Martina vio la cara de Leo en la pantalla del móvil, movida y emborronada por la vibración. Vaya, pues mira que bien, así se ahorraba buscar una excusa para llamarlo. — ¿Hola? contestó con tono neutro, sin saber muy bien que esperar. — Oye ¿De qué vas tú? escuchó su voz furiosa al otro lado ¿Cómo se te ocurre ir a molestar a Adri a su puesto de trabajo? La cosa empezaba fuerte, pero Martina ya había pasado la fase de los lamentos y de darse pena a sí misma. Tenía que manejar la situación y llevarla a su terreno. Para el golpe, controla y contraataca, que tú eres una chica guerrera, precisamente por eso le gustabas a Leo. — Solo quería conocerla. Al fin y al cabo es la que me está intentando quitar el novio… — Yo no soy ya tu novio. — Si, posiblemente ella esté ayudando a eso… — Lo q

