Un reencuentro a la distancia Clara estaba recostada en el pequeño sofá de su departamento cuando su celular comenzó a sonar. El identificador de llamadas mostraba el nombre de Soledad, su jefa y confidente desde que había comenzado esta nueva vida bajo el nombre de Mónica Soler. Una punzada de preocupación la invadió al responder, pues Soledad rara vez la llamaba fuera del trabajo. —Hola, Sole, ¿todo bien? —Clara, tu mamá se comunicó conmigo —dijo Soledad con un tono serio pero gentil—. Dice que era urgente hablar contigo. Le pasé tu número porque pensé que era lo correcto. Clara se quedó en silencio unos segundos. Su madre, Mónica Soler, había sido un pilar en su vida hasta que todo se derrumbó. Y ahora la extraña tanto . —Gracias, Sole. Te llamo luego, ¿sí? —Claro, cuídate, mi niñ

