decidí estudiar gastronomía y me especialice en alta repostería. A diferencia de mi hermano que nunca le llamo la atención estudiar, yo si termine mi carrera y segui tomando cursos especiales para aprender a hacer varios postres. Todo iba bien en mi vida era perfecto, hasta que un día estaba en un curso en Madrid cuando me hablaron para decir que mis padres habían tenido un accidente y habían muerto, recuerdo muy bien que ese día fue uno de los peores y de ahí todo fue en picada. Alexandra —Que diablo fue lo que hiciste. Bruno —No armes un lío era eso o mi vida. Alexandra —Eso no tendría que pasar si no fueras tan irresponsable. Bruno —Es mi parte yo pudo hacer con ella lo que quisiera. Alexandra —Pero como fuiste capaz de pagar con tu mitad del edificio una deuda de juego, dime que vamos hacer. Bruno —Que haras tu porque yo me voy de este cochino lugar y jamas voy a volver. Alexandra —Si tienes una idea de lo que estás hablando mis padres nos dejaron ese patrimonio para que pudiéramos salir adelante tuviéramos un futuro y tú lo echaste a la basura. Bruno —No te equivoques Alexandra eran mis padres tu solo eras su hija adoptiva si te dejaron una parte de ese lugar fue porque eran de buen corazón porque era todo mio y si no te quito la otra mitad es porque hay un maldito testamento de por medio pero te recuerdo que también ahí dice que yo puedo hacer lo que quiera con mi parte y decidí venderla para sanar mi deuda así es que lo que hagas con tu mitad me viene valiendo tres cuartos y con permiso que me están esperando. No podía creer todo lo que me acababa de decir siempre lo vi como mi verdadero hermano pero ahora veo que él no y lo peor de todo es que vendió lo más preciado para mí. Sali del departamento de mi hermano, tome un taxi hasta la cafetería, al entrar salude a las personas que siempre estaban a esa hora comiendo, camine hasta el mostrador donde mi mejor amiga y su esposo me estaban esperando para contarles lo que el idiota de mi hermano habia echó. Lili —Dime que todo lo que me dijiste por teléfono era una broma. Alexandra —Me gustaría decir que si pero no, ese tarado vendió la mitad de este lugar. Julian —Por que diablos hizo eso. Alexandra —Al parecer fue para pagar una deuda de juego. Lili —Que bastardo. Alexandra —Tengo que investigar a quien se la a vendido y por cuánto. Julian —Si fue para pagar una deuda de juego debe de ser muy fuerte la cantidad, a pesar de que este lugar no sea de los mejores por la zona dónde se ubica su valor es alto. Alexandra —Tengo que pedír otro préstamo al banco. Lili —Amiga no creo que te den otro préstamo, aun no terminas de liquidar el que pediste para la arreglar la cafetería. Alexandra —No pierdo nada con intentarlo, mañana voy a ir al banco y después le voy a preguntar a Bruno a quien le vendió su mitad. Esa noche no fue una de las mejores, tuve muchas pesadillas acerca de como perdía lo mas importante de mi vida. Me pare muy temprano para ir al banco, me arregle y salí, al llegar como siempre Gabriel me atendió. Le expliqué lo que me habia pasado y lo que necesitaba, el tomo mis papeles y salió de su oficina, un rato después regreso. Gabriel —Señorita Brown Alexandra —Si dígame Gabriel —Lo siento mucho pero el gerente no autorizó otro préstamo hasta que termine el que aun tienes Alexandra —Por favor dile que prometo pagarle en el tiempo que el estipule. Puse las manos en el escritorio esperando su respuesta, Gabriel tomo mi mamo, el era un buen amigo lo conocí en la preparatoria siempre estuvo interesado en mi pero yo no lo estaba en el. Alexandra —Gabriel me conoces desde hace años sabes por lo que he pasado por favor ayudame. Gabriel —Lo lamento tanto Alexa pero ya no puedo hacer nada, solo si en un mes tienes todo el dinero se podrá hacer algo antes, no. Me levante de mi asiento y camine hacia la salida, sabía que un mes no era suficiente. Alexandra —Esta bien muchas gracias por tratar de ayudarme. Gabriel —Alex yo te puedo ayudar, yo te puedo prestar solo dame una oportunidad. Alexandra —Nos vemos Gabriel. Sali como pude de aquella oficina sin notar nada a mi alrededor iba tan rápido que ni siquiera noté cuando sali del banco sino es hasta que tropecé con con algo fuerte y duro volteé a ver de qué se trataba y era un hombre el cual me había agarrado por la cintura su rostro era duro en sus ojos reflejaba mucho dolor a pesar de un gris hermoso que brillaba su mirada era muy triste. Alexandra —Lo lamento. El sujeto no dijo nada solo se me quedó bien que acaso será mudo o quizás sordo muy guapo pero sin modales. Alexandra —Me podría soltar. Sigue sin expresar ninguna palabra solo me veía y no me soltaba por más que me jalaba el no me soltaba que le pasaba a este sujeto. ???? —Amigo suelta a la señorita. El otro sujeto, quien supongo lo acompañaba fue quien habló. ???? —Disculpe señorita es un poco.... Alexandra —Extraño! ???? —Si, extraño, pero dígame esta usted bien. Alexandra —Si no se preocupe. Le dije caminando y sin voltear, tenía que encontrar una solución ante el gran problema que estaba.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD