Tracy.
No debería esconderme detrás de una gran ronca con él. En lo profundo del bosque. Pero eso era lo que estaba haciendo en este preciso momento, sin que me importase nada más ahora.
No estaba pensando en nuestra rivalidad.
En que le odiaba.
Solo me estaba dejando llevar. Con mis pantalones del uniforme abajo, junto con mis bragas, pegada de espaldas contra la roca. Y mis piernas abiertas de par en par mientras que su cálida lengua lamía mi húmedo y palpitante coño. Mi cuerpo se estremeció por esa caliente sensación húmeda en mi clítoris, y enseguida empecé a gemir cuando Logan arrodillado frente a mí comenzó a hacer círculos dentro de mi coño, comiéndoselo entero.
Mis manos terminaron en su melena cobriza, nuestras respiraciones aceleradas estaban acompañando al sonido del bosque y no dejaba de estremecerme de placer al sentir la caliente lengua de Logan dentro de mí.
Debería tomar mi pistola y dispararle. Se merecía una bolita de pintura roja brillante en la espalda como el resto de su equipo de Paintball. Eran el enemigo. Niños contra niñas. Como Capitán de su equipo, es el enemigo definitivo. Como Capitana de mi equipo, soy el traidor definitivo.
Pero ahí estaba yo, dejándome tocar por ese hombre el cual era mi mayor enemigo en el campo, y por el que sin darme cuenta estaba desarrollando una extraña atracción de la que apenas me estaba dando cuenta mientras que se comía mi sexo. De pronto sacó su lengua de mi intimidad, y sin darme respiro alguno acarició mi v****a con la yema de sus dedos y metió dos dentro de mi coño de golpe, provocandome un gemido descontrolado.
- Joder- susurró roncamente, arrodillado frente a mí-, que rica estás…
- ¡Cállate!- gemí, apretando su cabello entre mis dedos-. ¡C-Cállate, Logan!- chillé cuando empujo fuerte sus dos dedos dentro de mi coño, y empezó a hacer tijeras de una manera que me hizo ver las estrellas.
- Pronto estarás lista para mí...- le escuché hablar bajo, jugueteando con mi coño con sus dedos.
Sofoqué un grito.
Movió sus largos dedos despacio, dentro y afuera, y yo me mordí el labio fuerte para no gritar.
- Eres una glotona- me regañó suavemente, cuando pronto estuve moviendo mis caderas hacia el frente para que me metiera más dedos, cosa que hizo al instante introduciendo un tercer dedo.
Los metía y sacaba suavemente, hasta que pronto lo estuvo haciendo fuerte y después trazó círculos con ellos alrededor de mi clítoris, presionando duro. Mordí mi labio aún más, apretando sus cabellos.
Jadeé descontroladamente y mi cuerpo cuerpo se sacudió bajo sus expertos dedos, después su boca volvió a pegarse en mi intimidad como una sanguijuela, y Logan empezó a succionar mi coño, pasando su lengua por mi clítoris y haciéndome estremecer con locura.
Pronto su mano se deslizó por mi muslo desnudo, y luego sus labios lo siguieron también. Cuando besó mi piel encendida, mis rodillas se debilitaron. Apenas logré ponerme de pie con la espalda recta mientras sus dedos se deslizan lentamente, tortuosamente, de mi coño palpitante hacia mis muslos.
Apenas pude respirar cuando se levantó del suelo e inclinó su boca hacia la mía, besándome. Con su suave beso, sostuvo mis caderas. Pero yo estaba ansiosa por más de él, y por eso lo acerqué más por el cuello de su abrigo y me apreté contra él. Se le escapó un gemido sutil. Incluso sobre sus pantalones, pude sentir su erección, dura y caliente.
Oh joder.
Agarrando su cabello, lo besé con pasión codiciosa y desesperada, y nos disfrutamos el uno al otro tan silenciosamente como pudimos. Entrelazando nuestras lenguas de una manera erótica. Quise gemir cuando me agarró el culo. Quise gemir cuando me sostuvo la cabeza. Quise que maldijera cuando le mordí el labio. Quise que nuestro deseo resonara entre los árboles y a través del prado. Pero solo podíamos chuparnos la lengua y acariciarnos los cuerpos silenciosamente, pues debíamos de tener cuidado de no atraer a nuestros grupos.
Nos estábamos comiendo la boca con desesperación, él estaba recorriendo toda mi cavidad bucal con su lengua, mientras que una de sus manos estaba apretándome el culo fuerte y la otra había subido hasta uno de mis pechos y me lo estaba apretando suavemente, hasta que de pronto él dejó de besarme para susurrarme con ferocidad cerca de la boca:
- Voy a hacer que te corras.
Puse mi mano sobre su boca ruidosa, pero él tuvo que hacer lo mismo después de presionar cuatro dedos contra mi clítoris. Me quejé mientras las sensaciones escandalosas me recorrían. Presionó su dura polla contra mí mientras me veía sacudirme contra el árbol. La presión. Su sonrisa traviesa bajo mi mano. La posibilidad de que mis compañeros de equipo podrían encontrarme, desvergonzadamente abrumados por él.
