Leo caminaba deprisa, al final, se le había hecho tarde. Acababa de pasar por el médico para recoger el alta tras una semana de baja. A pesar de que había cogido cita a primera hora, tenía un par de personas delante que se entretuvieron más de lo previsto en la consulta. Mañana se incorporaría de nuevo al trabajo, pero esa tarde la seguía teniendo libre, así que había planeado hablar con Martina. Sabía que a las 16:00 volvía de comer y quería hablar con ella antes de que entrara a trabajar. Ahora llegaba muy justo de hora y por eso aceleraba el paso. Estaba un poco nervioso pero sabía que no debía retrasar el encuentro. Le había pedido una semana y ella había respetado el plazo sin agobiarlo, ni molestarlo con llamadas y ahora le tocaba cumplir. Si temes hacer algo, lo mejor es hacerlo

