Jenna. Sentí como sí mi cuerpo se hubiera quedado paralizado de horror, y me sentí desfallecer por completo al ver como su mirada oscura estaba sobre mí, y que ahora Nolan se había dado cuenta de que no estaba solo en los vestidores. - ¿Pero qué diablos…?- habló de repente con la voz más grave de lo normal, de una forma que me hizo volver a la realidad de una manera horrible, él enseguida se incorporó y tomó del suelo una de sus prendas para cubrirse su notable erección que era tan grande que aunque la ocultase con una camiseta se le seguía notando. «Lo arruinaste, Jenna.» «¡Lo arruinaste!», me grité de una manera horrible, y enseguida aparté la mirada penetrante de Nolan Matarazzo y me volví hacia mis espaldas para salir corriendo, espantada de lo que estaba pasando. Pero, en el momen

