Jenna. La campana de culminación de las clases había sonado. Empaqué mis libros en mi mochila a la par de que veía al resto de la clase desaparecer como en cada día en la salida. Mientras que yo trataba de hacer todo lo menos rápido posible, puesto que hoy tenía que hacerle un favor a mi mejor amigo, porque él se había enfermado y antes de eso había dejado su Mp3 en el casillero de los vestuarios de hombres, y ahora lo quería para escuchar música en su cuarto. ¿Y adivinen a quién había obligado para que fuese por su Mp3? Me había negado muchas veces en ir a buscarlo, ya que las chicas no podíamos entrar a los vestuarios de los chicos, y viceversa. Era una de las estrictas reglas del colegio, y yo no quería romper las reglas por un tonto Mp3. Pero, sabía que tenía que hacerle ese fav