Todo me hacía temblar más.
Se sintió como horas antes de que tuviera la fuerza para desabrochar sus pantalones, y bajárselos de golpe con su bóxer. Jadeó cuando mi mano fría se envolvió alrededor de su polla caliente, que se encontraba demasiado dura y húmeda. Mis ojos se encontraron con su pene, y una sonrisa juguetona se dibujó en mis labios al ver lo gruesa y venosa que era…. Era más de lo que me imaginé. Estaba escupiendo de la cabeza precum, y había mucho de eso en sus bolas.
Quiero chupar la polla de ese hijo de puta. Quiero castigarlo gloriosamente por hacer que lo desee. Quiero que me quiera diez veces más de lo que yo le quiero a él, lo que significa que necesito darle la mamada de su vida.
Arrodillándome frente suyo, deslicé su polla dentro de mi cálida y húmeda boca y succioné con mis mejillas a su alrededor. Con un grito ahogado, apoyó las manos contra la roca, mientras que yo se la chupaba con esmero sin ninguna delicadez. Sin bromas ligeras o lamidas juguetonas. Solo mi boca fuerte y firme agarre hacia arriba y abajo de su polla. Lo miré mientras lo torturaba, observando un brillo diabólico en sus ojos.
Sentí caer dentro de mi boca una gran cantidad de precum, el mismo que mezcle con mi saliva y pasé por todo su falo con mi lengua. No era mi primera vez haciendo una mamada, y por eso se le estaba demostrando a ese bastardo que también podía hacerlo gemir, y lo demostró el hecho de que él estaba sujetándose fuerte la roca frente a él, gimiendo sutilmente.
Tomé entonces su glande con mis labios mientras mi lengua danzaba en aquel esponjoso eje rosa. Después me lo volví a meter todo de un bocado, relajando mi garganta y sintiendo como su polla me perforaba la boca y viendo como Logan cerraba los ojos de una manera hermosa.
- ¿D-Dónde aprendiste hacer eso…?- soltó roncamente, respirando entrecortadamente con los parpados cerrados.
Entonces cuando saqué su polla erecta de mi boca, escuchándose un “plop” viniendo de este, y estuve a punto de pasar mi lengua por sus bolas, que no dejaban de gotear de mi saliva. Escuchamos de pronto como las niñas de mi equipo me estaban llamando en algún lado cerca de donde estábamos.
- Joder- murmuré, alarmada.
Por eso me levanté enseguida del suelo mientras que me volvía a subir mis pantalones, pero luego sentí como Logan me los bajaba de golpe, susurrando roncamente con una mirada atrevida:
- Esto no ha terminado, Topo- sonrió perversamente-. No creas que te escabullirás así de fácil.
- Nos pueden encontrar- recriminé jadeando, y él me empujó contra la roca suavemente, diciéndome:
- Y nos arriesgaremos a que pase.
Entonces volvió a besarme desesperadamente, mientras que nuestras manos tocaban nuestros cuerpos sudorosos y calientes, hasta que de un momento a otro sentí que mis piernas ya no estaban tocando el suelo, porque Logan me tomó de los muslos y me levantó pegándome por completo de espaldas contra la roca que nos cubría.
- Levanta las piernas, Topo, enróscamelas en la cintura.
Me sentía muy nerviosa, pero hice lo que me pidió mientras él me enganchaba las piernas a sus caderas y se situaba debajo de mí.
- N-No estás usando condón- tartamudeé, jadeando.
- Te acabaré afuera- ronroneó.
- ¿Realmente correremos ese riesgo?
- Realmente correremos ese riesgo.
Entonces, antes de que me dejase cuestionarle que no llevaba condón, con una fuerte embestida me penetró bruscamente, y yo estuve a punto de gritar y él ahogó nuestros sonidos besándome de nuevo. Mis brazos descansaban en sus hombros mientras que él se hundían dentro de mí. Entraba y salía rápidamente, llegando incluso más adentro de mí. Mi cuerpo se tensó, y él me apretó fuerte contra él sin dejar de follarme de esa manera. Los dos seguíamos besándonos, jugando con nuestras lenguas para amortiguar los gemidos, y yo trataba de no chillar cuando Logan me daba una brusca estocada.
Enterré mis uñas en su espalda y apreté los parpados fuerte cuando él empezó a acelerar cada una de sus estocadas, entrando y saliendo de mí de una manera que ninguno de los hombres con los que había estado antes lo había hecho. Hasta que al final, estaba a punto de rendirme. Ya no podría aguantar más, pues cada una de sus estocadas era tan fuerte y estremecedora, que estaba haciendo que todo mi cuerpo sudado se tensara hasta el punto en que estaba a punto de venirme, poco a poco estaba viendo el clímax llegar. Me estaba disolviendo apoyando mi cabeza sobre su pecho, maullando y gimoteando mientras poco a poco el orgasmo me devastaba el cuerpo.
