11 Paul sostuvo el cuerpo serpenteante de Amber mientras Mandra le ponía caras, consiguiendo que chillase de felicidad. Trelon tenía a Jade en brazos y hacía todo lo posible para evitar que volviese a morderle la oreja, aunque a juzgar por la baba que le colgaba del lóbulo, sospechaba que la pequeña ya había tenido éxito en al menos una ocasión. Zoran cargaba con Zohar, que balbuceaba sin parar, y Kelan sostenía a un Bálint dormido. Los chicos habían decidido sacar a los niños a dar un paseo mientras las mujeres pasaban algo de tiempo con Carmen, que había dado a luz aquella misma mañana. ―Creon no podría haberlo apurado más ni intentándolo ―dijo Trelon, haciendo una mueca cuando Jade le agarró el pelo con sus puñitos y le tiró de la cabeza con el objetivo de que se acercase lo suficient

