Lealtad y Protección El reloj marcaba las diez de la mañana, y Valentino Moreno estaba sentado frente a la mesa de reuniones en una oficina discreta. Junto a él estaban Álvaro Méndez, su leal compañero, y el comisario Horacio Funes. En la pantalla frente a ellos, las grabaciones captadas por las cámaras instaladas en la oficina de Adriano Núñez reproducían conversaciones clave. Habían pasado meses tras cada pista, y finalmente parecía que la investigación comenzaba a dar frutos. —Adriano está mencionando nombres más seguido —comentó Álvaro, tomando notas rápidas mientras reproducían una grabación reciente. Su voz tenía un tono de satisfacción contenida—. Y ese "Rivas" que tanto lo incomoda… no hay duda, es Iván. Funes asintió, pero su expresión permaneció seria. Era un hombre curtido, q