Sin embargo, cuando estuve a punto de venirme Logan sacó su polla de golpe, y me bajó de nuevo al suelo, mis piernas estaban temblando como locas y estuve a punto de caerme cuando él me dio la vuelta, quedando mi culo desnudo a su merced. No repliqué, y solo le pedí bajito:
- Fóllame…. Fóllame duro.
- Como lo deseé mi Topo- él ronroneó, y puso una mano en mis caderas mientras que precisaba la entrada de mi coño, y yo estaba sosteniéndome de la roca.
Apoyé mis manos firmemente contra esa gran roca que nos escondía. Después su pecho se presionó contra mi espalda, agarró fuerte mis caderas y se deslizó dentro de mí bruscamente. Jadeamos juntos, mi coño se apretó alrededor de su polla y mi cabeza cayó hacia atrás sobre su hombro.
Escuché a mis compañeras de equipo susurrar entre ellas en el bosque. Estaban cada vez más cerca de nosotros, y les oí pronunciar: «Es el único hombre que queda» Parece que están buscando al Capitán, el tipo con su polla profundamente dentro de mí y respirando contra mi mejilla. Suspiró mientras bombeaba superficialmente dentro y fuera de mí, contenido, pero apasionado.
Mi tierno sexo latió alrededor de su polla, y el pulso se me aceleró con cada susurro de mi equipo.
- ¿Dónde está ella?
- Apuesto a que ya lo encontró y lo tiene clavado en el suelo.
Una polla nunca se había sentido tan prohibida como ahora. Con una sonrisa traviesa, me inmovilizaba contra la roca. Profundizaba sus embestidas burlonas, sin hacer ningún ruido excepto por su aliento caliente contra mi oído. Resoplaba en sincronía con su ritmo adictivo. Y yo doblé mis piernas para tratar de aliviar la presión, pero mi sangre caliente solo bombeaba más fuerte.
Un palo a lo lejos crujió con fuerza. Podrían encontrarnos en cualquier momento. La sensación de apriete disparó mi sexo cuando Logan se deslizó más profundamente dentro de mí. Perdí el control de mi respiración. Apoyé mi espalda contra su pecho mientras él sostenía mis caderas. Me estaba follando sin hacer ruido alguno, pero apenas podía soportar quedarme callada. Ahogaba mi placer, un gemido, un grito, un gruñido profano…. Mordiéndome fuerte el labio. Contuve la respiración para no descubrir cómo sonaba por la sensación de él follándome en el bosque, a unos pies de distancia de mis leales compañeras de equipo.
Para ese punto Logan como si fuera posible empezó a entrar más profundo dentro de mí de una manera que me estaba acercando al clímax de nuevo. Maldita sea, no… otra vez lo estaba consiguiendo. Y ésta vez no creía poder seguir conteniendome, y por eso me dejé ir cuando él me embistió fuerte una vez más y una sensación magníficamente placentera me invadió el cuerpo, hasta que no pude más y me corrí a chorros, de forma espectacular, silenciosa, arqueando mi espalda y sintiendo como estaba a punto de desplomarme en el suelo por lo débiles que habían quedado mis piernas.
Entonces al mismo segundo que eso pasó él salió rápidamente de mí, y yo como pude me volví hacia él entre jadeos, observando la perfecta expresión que tenía en su rostro enrojecido, apretando los dientes y masturbándose rápidamente hasta que su polla escupió largas tiras de semen en mi culo, una, dos, tres, cuatro, cinco, seis… ¡Siete tiras de espeso semen!
¡Joder!
Nuestros cuerpos estaban temblando brutalmente, pero en ese momento escuchamos como una de mis compañeras susurró:
- ¿Qué fue eso?
Y entonces escuchamos como las niñas estaban descendiendo ruidosamente por la pendiente donde habíamos caído, acercándose de esa manera hacia la piedra donde Logan y yo nos ocultábamos. Oímos como las hojas caídos de los árboles y los palos crujían debajo de sus botitas, y en ese instante rápidamente nos acomodamos el pantalón, el botón y la cremallera. Corrí hacia donde mi arma había caído antes de que él fuera por la suya, y justo cuando mi equipo caminaba alrededor de la roca, le disparé a Logan nueve perdigones de pintura roja brillante en su pecho.
Todo mi equipo lo vio caer al suelo, y yo le sonreí a Logan mientras que las niñas vitoreaban nuestra primera victoria.
Mi enemigo me clavó la misma mirada odiosa de siempre, pero ésta vez era más suave y dulce, pues me estaba sonriendo. Por eso me acerqué ayudarlo a levantarse del suelo, escuchando como él me susurraba al oído:
- Vas a pagar por eso.
Sonreí al recordar lo que pasó, y entonces respondí:
- Y yo estoy deseando que llegue ese momento.